“Quantum Air: Crónica de un desastre anunciado” (II) (Contestación)

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Foto RACApreciado Compañero de Quantum Air: Fui Compañera tuya en el Departamento de Administración y estamos todos igual, en casa y cobrando del paro, o ¿quizá ya estás trabajando en otra compañía aérea?. No suelo contestar a este tipo de cartas, porque trabajando en este departamento directamente con la contabilidad, ves mucha información confidencial. Esta vez hago una excepción, porque con el cese de la actividad, creo que puedo compartir lo que yo sé acerca de la gestión en Quantum, desde el punto de vista frío de los números y desde un Departamento que recibe mucha información y del que todo el mundo se olvida, excepto cuando hay que cobrar las dietas. Estoy completamente de acuerdo con los hechos que relatas en tu Carta, aunque diría que no se ajustan del todo a la realidad.

Quisiera aprovechar esta oportunidad para dar a conocer otro punto de vista y una información que he manejado de primera mano y a la que gente de otros Departamentos no tenía acceso y así hacer que tu carta esté más documentada. Entiendo que ha sido por desconocimiento de los motivos que generaron algunos hechos o quizá por citar el viejo dicho, "porque torear desde la barrera siempre es más fácil."

El primer punto que hay que aclarar es que la subrogación de los trabajadores de Quantum se hizo sin el conocimiento de SAS. Esto no es exacto, porque Quantum avisó a SAS en los meses de noviembre y diciembre del 2009 de esta posibilidad en el caso de que se llevasen los aviones. Así lo oímos por esas fechas en la oficina.

En el caso de los pagos a Boeing, quisiera aclarar lo siguiente: en primer lugar, que los pagos se hicieron puntualmente hasta el mes de abril del 2009 incluido, a pesar de que ya desde el mes de enero se intentó negociar con Boeing la revisión de su contrato de mantenimiento, que era claramente abusivo sobre todo si se tiene en cuenta que en esa época, Quantum no tenía actividad comercial alguna. Para explicar lo que digo, basta con señalar que ese contrato obligaba a Quantum al pago de la cantidad de 265.000 dólares mensuales tanto si se volaba como si no. Hablando de gestión, te diré que dicho contrato procedía de la anterior etapa (AeBal) y que estaba lleno de cláusulas que protegían a Boeing y no a la compañía aérea. Tanto es así, que no fue posible negociar ningún tipo de acuerdo que diera a Quantum una oportunidad de sobrevivir mientras se buscaba actividad comercial. Todo ello por no mencionar que estos 265.000 dólares de los que hablamos, se pagaron religiosamente durante 9 años haciendo que Boeing ingresase más de 23 millones de dólares por un stock de recambios que apenas valía 9, con el agravante de que las piezas nunca fueron propiedad de AeBal/Quantum.

Como ves, esta fue una gestión que no parece muy acertada de los antiguos responsables de Aebal y que heredó Quantum. Como te dije anteriormente, Boeing jamás aceptó ninguna de las muchas ofertas que se le hicieron y que tenían carácter temporal, porque en todo momento, se ofreció volver a pagar esa cifra cuando la actividad comercial se igualara a la que tenía antes de la venta (2.500 horas al mes). Como bien sabes, no hay otro proveedor de piezas para el B717 y ante el abuso, la empresa tomó la decisión que describes, con todas sus consecuencias.

En cuanto a los proveedores Hamilton Sunstrand y Rolls Royce, tengo que decirte que las deudas que ambos reclamaban, se generaron en la época anterior, muchos meses antes de la venta de Quantum, siendo por tanto responsabilidad de SAS, según se estipuló en el contrato de Compra Venta. Dichas cantidades, que superan los 2 millones de dólares, no fueron contabilizadas ni provisionadas. Yo he visto las facturas que Quantum emitió contra SAS por valor de dicha deuda y que nunca fueron abonadas. Aunque los proveedores fueron avisados de que las cantidades eran responsabilidad de SAS, lógicamente, siempre reclamaron las facturas a Quantum y finalmente le negaron sus servicios. Estas deudas de SAS junto con muchas otras generadas en el año 2008, que aparecieron cuando se tuvo que reconstruir la contabilidad de la compañía, ascendían a más de 13 millones de euros y han sido el motivo de la disputa con SAS y el desencadenante de la situación actual.

Respecto a la quiebra del proveedor de Bilbao que mencionas, entiendo que te refieres a Guria Catering. Debo decirte que se les debía únicamente la operación correspondiente a un mes, unos 20.000 euros, creo recordar. He investigado y Guria no ha cerrado, aunque sí es cierto que han pasado dificultades económicas más bien motivadas por deudas que otras compañías aéreas de mayor tamaño tienen con ellos. Estoy de acuerdo contigo en que la operación de Real Spain fue un fracaso pero quiero recordarte que Viajes Marsans canceló un contrato con Quantum para volar dos aviones durante el verano, en el mes de mayo y que Real Spain fue la única solución que pudo encontrarse en tan poco tiempo. Ya desde un principio en Quantum Comercial y Financiero en Madrid fueron conscientes de que el programa comercial no estaba funcionando pero por respetar los derechos de los pasajeros solo se cancelaron las rutas en los que se pudieron recolocar a los pasajeros en compañías alternativas, los que no se pudieron cancelar obligó a mantener la operación hasta final del mes de agosto, lo cual supuso una pérdida económica importante a la compañía y todo ello con el agravante de que además, Real Spain se quedó con el dinero de las ventas. De todas formas, después de leer tu carta me da la impresión que sabes mucho de mantenimiento pero muy poco de lo que pasaba en el resto de la compañía.

En cuanto a los permisos no retribuidos, quiero recordarte que eran voluntarios aunque es cierto que la mayoría de los trabajadores los aceptaron. Algunos no, creo recordar que era gente del Aérea de Ingeniería, seguro que tu tienes mejor información de esto. No obstante y gracias al esfuerzo de la mayoría de los trabajadores, la compañía hizo un intento de sobrevivir y, de hecho, casi se consigue puesto que al final los vuelos regulares tuvieron bastante éxito, además del buen programa chárter que se obtuvo para este verano.

Creo que es una pena que Quantum haya dejado de operar. Estoy de acuerdo en que se cometieron algunos errores pero también hubo aciertos que no mencionas en tu carta. Creo que nuestro fracaso fue más culpa del pésimo estado financiero en que realmente estaba la compañía y de gente externa como SAS, Boeing y Rolls Royce, sin olvidar a los dueños de los aviones que nunca quisieron perdonar la renta mensual de los que no volaban (eso eran otros 800 mil dólares al mes) a pesar de que se les pidieron acuerdos temporales similares a los que se ofrecieron a Boeing. Eso sin mencionar que Quantum era un potencial competidor de otras compañías aéreas a las que les interesaba mucho que el proyecto no saliese adelante. A mí también me deben dinero en Quantum, pero no me olvido de que, mientras hubo dinero todo el mundo cobró puntualmente. Quantum mantuvo una estructura de cinco aviones durante todo un año cuando solo tenía capacidad comercial para volar dos, claramente una mala decisión estratégica aunque eso sí, se respetó el compromiso que en su día su responsable adquirió.

También quiero acordarme en esta carta de algunos comentarios que han aparecido como respuesta a la publicación de la tuya, sobre todo los que se refieren al dinero que SAS dejó en Quantum. Tengo que deciros que SAS lo único que dejó en Quantum fueron deudas y una contabilidad que daba vergüenza. Sin entrar en muchos detalles, os diré que hubo que reconstruirla desde el año 2002. El dinero que SAS dejó en Quantum estaba destinado a cubrir las deudas anteriores al día de la venta y no fue suficiente y así pude verlo cuando tuve acceso al Balance del 2008, que después de un año de trabajo, presentaron los auditores de Deloitte, añadiendo a su informe, la falta de 19 millones de dólares en Reservas de Mantenimiento que tenían que haber estado en la compañía y que tampoco aparecieron por ningún sitio. Todo lo que te comento está documentado y supongo que con el tiempo todo lo que he contado se sabrá puesto que tengo entendido hay un juicio pendiente entre Quantum y SAS, precisamente por este motivo.

Un cordial saludo, María José Sanchez Urbano

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