
Desde 2005 se lleva impartiendo el Curso en la Universidad, y año a año se ha ido «reclutando», según los afectados, a jóvenes bajo «falsas promesas de oficialización», y que en corto plazo se convertiría en un Título de Grado oficial. Pues bien, casi 10 años después del origen de esta titulación, lo que han visto reducidas son sus espectativas, y las horas lectivas, un 50%, pero eso sí, se mantenía el precio de la matrícula. Incluso los profesores se han ausentado por impagos. Tambien se trasladó de Puertollano a Ciudad Real capital, casi de forma intempestiva. A los alumnos en sus quejas ni caso.
Al no ser título oficial de Grado, este en el mercado laboral logicamente no sirve. Hace un año los alumnos de la Fundación Virtus de Puertollano, tambien decidieron interponer un contencioso administrativo para reclamar patrimonialmente lo que se les adeuda, entienden. En ese caso, el Ministerio de Fomento les retiró la licencia, con lo que los alumnos que habían iniciado los cursos no pudieron completar su formación. En el caso de Virtus, los alumnos eran de Mantenimiento Aeronáutico, y en lugar de su licencia, se han quedado con el título de un ciclo, lo que laboralmente no sirve para nada.
La cuestión del caos formativo de determinadas universidades, públicas incluso, es algo en lo que tanto las autoridades de Educación, como las de Fomento, deberían poner algo de orden. Tambien en el ámbito privado, algunos títulos para hacerse controladores aéreos, han salido rana.
Lo que queda en evidencia es que con este chapuceo que afecta a los alumnos, la planificación de las necesidades del sector a medio plazo, requerirán en un momento dado, evidentemente, de algún atajo no deseado para oficializar algo que desde el primer momento debería estarlo, de tal forma que además de los alumnos, el gran perjudicado será el sector, y la calidad de la formación que es capaz de obtener de las universidades públicas. Tipical.






