
La policía de Lanzarote pidió que todos los pasajeros del avión fueran desembarcados e identificados. Tras nuevas conductas alborotadoras, la policía determinó que por razones de seguridad el grupo entero no viajara.
Ryanair pide sus más sinceras disculpas a los 66 pasajeros restantes que han sufrido un retraso de 3 horas, mientras que Ryanair y la policía local trataba con este grupo. Los agentes de handling de Ryanair en Lanzarote reasignaron a parte de este grupo en vuelos posteriores a Charleroi, a ninguna de las personas que participaron en estos disturbios o que se negaron a seguir las instrucciones de la tripulación se les permitió volar.






