Boeing ha conseguido evitar un nuevo conflicto laboral en un momento especialmente delicado para sus programas aeronáuticos.
Los ingenieros y técnicos representados por el sindicato SPEEA han ratificado un acuerdo salarial que desactiva la amenaza de huelga y permite mantener la actividad vinculada a la producción del 737 MAX y al proceso de certificación del 777X.
El pacto contempla incrementos salariales durante los próximos años, mejoras en las condiciones laborales y mayores aportaciones a los planes de jubilación.
Su aprobación supone un alivio para el fabricante estadounidense, que necesita cumplir sus compromisos industriales y recuperar la estabilidad operativa.
Los ingenieros de Boeing aprueban el nuevo convenio
La Sociedad de Empleados Profesionales de Ingeniería Aeroespacial (SPEEA) ha confirmado la ratificación de los nuevos contratos laborales.
Entre los empleados del colectivo profesional, el respaldo alcanzó el 67,62%, mientras que entre los técnicos la aprobación fue del 53,48%. Estos porcentajes evidencian que el acuerdo ha salido adelante, eso sí, sin conseguir un consenso generalizado.
La principal mejora económica consiste en una subida salarial inmediata del 10%, considerablemente superior al incremento inicial del 3% que, según las informaciones publicadas, se había planteado durante las negociaciones.
El sindicato considera que todavía quedan cuestiones pendientes y ha insistido en la necesidad de reforzar su capacidad de negociación para futuros convenios.
Subidas salariales de hasta el 36,3% acumulado
El nuevo marco laboral establece una evolución progresiva de las remuneraciones hasta 2030.
Después del incremento inicial del 10%, los trabajadores recibirán otra subida del 4% en marzo de 2027. Para 2028, 2029 y 2030 se contemplan fondos de incremento salarial del 6% anual, con una mejora individual mínima garantizada del 4%.
Según las estimaciones difundidas sobre el convenio, el aumento compuesto mínimo garantizado alcanzará el 28,7%, mientras que la mejora media proyectada se situará en el 36,3%.
El acuerdo también introduce modificaciones relacionadas con el teletrabajo, las horas extraordinarias y los incentivos económicos.
Entre las novedades previstas para 2027 destacan nuevas prestaciones de fertilidad, cambios en los procedimientos de evaluación del rendimiento y un incremento del 40% en el objetivo del plan de incentivos para empleados.
También aumentarán las aportaciones empresariales a los planes de jubilación 401(k) de los trabajadores menores de 40 años. En 2028 está prevista la incorporación de mejoras en la cobertura dental.
La certificación del Boeing 777X evita una nueva amenaza
Uno de los principales motivos de preocupación para Boeing era el posible impacto de una huelga sobre la certificación del 777X, su nueva familia de aviones de fuselaje ancho destinada al mercado de largo recorrido.
El fabricante necesita completar las pruebas y verificaciones exigidas por las autoridades aeronáuticas antes de introducir comercialmente el modelo.
Una interrupción del trabajo de los ingenieros habría complicado todavía más un programa que acumula importantes retrasos respecto a sus previsiones originales.
El consejero delegado de Boeing, Kelly Ortberg, había advertido del riesgo que representaba el conflicto laboral para los trabajos de certificación.
La ratificación del convenio elimina esa amenaza inmediata, aunque no garantiza por sí sola la obtención de la certificación, que continúa dependiendo de los requisitos técnicos y regulatorios.
El 737 MAX también estaba en riesgo
Las consecuencias de una huelga no se habrían limitado al 777X. Boeing también afrontaba posibles dificultades para incrementar la fabricación del 737 MAX.
La compañía trabajaba con una referencia de 42 aeronaves mensuales y aspiraba a elevar ese ritmo hasta 47 unidades. Una paralización de los equipos técnicos habría podido alterar los planes de producción y aumentar los retrasos acumulados.
El acuerdo permite afrontar ambos programas sin la incertidumbre inmediata de una movilización laboral.
Para Boeing, asumir mayores costes salariales representa un compromiso económico importante, pero también reduce el riesgo de interrupciones industriales en una etapa decisiva para su recuperación.






