
En honor a la verdad, ni Luís de Guindos ni Cristóbal Montoro habrían dado el sí quiero a semejante pretensión. El vil metal según algunas fuentes de El Confidencial, sí que habría sido un factor de discordia AENA-Gobierno.
Una anécdota, pero no tanto que revela el medio digital es que Vargas habría incluído en el folleto informativo de la colocación de hasta ell 28% del capital, en su capítulo 0, «que los directivos cobraban poco en comparación con las compañías competidoras, y que podrían aceptar cualquier oferta de un rival». Pero lo que sobrecoge, por alucinante, es que además indica que debido a esos austeros sueldos, Vargas 160.000EUR/año, «AENA corría el riesgo de perder talento clave para la buena gestión del negocio…», eso sí «pudiendo impactar en la cotización». Ole, olé.
Vargas tras el el desmantelamiento de Vocento recibió como indemnización 3,12 millones de euros, cuando dejó el cargo percibía 1 millón de euros, como consejero delegado de Vocento. Quizás, de ser cierto lo indicado por El Confidencial, lo que estaría buscando es algo parecido aprovechando el revuelto río de la privatización expoliadora del Ente Público.






