Primeras palabras de Gordillo tras atravesar el Polo Norte: ¡Sí,..,lo hice…!

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Longyearbyen, NOR, 15 de abril de 2016.- Pudimos felicitar directamente a Michel Gordillo esta tarde, cuando ya se había despertado tras la increíblemente agotadora jornada de ayer… Reconoce en su propio blog que “fue duro, duro antes y durante el vuelo”. Horas después de su aterrizaje exhausto literalmente, logicamente no está muy comunicativo en búsqueda de un cierto relax, que durará hasta mañana sábado. Ya tiene un objetivo en Noruega vía Tromso que alcanzar, Àlesund, a unas 1200 millas nada menos. Muchas millas sobre el mar (600) le esperan para tocar el continente europeo. Gordillo hoy escribe casi como un místico, un ermitaño del viento y el sol, normal, tras una experiencia que se debe parecer más al encuentro con lo sobrehumano que representa la soledad de la naturaleza en estado puro. “Proceso de aprendizaje… mucho preparado, la mayoría no esperado”. La parte más mística descrita por él, más de Aviador, que sabíamos que lo era tras otras dos vueltas al mundo en solitario, fue la del tener que navegar exclusivamente con la referencia del Astro Rey, el Sol, tras el fallo multiinstrumental para la navegación que sufrió. Pudo establecer provisionalmente rumbo con el Sol, el Sol y Gordillo establecieron un momento mágico de complicidad con el Polo como testigo… Impresionante descripción sencilla de lo que es un Aviador en estado puro… Aviador que salió airoso de la prueba. Aviador que sabe dominar la amenaza del caos en medio de esa inmensidad helada.

Gordillo ha perdido kilos, muchos kilos. Antes del vuelo por cuestiones operativas de MTOW, aunque parezca increíble eso tambien está previsto, y por cuestiones de inmenso desgaste tras 13 horas durante varios días más de 10, volando en una cabina, vamos a decirlo así, que no es la de un B747. El espacio es un escaso bien dentro del RV8 ER de Michel.

(Foto cortesía de Sky Polaris: El RV8 ER de Gordillo descansando en el Aeropuerto de Longyearbyen, Svalbard-Noruega, tras el vuelo sobre el Polo Norte… Se aprecia como el Sol que no se pone nunca ilumina desde el mar)

Sin rumbo, sin constelación satelital que le amparara, lo más interesante quizás sea todo lo que pasó por la cabeza de este ya mítico Aviador español. El GPS milagrosamente volvió, tambien el Garmming, aunque para Gordillo ya han dejado de ser fiables en estas extremas condiciones. “Muchas cosas he visto y sentido”, dice, “pero pienso que la mayoría de ellas jamás será posible que las cuente…” Espacios solitarios, abiertos, salvajes y hostiles. Belleza en estado puro y riesgo… Las palabras de Gordillo de nuevo evocan las de “Angeles de Desolación” de Jack Kerouac. Curioso consejo final de Michel “Mira el fuego, pero no juegues con él…”, !quién fue a hablar!, palabra “fuego”, traición de su subconsciente, aún aterido, maravillado y sobrecogido por la gran belleza que ayer pudo contemplar. El y el Sol. Polo y Sol. Polo y Gordillo.

!Que el Sol siempre te acompañe Aviador!

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