Doha, QAT.- El enfrentamiento de algunos países del Golfo a instancias aparentemente de Arabia Saudí, interrumpiendo el comercio con Qatar, incluye productos alimenticios de primera necesidad y uno tan básico como la leche. Este alimento básico se agotó de los supermercados cataríes rapidamente tras el bloqueo de sus vecinos. La frontera con Arabia era el paso del 40% de los alimentos que importan, y el país compra en el exterior el 90% de lo que consumen sus 2,7 millones de habitantes. La solución encontrada por un negociante catarí, Moutaz al Hkayyat, presidente de Power International Holding, PIH, comprar vacas de leche en el exterior y transportarlas vía aérea para abastecer a la población.

Las bestias fueron compradas en EEUU y Australia. El bloqueo desde el pasado 5 de junio, con acusaciones de apoyo a militantes islámicos, en un extraño contexto desde el punto de vista occidental de enfrentamiento religioso de fondo, ha obligado a cambiar los canales normales de suministro hacia Turquía en el caso de los lácteos, así como frutas y hortalizas iraníes (mal visto Irán por Arabia Saudita). A su vez hay una campaña de consumo de productos nacionales. Qatar ha negado las acusaciones de Arabia Saudita.
Tambien han tenido que abrirse rapidamente nuevas rutas comerciales para materiales de construcción y equipos industriales para la explotación del gas natural. Las transacciones nacionales e internacionales funcionan normalmente según el Banco Nacional de Qatar.

Al Khayyat está cubriendo una superficie equivalente a 70 campos de fútbol con nuevos cobertizos grises que se alinean entre dos tiras verdes en medio, en pleno desierto, que conduce a una mezquita al fondo. Produce actualmente leche de oveja y carne, y tambien ya está pensando en transportar vía marítima más vacas. Ahora se ha acelerado el proyecto para comenzar a producir leche a mediados de julio en lugar de en septiembre, cuando cubrirá ya un tercio de la demanda total del país. Se trata de vacas «Holstein«, aunque la premura ha multiplicado por cinco el gasto del transporte pasando a 8 millones de dólares. Al Khayyat dice que «el Gobierno está trabajando duro para asegurarse que el bloqueo no afecte a la gente…»






