La Unión Europea ha aprobado nuevas reglas para el equipaje de mano en los aviones. El Reglamento (UE) 2026/2202, publicado el 2 de octubre en el Diario Oficial de la Unión Europea, introduce cambios en la comercialización de los billetes y en los derechos de los pasajeros.
Sin embargo, aunque entrará en vigor este mes, las compañías no estarán obligadas a aplicar sus disposiciones hasta el 23 de octubre de 2027.
La principal novedad afecta a la información que reciben los viajeros al reservar. Las aerolíneas deberán mostrar inicialmente una tarifa que incluya una maleta de cabina, aunque podrán seguir ofreciendo billetes más baratos a quienes prefieran viajar únicamente con un objeto personal.
Qué cambia con la nueva normativa europea
La regulación establece que los pasajeros podrán transportar gratuitamente un accesorio personal, como un bolso pequeño, una mochila o una funda de ordenador, siempre que cumpla las condiciones establecidas para viajar en cabina.
Respecto a las maletas de mayor tamaño, las compañías deberán presentar por defecto el precio del billete con una pieza de equipaje de mano incluida.
Esto significa que el consumidor conocerá desde el principio cuánto cuesta viajar con una maleta de cabina, sin tener que avanzar por distintas pantallas de reserva para descubrir su precio.
Sin embargo, existe una diferencia importante: la normativa no elimina las tarifas que excluyen el trolley. Las aerolíneas podrán comercializarlas cuando el pasajero decida voluntariamente prescindir de ese equipaje.
Las compañías podrán seguir vendiendo billetes más baratos sin trolley
El nuevo sistema modifica principalmente la presentación de los precios.
Hasta ahora, determinadas compañías de bajo coste anunciaban tarifas reducidas que únicamente incluían una bolsa pequeña. Añadir una maleta de cabina suponía contratar un servicio adicional.
Con la nueva regulación, el precio mostrado inicialmente deberá incorporar el equipaje de mano, pero posteriormente podrán ofrecerse alternativas inferiores sin ese servicio.
Por ejemplo, una aerolínea podría presentar inicialmente un vuelo por 75 euros con trolley y ofrecer después una tarifa de 55 euros para quien viaje solamente con una mochila.
El objetivo es facilitar la comparación entre compañías y evitar que los viajeros confundan tarifas con prestaciones diferentes.
Qué dimensiones tendrán las maletas permitidas
El tamaño del equipaje seguirá siendo una cuestión importante antes de viajar.
Las condiciones actuales varían según la compañía y la tarifa contratada. Entre las medidas habituales para objetos personales figuran los 40 × 30 × 20 centímetros, mientras que determinados trolleys admiten dimensiones próximas a 55 × 40 × 20 centímetros.
No obstante, estas referencias no constituyen límites universales establecidos por el nuevo reglamento.
Las aerolíneas deberán informar de las dimensiones y del peso máximo autorizado durante la contratación.
Además, cuando existan restricciones de seguridad o capacidad, podrán trasladar determinadas piezas de equipaje a la bodega sin exigir un pago adicional.
España y Bruselas mantienen diferencias sobre el equipaje
La aprobación del reglamento llega después de años de discrepancias sobre los suplementos aplicados por las compañías aéreas.
España ha defendido que transportar una maleta de cabina de dimensiones razonables debe formar parte del servicio contratado.
En noviembre de 2024, el Ministerio de Consumo impuso sanciones por aproximadamente 179 millones de euros a cinco aerolíneas: Ryanair, Vueling, EasyJet, Norwegian y Volotea.
Las multas respondían a distintas prácticas consideradas abusivas, entre ellas determinados cobros relacionados con el equipaje de mano.
La Comisión Europea cuestionó posteriormente la compatibilidad de algunas actuaciones españolas con la legislación comunitaria. El nuevo marco europeo permite mantener tarifas diferenciadas, aunque introduce obligaciones adicionales de transparencia comercial.
Hasta entonces, los viajeros deberán seguir comprobando las condiciones de equipaje correspondientes a cada reserva.
La recomendación es comparar siempre el precio final, comprobar las dimensiones admitidas y verificar qué servicios incluye realmente el billete antes de efectuar el pago.






