
En el documento contractual al que AD ha tenido acceso, además, se especifican las «facilidades» de pago, ya sea al contado, o mediante el descuento mensual de la nómina, aunque afortundamente señalan que «siempre que se respeten los umbrales del SMI, Salario Mínimo Interprofesional de 2016». Vamos que los pilotos tengan para comer incluso.
Según fuentes consultadas por este medio, que nos señalan que estos precios en cualquier caso estarían «inflados», en la tanda de contratación de tripulantes, algunos pocos se fueron a la flota de Kamov y el resto para B412. En el caso de Kamov no han tenido que pagar nada, lo que supone un agravio, opinan con el resto de los compañeros.
Además nos señalan que en la propuesta que hace INAER, no se ha tenido en cuenta quien tenía ya una habilitación de biturbina y quién no, por ejemplo, ya que esto supone una diferencia de horas de formación, y en todos los casos los precios aplicados han sido los mismos.
Además nos indican que «en la entrevista inicial del pasado año, se nos dijo que INAER nos daría las habilitaciones, !no que las vendería!. Tambien se nos dijo que pagarían una dieta de 60EUR diarios, que luego se han convertido en 40EUR. Además, el pequeño incremento de dietas que contemplaba el Convenio que se aprobó en 2015, no se les aplicó a los Tripulantes».
En fin lo dicho en el titular ironicamente. Ya no queda demasiado para que a los pilotos se les exija que aporten el helicóptero, además de todas las habilitaciones para poder trabajar en los operadores españoles. Según nos informan el problema es que ya hay pilotos que estarían pasando por el aro, mientras que a las organizaciones profesionales no se las ve aparecer en escena denunciando estas prácticas, ni a la propia Autoridad que rebotará a la Autoridad Laboral, como de costumbre cualquier fiscalización al respecto, obviando que estas prácticas podrían estar evidentemente afectando a las operaciones, por muy profesional que sean estos pilotos y Tripulantes.
Todo esto evidencia una proximidad cierta al colapso de algunos de los operadores, que a la desesperada no encuentran otro sistema de financiación que el que sean los propios trabajadores los que se paguen estas Habilitaciones Tipo y Cursos, necesarios para que los operadores puedan cumplir con sus obligaciones.







