NP, USCA.- La convocatoria, registrada el 6 de abril y anunciada este 7 de abril de 2026, afectaría a los controladores de las torres operadas por SAERCO en 14 aeropuertos españoles, a la espera del recorrido de la mediación previa ante el SIMA. Según los sindicatos, el origen del conflicto es estructural y combina déficit de plantilla, fatiga y cambios de servicio que consideran incompatibles con una operación sostenible.
La gestión del tránsito aéreo en torres liberalizadas vuelve a situarse bajo presión en España. La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) y Comisiones Obreras (CCOO) han preavisado de una huelga indefinida en SAERCO a partir de las 00:00 del 17 de abril de 2026, con el argumento de que la reducción de efectivos, la sobrecarga de trabajo y varias prácticas organizativas están deteriorando las condiciones laborales y, con ello, la seguridad operacional. La convocatoria afecta a las torres gestionadas por el proveedor privado y llega después de solicitar la mediación obligatoria ante el Servicio Interconfederal de Mediación y Arbitraje.
Qué ha ocurrido
Los sindicatos sostienen que no se trata de incidencias aisladas, sino de un “problema estructural” vinculado a años de reducción de plantilla, falta de reposición de salidas, improvisación organizativa e incumplimientos en descanso, conciliación y planificación del servicio.
La protesta alcanzaría a 14 aeropuertos en los que SAERCO presta servicios de control de tránsito aéreo de torre: Madrid-Cuatro Vientos, Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, El Hierro, La Gomera, Castellón, Burgos, Huesca, Ciudad Real, Vigo, A Coruña, Jerez y Sevilla.
Los motivos que alegan USCA y CCOO
Los sindicatos citan como detonantes la cancelación de vacaciones ya aprobadas, el uso “abusivo” de las disponibilidades, cambios de turno comunicados con poco margen, falta de claridad en los cuadrantes sobre descansos obligatorios y prácticas organizativas irregulares en varias dependencias. En su planteamiento, estas medidas han dejado de ser excepcionales para convertirse en parte de la operativa habitual.
USCA y CCOO vinculan además esa situación con la gestión de la fatiga, un factor especialmente sensible en servicios de control de tránsito aéreo (ATC, por sus siglas en inglés, air traffic control), donde la carga cognitiva, la continuidad del servicio y la necesidad de mantener niveles altos de atención forman parte del núcleo de la seguridad operacional.
Impacto operativo y regulatorio
A esta hora no hay detalle público sobre servicios mínimos, un elemento que previsiblemente será clave si la convocatoria sigue adelante en un servicio esencial. Tampoco consta en las fuentes consultadas una respuesta pública de SAERCO al preaviso general difundido este 7 de abril. Sí consta que, antes de la huelga, se ha solicitado la mediación ante el SIMA, el órgano de solución extrajudicial de conflictos colectivos de ámbito estatal. En conflictos de huelga que afectan a centros en más de una comunidad autónoma, esa mediación previa forma parte del procedimiento.
Desde el punto de vista sectorial, el caso vuelve a poner el foco sobre el equilibrio entre costes, dimensionamiento de dotaciones y resiliencia operativa en torres externalizadas. En plazas con picos estacionales o eventos de alta demanda, la disponibilidad real de controladores, la cobertura de bajas y vacaciones y el diseño de turnos son variables críticas para absorber incrementos de tráfico sin tensionar la operación.
Qué reclaman los convocantes
La plataforma sindical reclama plantillas suficientes en todas las torres, respeto a los descansos, fin de las activaciones abusivas de disponibilidad, garantía del disfrute de vacaciones y unas condiciones laborales “compatibles con la seguridad operacional y la dignidad profesional”. También exige aclaraciones sobre plantillas reales, cobertura de ausencias, prevención de riesgos laborales, gestión de la fatiga y criterios de elaboración de cuadrantes.






