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octubre, viernes 22, 2021

Ruanda crea su agencia espacial mientras la de España sigue estancada

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Atalayar / Juan Pons.- El país africano da el paso para que la tecnología espacial actúe de catalizador de su desarrollo económico y social. La Republica de Ruanda ya tiene su Agencia Espacial. La Ley que le ha dado vida fue aprobada por la mayoría de los 80 miembros de su Cámara de Diputados en una sesión por videoconferencia celebrada el miércoles, 10 de marzo. 

Ruanda carece en absoluto de industria espacial, cuenta con tan solo un pequeño satélite en órbita y por el volumen de su PIB en 2019 ‒10.211 millones de dólares‒ el Fondo Monetario Internacional le asigna el lugar 140, por delante de Haití. Pero el Presidente de la Republica, Paul Kagame, es consciente de que el desarrollo económico y social de un país situado en mitad de África depende en mayor medida cada día que pasa de la tecnología proveniente del espacio. 

Ese es el motivo fundamental por el que Gobierno de Kagame aprobó en mayo del pasado año un Proyecto de Ley para establecer una institución dedicada a cohesionar todas las iniciativas nacionales ligadas con el sector espacial, muy en especial para hacer independiente la conectividad de la nación de las comunicaciones terrestres que dependen de los cuatro estados limítrofes.

Hay que tener en cuenta que Ruanda está localizada en la región de los Grandes Lagos, no tiene acceso al mar y mantiene cerca de un millar de kilómetros de frágiles fronteras con Burundi, la República Democrática del Congo, Tanzania y Uganda. A diferencia de alguno de sus vecinos, goza de una alta estabilidad política gracias a las reformas económicas impulsadas por Paul Kagame e implementadas por su primer ministro, Édouard Ngirente, lo que atrae al capital extranjero. Por ejemplo, el presidente del Consejo Europeo, el belga Charles Michel, ha visitado Ruanda los días 7 y 8 del presente mes para incrementar la cooperación mutua.

La nueva Agencia Espacial de Ruanda ‒RSA por su acrónimo en inglés‒ ha quedado situada bajo la dependencia directa del propio Presidente de la Republica. Las primeras atribuciones que se le han asignado consisten en coordinar las actividades del sector espacial, asesorar al Gobierno en la definición de la política en materia espacial, llevar a la práctica la estrategia espacial nacional y representar a Ruanda en las esferas internacionales.

A la búsqueda de cooperación internacional

Los motivos que han influido en Paul Kagame para crear una agencia espacial no han hecho mella en España, que en 2019 ocupaba el puesto 13 del PIB mundial. El Presidente Pedro Sánchez no ha encontrado el momento idóneo o no considera importante implantar una organización que dirija y coordine las capacidades repartidas entre casi media docena de ministerios. Y eso que es una demanda expresada en numerosos foros por los directivos del tejido espacial nacional y altos cargos de la Administración, aunque no cuenta con el apoyo del Ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque.

La segunda labor prioritaria de RSA es dirigir las actividades espaciales para asegurar a las instituciones gubernamentales las comunicaciones y la observación vía satélite, así como adquirir y custodiar los datos y las imágenes de la nación. A lo anterior se añade el cometido de prestar servicios geoespaciales para impulsar el desarrollo del país en educación, agricultura y planificación urbana, así como paliar en la medida de la posible la enorme brecha digital entre las comunidades rurales y las ciudades. 

La RSA será una organización con una pequeña estructura administrativa. Al frente de la misma se ha situado a un militar, el teniente coronel Francis Ngabo, que ya ha asumido varias importantes tareas. Una de ellas consiste en organizar los esfuerzos nacionales para capacitar a un colectivo de técnicos ruandeses en programas tecnológicos, de manera preferente con instituciones de Estados Unidos, Japón e Israel.

La otra pretende levantar las infraestructuras terrestres y las antenas para la recepción de datos e imágenes satelitales. La primera estación se va a construir en Rwamagana, a 60 kilómetros de la capital, Kigali, que contará con la participación de GlobalStar, la importante empresa norteamericana de comunicaciones vía satélite.

Ruanda tiene tan solo un nano satélite en órbita, el RwaSat-1. Es un Cubesat 3U, una sencilla estructura de 30 x 10 x 10 centímetros de menos de 5 kilos desarrollada en el marco de la iniciativa de cooperación internacional que la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) mantiene con naciones en desarrollo. El satélite fue construido en las instalaciones de la Universidad de Tokio con la participación de tres ingenieros ruandeses.

Una tasa de crecimiento de las más altas de África

Fue desplegado en órbita el 20 de noviembre de 2019 desde el laboratorio orbital japonés Kibo, uno de los módulos que forman la Estación Espacial Internacional. RwaSat-1 llegó al complejo orbital el 28 de septiembre a bordo de la astronave de aprovisionamiento nipona HTV-8, que había sido lanzada cuatro días antes por un cohete japonés H-II desde la base de Tanegashima.

Una vez situada en su órbita a 417 kilómetros de altura, las dos cámaras multiespectrales que viajan RwaSat-1 han tomado imágenes del país, que han sido utilizadas por el Ministerio de Agricultura para calcular la humedad del suelo e intentar aportar información sobre los rendimientos de los cultivos.

Ruanda cuenta con otro satélite del que no es propietario pero si usuario exclusivo. Es el llamado Icyerekezo, de 150 kilos, puesto en órbita el 27 de febrero de 2019 junto con otros cinco de la constelación OneWeb de Internet vía satélite. El Ministerio de Telecomunicaciones de Ruanda era entonces accionista minoritario de OneWeb y obtuvo una plataforma para proporcionar Internet de alta velocidad de forma gratuita a los centros educativos rurales, de forma prioritaria al grupo de escuelas de San Pierre Nkombo, ubicado en la isla del mismo nombre del lago Kivu.

De la extensión de Galicia pero con una población unas cinco veces mayor (cerca de 13 millones de habitantes), su economía es pequeña incluso para los estándares africanos. Según un informe de Oxford Economics de agosto de 2019, Ruanda es uno de los tres estados africanos con mayor y más rápido crecimiento del PIB, que en 2019 fue cercano al 8%.

Con grandes zonas de terrenos muy fértiles y con la mayor densidad de población de todo el continente negro, la estabilidad y seguridad que reina en el país desde hace una veintena de años ha generado un notable crecimiento de su sector agrícola (32% del PIB), inmobiliario, minero, turístico e incluso financiero, todo lo cual ha creado una atmósfera favorable a la inversión extranjera.

SourceAtalayar
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