Claudia C./ Aviación Digital, Sp.- Cuando se habla de asteroides del tamaño de un avión, la mayoría piensa en ciencia ficción. Pero este 28 de julio, el asteroide 2025 OW, de alrededor de 210 pies (unos 64 metros), realizó un sobrevuelo terrestre a una distancia de 393.000 millas, casi una vez y media la distancia promedio a la Luna, y a una velocidad de ≈ 47.000 mph. Aunque no supone peligro alguno, su paso sirve como recordatorio de la importancia de la vigilancia planetaria.
#Asteroide " #2025OW" roza la #Tierra este lunes 28Jul: #NASA calma temores (+DETALLES) https://t.co/pe3Ud8pEEe
— Noticias de Ciencia y Tecnología (@newstecnicas) July 28, 2025
¿Es este tipo de eventos excepcionales?
Desde luego, el tamaño y cercanía del 2025 OW lo hacen notable, pero no inusual. Hace pocos días, otro asteroide similar, llamado 2025 OX, también voló relativamente cerca. Se estima que pasará a una distancia mucho mayor (~2.8 millones de millas) y a menor notoriedad mediática.
Incluso hay cuerpos pequeños (entre 8 y 19 pies) que han llegado a menos de 5.000 km del planeta —un ejemplo fue 2025 OS, detectado en julio. Aun así, ninguno representa un riesgo real. Esto refuerza que los acercamientos frecuentes entre objetos relativamente grandes y la Tierra siguen siendo eventos rutinarios para los astrónomos.
➡️ Asteroide maior que a Torre de Pisa passa perto da Terra nesta segunda
— Metrópoles (@Metropoles) July 28, 2025
Asteroide 2025 OW tem 67 metros de diâmetro, equivalente a um prédio de 20 andares, e se desloca a uma velocidade de 75.639 km/h
Leia: https://t.co/tdcb2Kf26Y pic.twitter.com/Y2jUndO9eL
Comparativa con otros asteroides recientes
- 2025 OW (≈ 64 m): pasará el 28 de julio a 393.000 millas, sin riesgo.
- 2025 ME92 (≈ 29 m): sobrevuelo el 31 de julio a 3,19 millones de km, sin amenaza.
- 2025 OL1 (≈ 34 m): se acercará el 30 de julio a 1,29 millones de km a 16.900 mph. Aceptado como inocuo, pero observado con atención.
- 2024 YR4 (≈ 30–65 m): llegó a tener hasta 3 % de probabilidad de impacto en 2032, lo que desató medidas diplomáticas y vigilancia activa. Finalmente se descartó el impacto.
Entre todos, 2025 OW destaca por su tamaño y cercanía relativa. Sin embargo, su trayectoria está perfectamente trazada y catalogada, lo que afianza su perfil como no peligroso.
Por qué importa un asteroide del tamaño de un avión
Aunque 2025 OW no plantea una amenaza, su paso subraya varias cuestiones críticas:
- La necesidad constante de monitorización planetaria: Un asteroide de este tamaño podría causar devastación local si impactara. Debemos conocer su ruta con precisión.
- Las capacidades tecnológicas: Seguimientos modernos permiten calcular órbitas con gran exactitud y prever trayectorias con décadas de ventaja.
- Formación de equipos de defensa planetaria: Países como China ya han iniciado programas de formación en defensa espacial para prepararse ante situaciones de riesgo real.
- Precedentes reales: En 2022, la misión DART demostró que un impacto cinético puede desviar la trayectoria de un asteroide pequeño. Esto está en curso de planificación para futuros cuerpos en riesgo.
Lo que esto significa para la aviación
Desde el punto de vista de aviación, este tipo de eventos estimula reflexiones importantes:
- Sistemas de alerta y comunicación. Los aeropuertos y aerolíneas deben tener protocolos, aunque sean remotos, que contemplen escenarios extremos.
- Cooperación internacional. Dado que la trayectoria del asteroide puede policy afectar regiones con aeropuertos densos, la coordinación es clave.
- Conciencia pública y científica. Eventos como este sirven también de oportunidad para acercar la ciencia a la sociedad y reforzar la cultura de protección global.
☄️ Este lunes, el asteroide “2025 OW” tendrá su mayor acercamiento a nuestro planeta. Mide lo aproximado a la Torre de Pisa.
— Once Noticias (@OnceNoticiasTV) July 28, 2025
🔗 https://t.co/mFr0CawwM8 #OnceNoticiasDigital 🔻 pic.twitter.com/HDT87fksI7
Mirada al futuro cercano: Apophis y más allá
El evento más anticipado es el del asteroide Apophis, que en abril de 2029 pasará a solo 38.000 kilómetros de la Tierra, incluso más cerca que muchos satélites geoestacionarios. Su tamaño, de más de 330 metros, lo hará visible a simple vista y será un desafío singular para la comunidad astronómica.
Además, misiones como ESA RAMSES, planeadas para estudiar Apophis y desplegar CubeSats de manejo experimental, reflejan una nueva era del control planetario.
Estos eventos no son solo cálculos orbitales: son oportunidades para reforzar la cooperación internacional, desplegar tecnologías de vigilancia y compartir con el público la fragilidad y grandeza de nuestra posición en el cosmos.






