
Dos de los neumáticos de uno de los seis aviones de ese modelo que tiene la aerolínea Qantas estallaron hoy cuando tomó tierra en Australia procedente de Singapur, lo que provocó un incendio tras el tren de aterrizaje.
Según los responsables de la aerolínea australiana, no hubo peligro para los 244 pasajeros y no se trató de un aterrizaje de emergencia. No obstante, los pasajeros señalaron haber vivido momentos de mucha tensión durante el incidente.
"Pensé que había habido una colisión importante" al ver las llamas, afirmó uno de los empleados del aeropuerto a los medios locales, mientras que uno de los pasajeros explicaba que "había mucho humo y una lluvia de chispas".
Tras el incidente, varios técnicos revisaron el avión y lo condujeron a un hangar para continuar con los exámenes.






