LCI, la ilusión que no se pierde y el hastío que perdura

Nemesio Rodríguez Rodríguez . Piloto de Helicópteros. Título nº 425

0

Madrid, SP.- Hoy comienzan las despedidas entre los compañeros de la Lucha Contra Incendios (LCI) y me refiero a las despedidas habituales en estas fechas por fin de campaña; pues desgraciadamente también hoy despedimos para siempre a otro compañero , Maxi , que sufrió el accidente en Lobios y tras un tiempo de esperanzas no logró superarlo falleciendo ayer mismo. Ahora nos protegerá desde donde quiera que esté volando.

A partir de hoy se despiden los compañeros que finalizado su turno, pronto lo haremos todos, serán dados de baja en las empresas y en la seguridad social, quedando en la incertidumbre de qué harán a partir de mañana y si serán llamados a trabajar en la próxima campaña, allá por el mes de Mayo o junio, dentro de siete u ocho meses en los que tendrán que sobrevivir con lo poco que hayan podido ahorrar en estos cuatro o cinco meses de campaña. Han trabajado once o doce horas diaria a 600 kilómetros de su casa, alejados de la familia y será afortunado aquel que tenga acumulado algo de paro, cosa nada fácil pues trabajando cuatro meses tardas tres campañas, tres años, en adquirir derecho a cobrar 4 meses. Siete meses de incertidumbre de los que los más afortunados regresarán a este sacrificado trabajo el próximo año con la pérdida de aptitud de vuelo consiguiente a tan amplio período de inactividad aérea.

Precariedad, temporalidad, inseguridad, siniestralidad... Esa es la vida laboral de un piloto o mecánico de incendios forestales en España. No quiero insistir en ello. Allá la AESA con sus normativas que obvian lo que a la seguridad de los tripulantes afectan sus condiciones laborales y allá los responsables de las Comunidades Autónomas y Ministerio con sus contratos de mínima duración y bajo presupuesto, que luego ,pretenden máximo rendimiento por parte de aquellos a los que si no de palabra, de obra desprecian. 

Hoy lo que quiero una vez más es denunciar que a partir de mañana mismo y durante los próximos días las empresas del sector fraudulentamente darán de baja a sus trabajadores sin respetar los tiempos de descanso que les corresponden (por haber trabajado jornadas de 12 horas diarias, 264 mensuales, 100 horas mensuales por encima de las de una jornada ordinaria, un 40% de exceso) y que esto no sólo es un fraude al trabajador, es también un fraude a la Seguridad Social que estimo deja de ingresar entre uno y dos millones de euros por campaña. Este es un fraude que se va a cometer a partir de mañana pues así lleva sucediendo a lo largo de más de 30 años, sin que los distintos gobiernos quieran darse por enterados, prevaricadores todos ellos, que conociendo el fraude no toman medidas para evitarlo.

¿Lo consentirá una vez más el Ministerio de Trabajo, su ministra Yolanda Díaz y el ministro Escrivá de Seguridad Social y el Vicepresidente Iglesias de Derechos Sociales? Estoy convencido que sí lo consentirán, que los trabajadores verán sus derechos pisoteados y las arcas del Estado sus ingresos mermados, pero allá ellos… Por mi parte, dicho queda… otra vez.

Madrid a 22 de septiembre de 2020

Deja un comentario