Juan Carlos Gómez Verdugo, Formador de Pilotos de Incendio.- Han sido muchas horas de cursos y entrenamientos. Mi compañero Patrick tiene dos retos por delante: su primera campaña como piloto en extinción de incendios forestales y los primeros vuelos en avión anfibio en misiones reales. Está bien preparado, pero siempre existe esa duda: ¿cuánto de su capacidad mental demostrada en entrenamientos y pruebas será capaz de desplegar en una misión real?
Perfil de Patrick y preparación previa
Patrick es un tipo tranquilo, elegido por su perfil adecuado para estos desafíos. No es necesario tener un gran número de horas de vuelo para dedicarse a esto; de hecho, prefiero menos experiencia en horas, pero con la seguridad de que eres capaz de mantener tu máxima capacidad mental en escenarios siempre diferentes y con márgenes estrechos de seguridad.
Hay dos momentos importantes en la instrucción: el primer vuelo solo en la aeronave y el primer incendio al que deberá enfrentarse. Creo que Patrick está perfectamente capacitado, pero siempre existe esa duda.

Entrenamientos previos y familiarización con la aeronave
Hasta llegar aquí, hemos conocido bien el avión, cargado agua en diferentes embalses, volado entre montañas a muy poca altura y realizado lanzamientos de precisión. Conocemos la teoría sobre cómo se alimenta el Dragón y cómo debemos enfrentarlo. Ha sido un bonito camino, que siempre será un reto tanto para el alumno como para el instructor.
Mañana será un día complicado. Se prevén altas temperaturas y viento, lo que hace pensar que será su primera misión real. Solicitaré entrenamiento por la mañana.

Preparativos para la primera misión real
Preparamos nuestra documentación para el inicio del día, previsiones meteorológicas de la zona y NOTAMs. Luego, seguimos con un briefing para nuestro entrenamiento.
—Vamos, Patrick. Vamos a probar algunos de los embalses desconocidos de la zona.
El entrenamiento transcurre con normalidad. El día se va calentando, y la emisora de base no deja de sonar con posibles conatos. Hay que evitar el «síndrome de la trinchera», buscar distracción y estar listos para no demorar una salida por buscar material de vuelo o preparar la cabina. Revisamos que todo esté como debe.
Seguimiento de otros equipos y asignación de misión
Veo en el seguimiento de flota que los dos anfibios de Utrera despegan hacia la zona de Gibraltar. Nosotros estamos destinados a la zona oriental de Andalucía, pero es posible que nos llamen para apoyar a los compañeros de la zona occidental.
Llamada desde la central de incendios: «AA 40 y AA 41, salida hacia incendio en la zona de Cádiz. Coordenadas… Notifiquen despegue.»
—Vamos, Patrick. Un pequeño briefing y a volar.
Iré como número 1 en la formación. Saldremos con la primera carga de retardante desde tierra y luego cargaremos en el embalse de Guadarranque. Frecuencia interna en primer equipo, inicialmente frecuencia Infoca para despegue y luego Aeropuerto de Granada. Mantén escucha en ambas. Yo llevaré las comunicaciones con las zonas de control. Mantén la formación con espacio de seguridad, pero si me pierdes de vista, notifícalo por interna. Intentaremos que nos autoricen sobrevolar el aeropuerto de Málaga a 4,500 pies. Cuando crucemos la zona de control, pasaremos a…

Ejecución del vuelo
—Bomba de combustible, puesta en marcha. 12% ignición, 18% combustible. NG subiendo, ITT subiendo. Generador, instrumentos de motor en verde. Ordenador de lanzamientos, todo ok. Paso de hélice adelante, scoop en manual comprobando luces y sistemas…
—¿AA 41 listo para rodar?
—Listo.
—Iniciamos lista antes de despegue.
—AA 40 alineado. ¿Listo, Patrick?
—AA 41 listo para despegue.
—AA 40 en carrera. AA 41, dime cuando estés en vuelo.
—AA 41 en vuelo y subiendo tren.
—C2, AA 40 y 41 en vuelo.
—A la vista, 41.
—Granada, formación AA 40 y 41 acabamos de despegar de la Base Forestal La Resinera en misión de incendios, zona próxima a Gibraltar.
—Recibido, formación Alfa. Altímetro 1013, comuniquen…
Cambio de frecuencias y análisis del desempeño de Patrick
Durante el traslado, debemos ir cambiando de frecuencias para tener contacto con los centros de control, frecuencias de incendios e interna. Al ser un vuelo en formación, el líder realiza esa tarea y el segundo mantiene escucha en las distintas frecuencias. Esto es importante en las primeras misiones, de forma que el segundo se pueda concentrar más en su vuelo. El manejo de frecuencias es complejo y puede restar atención. Las prioridades deben estar siempre claras en vuelo.
—¿Todo bien, Patrick? ¿Me tienes a la vista?
—Afirmativo, todo bien.
Analizo las comunicaciones con Patrick. Como instructor, necesito señales. Cuando vuelas detrás, si el alumno en la cabina delantera encoge los hombros, sabes que está perdiendo capacidad para percibir. Si vuelas en otro avión, la tensión la percibes en cómo habla. Su tono de voz te va a decir cuánto de su capacidad mental va a poder manejar en este nuevo reto.

El avión te va a hablar, pero tú tienes que tener la capacidad de escuchar
Juan Carlos Gómez Verdugo
Preparativos finales antes del incendio
Hay mucho más que técnicas en esta especialidad. Se trata de cuidar el estado de ánimo y conseguir la mayor tranquilidad posible para percibir más. Este es un vuelo de sensaciones con pocos márgenes, y tienes que sentir a tu avión en su máxima expresión. El avión te va a hablar, pero tú tienes que tener la capacidad de escuchar.
Las comunicaciones con el centro de control no paran, pero estamos cerca de las coordenadas: 12 millas del incendio.
—Patrick, pasamos a frecuencia de incendios. Frecuencia interna en el segundo equipo.
—ACO, formación AA 40 y 41, a 10 millas.
—Recibido, formación AA, continúen y notifiquen cuando estén a dos millas del incendio.
—Patrick, ¿tienes a la vista el incendio?
—Afirmativo.
—Ok, si me pierdes de vista, notifícalo por interna. Prepara tu lista de lanzamiento.

Por interna, recibimos comunicación de nuestros compañeros AA 80 y 81 de nuestra base en Utrera. Ellos salieron antes y ya han hecho algún lanzamiento en el incendio.
—80 / 81 de 40 / 41, ¿por dónde andáis?
—Acabamos de salir del embalse, estamos a unos 5 millas del incendio.
—Ok, os tenemos a la vista a nuestras 12. Nos acoplaremos detrás de vosotros como 3 y 4.
—Patrick, tenemos al 80 y 81 a nuestras 12. Nos acoplamos detrás de ellos.
—Vamos al lío.
Enfrentamiento con el incendio
La voz de Patrick es tranquila. Todo está bien, pero sé que está rompiendo barreras. Todos tenemos esos parámetros que no debemos pasar y que nos permiten mantenernos en nuestra zona de confort. ¿Cuánta incertidumbre seremos capaces de soportar? ¿Cuál es nuestro parámetro del miedo?
Cuando haces todo esto y tus decisiones son correctas, sintiendo la longitud de tus alas como una extensión de tus brazos, y además aciertas con tu descarga en el objetivo… Entonces has encontrado tu «swing»
Juan Carlos Gómez verdugo
Sé que los parámetros de Patrick son amplios. Eso es lo que más me importa en la selección. Pero hoy va a romper todas sus barreras y, aun así, sus parámetros deben mantenerse en verde. Esa es la clave. Solo así, aunque yo le facilite algunas decisiones, él volará su avión y tendrá que gestionarlo en un entorno hostil con turbulencias en ocasiones extremas, vuelo en un entorno orográfico muy complejo y márgenes estrechos. El lanzamiento de la carga a 30 metros, controlando ese «caballo» que salta cuando libera su carga de 3,000 kilos en dos segundos.

Cuando haces todo esto y tus decisiones son correctas, sintiendo la longitud de tus alas como una extensión de tus brazos, y además aciertas con tu descarga en el objetivo… Entonces has encontrado tu «swing«. Pero eso toma tiempo. La evolución hasta llegar a ese estado es lenta, sobre todo mental. Todo lo que racionalmente debes saber, lo debes saber por dos, porque hasta que no alcances ese estado, tu capacidad de percibir estará atrofiada, y no importa si te sabes perfectamente el manual de vuelo o las técnicas para dominar tu avión en el incendio. Todo lo percibirás con visión de túnel. La evolución en esta especialidad dependerá de tu capacidad para ampliar tu mente, tu visión sin importar el escenario, y de tu capacidad para romper las barreras de tu zona de confort, manteniendo todos tus parámetros en verde.
Primeros lanzamientos y resultados de la misión
—ACO, formación Alfa, somos cuatro aviones. Nos hemos unido a la formación AA 80 y 81 sobre el incendio, a 4,500 pies.
—Formación Alfa, os tenemos a la vista. Ahora hay dos helicópteros en final para lanzamiento. Notifiquen cuando los tengan a la vista. El lanzamiento será en lo posible cortando cabeza. Confirmen si traen retardante.
—Afirmativo, venimos con retardante. Tenemos los helicópteros a la vista y la formación AA 80 y 81 también. Nos acoplamos a ellos.
—Afirmativo. Entran como formación de cuatro. AA
80 y 81 con agua a los flancos; 40 y 41 a la cabeza.
Gestionamos los virajes para acoplarnos a una milla detrás de nuestros compañeros. La aproximación no es compleja, pero después del lanzamiento hay que hacer un viraje rápido a la derecha para no entrar en la pluma de humo y evitar que se sobrecaliente la turbina. La salida es limpia, dejando las zonas de orografía más alta a nuestra izquierda. Pequeño briefing de pasada por interna y entramos en descenso.
Nos acoplamos detrás de nuestros compañeros 80 y 81.
—Recibido, detrás del segundo helicóptero. Tienen la zona libre.
—¿Listo, Patrick?
—Listo

La percepción del tiempo es diferente y no podemos permitir que las emociones decidan por nosotros.
Juan Carlos Gómez Verdugo
Flaps a 10°, ignición continua, paso adelante. Sirena… Buscamos 115 nudos. El lanzamiento en cabeza suele tener dificultades. Nuestros compañeros 80 y 81 inician descenso y rompen para situarse en final para los flancos.
Sé que ahora Patrick navega por un estado de conciencia diferente, un estado de emociones extremas que parecen sombras de una realidad que no conocemos. La percepción del tiempo es diferente y no podemos permitir que las emociones decidan por nosotros. Tienes que ser objetivo en tu evaluación del riesgo. Los márgenes de seguridad en estos momentos son estrechos, y cualquier decisión emocional nos puede llevar a una situación en la que ninguno querría estar.
Reflexiones sobre la evolución de Patrick
La instrucción en esta especialidad no puede centrarse exclusivamente en técnicas de vuelo o de extinción. Cuando instruimos, debemos tener claro que debemos enseñar al alumno racional, al emocional y al instintivo. Cuando las conductas automáticas, instintivas, emocionales o racionales nos llevan a la misma acción, entonces dominamos esta especialidad. Los parámetros de tu aeronave se funden con los tuyos en un solo ser.
Cuando las conductas automáticas, instintivas, emocionales o racionales nos llevan a la misma acción, entonces dominamos esta especialidad
Altura adecuada, velocidad… Todo listo, Patrick. Hay que sacarle rendimiento a la décima de segundo; no podemos mirar dentro, solo fuera. El tacto de nuestros dedos cumple la misión de nuestra vista, y hay que posicionar el dedo sobre el botón de lanzamiento. Sientes el tacto del botón de disparo. No puedes fijar la vista solo en el objetivo. Debemos buscar torres eléctricas sobre los cerros, que ya son más altos que nosotros, y cuidar que nuestros planos pasen con márgenes sobre las laderas y la masa forestal. Jugamos con el mando de potencia para controlar la velocidad y no exceder los límites, calculando una senda que, unos metros antes del lanzamiento, debemos nivelar.
—Torquet… Menos torquet. 140 nudos. Tengo que bajar la velocidad a 115 nudos para el lanzamiento o los huesos de mi avión se resentirán. Yo lo siento como si fueran mis alas. 130… Tranquilo, te bajaré el torquet al mínimo. 200 pies sobre el terreno, 115 nudos. Empieza el baile… Vamos bien. Siento que Patrick también va bien.

El objetivo se acerca, camuflado en parte por el humo. Nuestros compañeros ya han hecho un lanzamiento antes del nuestro y ya conocen al enemigo. Le han hecho daño y nos liberan un poco de humo. 115 nudos, 100 pies… La turbulencia estremece mi avión. Nivelo y meto un poco de potencia. Mantengo la velocidad. A 30 metros sobre el objetivo, todo pasa rápido, pero mi mente está acostumbrada a este paso del tiempo, que en esta dimensión diferente tiene poco que ver con el que marcan las agujas del reloj. Veo las llamas con claridad. Las dejaré unos metros a mi izquierda, pero fuera del plano, porque el calor podría poner el avión en invertido. Ataque indirecto para ponerle una zancadilla al avance con el retardante. Confirmo dedo en el interruptor, lanzo, y de nuevo esa patada que hay que controlar. Estabilizo y giro a la derecha para no entrar en la zona sin visibilidad y salir con seguridad.
Veo el lanzamiento de Patrick. Continúa mi línea química con precisión y seguridad. Es su primer lanzamiento, y lo último que me importa es la precisión, pero uf… Ha sabido sacarle rendimiento a todo lo entrenado.
—ACO, formación Alfa saliendo del incendio por el W. Nos vamos a por otra al embalse de Guadarranque.
—Recibido, Alfas. Ese era el objetivo. Notifiquen a la vuelta.
Nuestros compañeros de Utrera realizaron su último lanzamiento por tiempo y vuelven a su base.
—¿Todo bien, Patrick?
—Todo muy bien, JC.
La voz de Patrick sigue tranquila, pero con matices de una felicidad llena de sabores. Sé que Patrick le ha dado una patada a otra de sus paredes.
—Pues vamos a por otra, compi. Embalse de Guadarranque.
Experiencias durante la carga de agua y retorno a la base
Siempre que vamos a un nuevo embalse es una aventura. Este año están cortos de agua y todos tienen sus trampas, que debes detectar en el análisis que hacemos antes de entrar: troncos de árboles sumergidos que siguen agarrados al suelo y no siempre se ven; diferentes profundidades que debes detectar por el tipo de ola y los colores del agua, además de algún otro monstruo marino que se quiere agarrar a alguno de tus flotadores de vez en cuando…
Sobrevolamos el embalse, estudiando la estrategia para la carga. Muy justo y con un buen cerro en la aproximación. Habrá que entrar en el agua lo antes posible, después de un último giro para librar el cerro. Promete ser entretenido.
—Patrick, mantente en vuelo y espera mi despegue del agua para confirmarte sobre la carga.
Siempre es emocionante pasar de ser aviador a marinero. El contacto con el agua debe ser a la velocidad apropiada y con la posición de morro adecuada, para que este barco torpe no se «enfade«. Pero es apasionante.
Carga finalizada, aumento de potencia hasta los límites para alcanzar la velocidad de seguridad. Buscamos la mínima resistencia sobre el agua para alcanzar la velocidad adecuada de despegue. Una mínima variación en la posición del morro puede cambiar la posición de mis flotadores sobre las olas y frenar la velocidad conseguida. Tienes que sentir esos matices que te expresa tu barco, porque no puedes desviar la mirada si no quieres pelear con esa presa que se va acercando con más altura de la que nos gustaría. Ganaría ella.

Siento que mi barco se está transformando de nuevo en un avión. Mínima rotación, levanto un flotador para disminuir la resistencia. Estamos en vuelo. La presa deja de ser una amenaza.
—Patrick, estoy en vuelo. Ajusta tu toma lo más cerca posible de la orilla y con la primera carga no llegues al peso máximo hasta familiarizarnos con el embalse. Es algo justito. Dame posición.
—Justo detrás de ti, a una milla.
—¿¡¡¡¡¡Qué!!!!!? Pero si te dije que esperaras a que yo probara el embalse…
—Ya…
Emociones.
—Vale… Vamos a por otro lanzamiento, Popeye.
Disfrutamos el vuelo de vuelta a base después de dos lanzamientos. Comunico con mi base para que preparen un bautizo. Lo espero bajo su avión. Se acercan mis compañeros y me pasan un buen cubo de agua, que termina empapando a mi amigo.

Conclusión y reflexión final
Hoy Patrick ha modificado sus parámetros. Sé que ha vivido momentos que le han dado una nueva patada a las paredes que lo limitan. Hoy ha experimentado algo que trasciende y muestra sombras de esa otra realidad que aún no conocemos.
Es un privilegio disfrutar el cielo nocturno en el porche de nuestra base. Ahora la música sabe mejor y compartimos el éxito de nuestra misión. Patrick está feliz. Yo también.







