Madrid, SP.- España tiene una trascendente oportunidad en estos días. El peso de nuestro país en el sector aéreo global tiene delante una ocasión de oro para hacer valer el peso que en el centro técnico-normativo de la toma de decisiones del sector aéreo mundial se corresponda con la potencia económica mundial que es España hoy. España desde 1944 nunca presidió la Organización Internacional de Aviación Civil.

A ello se une el que actualmente existe, tras estos años de acción eficaz por esa representación de España en OACi, ha logrado que sean numerosos los apoyos internacionales a la candidatura de nuestro país que se han trasladado a nuestro Gobierno a través tanto del propio Ministerio de Fomento, como del de Asuntos Exteriores. Latinoamérica, Africa y Oriente Medio se han mostrado favorables a la candidatura española. Falta que Europa se decida finalmente por el candidato propuesto por nuestro Gobierno. Sin ir más lejos en sus 74 años de existencia de OACI, Francia ha ocupado la Secretaría General de la Organización durante 24 años. Los europeos durante 45 (Francia, Suiza, Hoanda y Suecia) pero Europa nunca ha tenido un presidente de OACI (EEUU, Argentina, Líbano, México y Nigeria). Francia e Italia ya han presentado sus respectivas candidaturas.
Resultaría imperdonable dejar pasar esta oportunidad con esta gran conjunción de elementos positivos para la propuesta de elección de un candidato español a la presidencia. No aprovechar la favorable coyuntura tendría evidentemente consecuencias para quién tomara dicha decisión, y hacerlo, evidentemente sería un servicio impagable del que será merecedor de un reconocimiento quien lo hiciera.

Hoy mismo en la edición en papel del diario salmón El Economista se señala que «España duda si optar a presidir la aviación civil mundial». El plazo se está terminando ya que el próximo miércoles 28 expira la presentación de candidaturas. Fomento «deshoja», señala este medio, la margarita de si hacerlo o no. La presidencia de OACI nada menos que tiene el rango de Secretario General Adjunto de Naciones Unidas, suponiendo un hito en los Altos Cargos mundiales en Naciones Unidas que han ocupado españoles en toda su historia. El propio Gobierno, según publica El Economista, considera de «interés estratégico» para el desarrollo de nuestra industria aeronáutica y transporte aéreo.
En cualquier caso Fomento tiene una increíble oportunidad para que España se sitúe al nivel que le corresponde en el concierto de la aviación global del siglo XXI. El Gobierno y Fomento tienen la palabra. Dudar no parece una razonable opción para nuestro país.






