¿Quién terminará pagando la falta de planificación de la autopista de peaje a la T4?

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Madrid, SP, 26 de noviembre de 2013.- Y ahora resulta que OHL presentaba ayer lunes solicitud judicial de Concurso de Acreedores, para su filial que gestiona la autopista de peaje que da acceso a la Terminal 4 del mayor aeropuerto de España, Madrid-Barajas, denominada M-12, según informaba en un comunicado a la CNMV. Pues está claro, que la cierren y punto. Como tambien está claro, que se trata de un episodio más de la falta de planificación de nuestras autoridades, y de la fiebre del gasto desmesurado en hormigón armado, que propiciaba ingentes negocios alrededor de la infraestructura para algunos, más que para los ciudadanos. Este es el sentido de una Concesión Administrativa. El objetivo, evidentemente no era en sí la infraestructura, pues de ser así, vaya cálculos que se hicieron. !Vaya planificadores del territorio, la intermodalidad y el sursum corda…! En fin, más de lo mismo de los que disparan con pólvora de rey.

Los consejos de administración de Aeropistas, filial 100% de OHL Concesiones, a su vez filial 100% de OHL y de Autopista Eje Aeropuerto Concesionaria Española, filial 100% de Aeropista, han tomado esta medida. Como empresa privada que son, que se las apañen dentro de la libertad de mercado salvaje imperante en nuestro país. Nada más hay que añadir.


Los activos de ambas sociedades, señala EP, están constituídos esencialmente por las acciones de Eje Aeropuerto en el primer caso, y por la concesión administrativa para la construcción conservación y explotación de la autopista de peaje M-12. Y en esta segunda es donde lo público irrumpe. No imaginamos por ejemplo que tras adjudicar una concesión administrativa como es la explotación del servicio de taxi, si dicho taxi no cumple con las espectativas de número de viajeros o viajes, sea la Administración la que se haga cargo de este negocio fallido. En el caso de una licencia de taxi, tendría incluso más sentido, dado que se podría argumentar que se trata de un servicio público necesario. Pero en el caso de la M-12, la falta de tráfico está claramente indicando, "extremadamente bajos" dice OHL, que la decisión de la concesión administrativa ad-hoc, estaba errada en su origen.

Aeropistas no podrá hacer frente a sus obligaciones financieras de próximo vencimiento, dado que su única fuente de ingresos era la autopista en cuestión. Y rapidamente OHL se apresura a indicar que tanto "Aeropistas como Eje Aeropuerto-recordemos que son filiales suyas al 100%- son sociedades de proyecto de propósito específico, cuya deuda bancaria, con diferentes entidaes financieras, es una deuda financiera de proyecto que no tiene recurso a otras sociedades distintas a ellas mismas", es decir, a OHL casualmente.

En total la deuda bancaria pendiente entre ambas supera los 550 millones de euros. Y supone una valoración de ambas sociedades por el Grupo OHL de 89,7 millones, o lo que es lo mismo un 0,65% del activo consolidado de la compañía. Es decir, una cifra insignificante para la misma, que realiza en estos momentos obras millonarias por medio mundo. Luego, está claro que si alguien debe "rescatar" la M12, debe ser OHL, pues tiene capacidad para hacerlo.

Y tambien resulta evidente que pronto veremos como las instituciones madrileñas o Fomento, o algo que huela a público se aprestan a buscar una solución para este negocio fallido. Eso sí, con dinero público de nuevo. Y esto es lo que no resulta de recibo.


No hay mas que echar un vistazo al trazado de la M12 en este mapa, y ver como discurre por ejemplo paralela la M11, sin peaje, para llegar a la conclusión de la desproporción de hacer una autopista de peaje para unir la capital con la T4, además de resultar los costes de expropiaciones, por las zonas que discurre, evidentemente tan desproporcionados que hacen inasumible la amortización de la inversión. Por otro lado la T4 se encuentra unida con la capital por una nutrida red de transporte público, autobuses, metro, cercanías de Renfe y proximamente el AVE, de tal forma que si a esto unimos la drástica bajada de viajeros, y la intensa red de autovías que acceden a la T4, sin peaje, encontremos una evidente justificación al Concurso de Acrredores o quiebra de esta infraestructura. Es decir una falta absoluta de planificación del territorio, y de los movimientos de viajeros a o hacia la Terminal 4, hacen aún más incomprensible la concesión administrativa para la construcción y explotación de esta autopista de peaje tan poco necesaria. No estaría de más comenzar a pensar en explotarla, por parte de OHL, como un circuito urbano de Formula 1 o alguna que otra ocurrencia. Pero jugándose su dinero, no el del contribuyente. De rescate nada.

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