Aviación Digital, Sp.- International Airlines Group (IAG), ha manifestado su interés en la adquisición de TAP Air Portugal. Este proceso de privatización forma parte de la estrategia del gobierno portugués para devolver la aerolínea al sector privado después de su rescate financiero durante la pandemia. Además de IAG, otros grandes actores de la aviación europea, como Lufthansa y Air France, también participan en las negociaciones preliminares.
El ministro de Finanzas de Portugal, Joaquim Miranda Sarmento, confirmó que el diálogo con las tres compañías aéreas se encuentra en una fase inicial y que, aunque hay interés, no se ha comprometido una fecha específica para concretar la venta. Las prioridades del gobierno incluyen preservar el papel de Lisboa como centro de conexiones aéreas y mantener una amplia oferta de rutas de TAP, especialmente hacia Brasil y África.
Para IAG, la compra de TAP representa una oportunidad estratégica de expansión. La aerolínea portuguesa es líder en las rutas entre Europa y Brasil, además de operar conexiones importantes hacia países africanos. De acuerdo con las declaraciones de Luis Gallego, CEO de IAG, la integración de TAP permitiría al grupo fortalecer su presencia en estos mercados, alineándose con su enfoque de crecimiento a través de adquisiciones.
La privatización de TAP ha sido un proceso complejo, que inició con un decreto en 2023 bajo el gobierno anterior, pero se detuvo temporalmente debido a preocupaciones sobre la transparencia del proceso. En la actualidad, la aerolínea, completamente en manos del Estado tras el rescate, continúa su plan de reestructuración mientras se evalúan las propuestas de los interesados.
La venta de TAP forma parte de una estrategia de largo plazo del gobierno portugués para recuperar la inversión pública realizada durante la pandemia y garantizar la sostenibilidad futura de la aerolínea. Sin embargo, el camino hacia la privatización definitiva aún depende de los términos que se acuerden con las aerolíneas interesadas y del contexto político en Portugal, donde la medida ha sido tema de debate entre diferentes sectores.






