Claudia C./ Aviación Digital, Sp.– A punto de terminar el 2024, Blue Origin, la empresa aeroespacial fundada por Jeff Bezos, se apunta un logro significativo con la exitosa prueba de encendido estático del cohete New Glenn. Este avance acerca a la compañía a su primer vuelo orbital, consolidando su posición en el competitivo mercado de lanzamientos espaciales comerciales y destacándose frente a rivales como SpaceX y su cohete Starship.
A successful hotfire of our fully integrated New Glenn launch vehicle at LC-36! The seven-engine hotfire lasted 24 seconds and marked the first time we operated the entire flight vehicle as an integrated system. Read more: https://t.co/2VEpDNsLs2 pic.twitter.com/G5ywBUfUmm
— Blue Origin (@blueorigin) December 28, 2024
Avance clave en la carrera espacial privada
En el ámbito de la exploración espacial comercial, los logros son fundamentales para ganar confianza entre clientes y socios. Blue Origin ha logrado uno de ellos al completar el 27 de diciembre una prueba de encendido estático integrada de 24 segundos de su cohete New Glenn en el Complejo de Lanzamiento 36 de Cabo Cañaveral, Florida. Este test, el primero en probar el vehículo completamente ensamblado, incluyó tanto la primera como la segunda etapa del cohete, además de un simulador de carga útil de 45,000 libras.
Next stop launch pic.twitter.com/GQFz4XxEt5
— Jeff Bezos (@JeffBezos) December 28, 2024
El éxito del ensayo valida la capacidad de New Glenn para operar como un sistema cohesionado y marca el último gran paso antes de su vuelo inaugural, programado para los próximos meses. Según Jarrett Jones, vicepresidente senior de New Glenn en Blue Origin, «este logro refleja el enfoque riguroso de nuestra ingeniería y un adelanto de lo que está por venir».
El corazón del New Glenn
El New Glenn se posiciona como una solución revolucionaria en el mercado de lanzamientos orbitales. Con 98 metros de altura y una capacidad de carga útil que duplica la de los cohetes comerciales estándar, este vehículo es impulsado por siete motores BE-4. Estos motores, alimentados con gas natural licuado (LNG) y oxígeno líquido (LOX), generan un empuje combinado de 3.8 millones de libras fuerza, lo que los convierte en los más potentes de su tipo en la industria.
Además, el diseño del cohete incorpora un sistema de presurización autógeno que utiliza gases generados internamente para mantener los tanques de combustible en condiciones óptimas, reduciendo la complejidad y los costos operativos. Su primera etapa reutilizable, diseñada para al menos 25 misiones, representa otro avance en la búsqueda de reducir el coste por lanzamiento, siguiendo un enfoque similar al de SpaceX con su Falcon 9 y Starship.
Otros actores del sector
El mercado de lanzamientos espaciales comerciales se encuentra cada vez más competitivo, con empresas como SpaceX y Rocket Lab liderando el sector. Mientras SpaceX ha demostrado el éxito de sus cohetes reutilizables con el Falcon 9 y avanza con su ambicioso programa Starship, Blue Origin apuesta a un diseño más conservador pero igualmente eficiente con New Glenn.
Starship is the actual successor of Saturn V pic.twitter.com/FREtFQCSi9
— Space Sudoer (@spacesudoer) December 30, 2024
Una diferencia clave entre ambas empresas radica en la reutilización. Mientras que SpaceX ha llevado a cabo múltiples lanzamientos exitosos con etapas reutilizables, el New Glenn aún debe demostrar su capacidad en este aspecto crítico. Sin embargo, el diseño modular y el uso de LNG en lugar de combustibles tradicionales como el RP-1 podrían ofrecer ventajas operativas significativas para Blue Origin en el largo plazo.
Starship Flight 7 is scheduled to launch next Friday, January 10, at 4 p.m. pic.twitter.com/W5urfBoePn
— Dima Zeniuk (@DimaZeniuk) December 30, 2024
Por otro lado, New Glenn también enfrenta competencia de empresas emergentes como Rocket Lab, que ha comenzado a desarrollar sistemas reutilizables para su cohete Electron, y de operadores tradicionales como ULA, que trabaja en el desarrollo del Vulcan Centaur, otro cohete impulsado por motores BE-4 fabricados por Blue Origin.
Además, Blue Origin ya cuenta con un listado impresionante de clientes para el New Glenn, entre ellos la NASA, el Proyecto Kuiper de Amazon y varias empresas de telecomunicaciones. La certificación del cohete por parte de la Fuerza Espacial de los Estados Unidos como parte del programa National Security Space Launch (NSSL) posiciona a la empresa para participar en misiones críticas de seguridad nacional.
El primer lanzamiento del New Glenn, conocido como NG-1, incluirá como carga útil un «Blue Ring Pathfinder«, un demostrador tecnológico diseñado para evaluar la capacidad del cohete en órbita.






