SAFETY II: Otro método para evitar accidentes

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Madrid, SP, 11 de enero de 2014.- Hace pocos días se publicó un artículo en nuestro medio sobre cómo los accidentes pueden salvar vidas, este método es la base de Safety I, visión de la seguridad que se desarrolló entre los 60s y los 80s y que aún seguimos utilizando con el fin de mejorar la seguridad aérea y evitar que los accidentes se produzcan. Safety I se centra en por qué los sistemas fallan, cúales son las causas que han conllevado a que ocurra un evento anormal. En esos años el sistema del transporte aéreo tal y como hoy lo conocemos se estaba gestando, los sistemas eran extremadamente sencillos en comparación con los actuales, y además éstos tenían dos modos de funcionar, o funcionan correctamente o no lo hacían. Una vez analizado el porqué de los comportamientos anormales del sistema, se proponen soluciones y/o barreras para que no vuelvan a ocurrir.

Sin embargo, hoy en día los sistemas que componen el mundo aeronáutico se han vuelto tan extremadamente complejos que se comportan de manera flexible, esto se debe al gran número de los elementos que los componen. Ayer el sistema pudo funcionar correctamente, hoy se han producido fallos, que han supuesto un peligro para la seguridad y mañana puede funcionar excepcionalmente bien.

Safety II estudia todos los posibles comportamientos que ha tenido el sistema, tanto los fallos que ha tenido como las veces que ha funcionado bien, que son la mayoría. De esta forma nos aseguramos de conocer el sistema en su totalidad, lo que hace que sea más fácil poder predecir cuando el sistema puede fallar y así construir barreras que eviten que ocurran los sucesos adversos.

Esta teoría no implica el fin de entender la seguridad como lo hemos hecho hasta ahora, sino que supone completarla en su totalidad. Ha sido desarrollada por un grupo de expertos en temas de seguridad aérea y navegación, pero, como uno de los autores, Steven Shorrock, reivindica, “no es tan sólo una teoría, no hay nada más práctico que la teoría”.

Veamos si poco a poco adaptamos esta idea en el día a día de la aviación -y del transporte en general- y pasamos de buscar culpables en los accidentes a aprender del funcionamiento de los sistemas que la componen y conseguir que el número de accidentes se reduzca aún más.

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