20 de octubre, día del controlador aéreo

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Guadalajara, SP, 20 de octubre de 2013.- "La moral de la ""tropa"", vive unas horas bajas", me comentaba en una improvisada entrevista un ATC español. El ataque a los profesionales de la Navegación Aérea, ha pasado del ámbito nacional, al europeo. La última batalla se llama SES 2+. La respuesta ha sido tibia e in extremis, tras la cumbre celebrada en Malta. No sólo va a afectar dicho documento al último eslabón de la seguridad tras la consola o el fanal, sino que 10.000 ATSEP europeos podrían verse afectados. Si no se produce un movimiento unitario de técnicos y controladores, esta "guerra" desatada por el control del control aéreo europeo, se perderá para siempre.

Alguien me relataba un día, hace ya bastante tiempo, como fueron los inicios del levantamiento contra la República en los primeros instantes. Los mandos permanecieron en una posición "tibia", hasta que comenzaron a ver que el levantamiento de Mola, ya había triunfado en numerosos puntos de nuestro país. Es más, en ese relato, mi interlocutor señalaba un dato bastante inédito de cómo eran las cosas el 17 de julio de 1936. "A Franco, le tuvimos que engañar y decirle que teníamos más de 10.000 soldados preparados en Somosierra, para el asalto final a la capital. Pero la realidad es que no eran más de 1.000. Eso sí, con ese engaño, conseguimos que comenzará el puente aéreo del Estrecho.…"


El sujeto que relataba esta historia real de cómo fueron los primeros momentos, por su condición militar, lo que venía a decir era que los mandos se mostraron tibios en los primeros instantes, en esos instantes en los que no se sabía como terminaría aquello. Los mandos, en definitiva, traduciendo el lenguaje militar, se había mostrado "cobardes". En aquella conversación, pude comprobar, cómo son los inicios de una contienda, terrible y sangrienta en grado sumo al enfrentar hermanos contra hermanos-genericamente siempre son "hermanos" los que se enfrentan en una contienda sea civil o no-. La determinación y la valentía de unos pocos, en este caso, de una sóla persona, supuso el inicio del triunfo final de este larguísimo conflicto armado. Sin ese inicio, sin esa persona, muy probablemente, todo habría sido diferente.

Cuando en nuestro sector aéreo vemos como desde hace dos años, las embestidas de todo un sistema se han centrado en los últimos eslabones de la cadena de la seguridad aérea, ya sea en el lado cockpit, o en el lado "consola", y todos los demás elementos de esa cadena, han ido viendo uno a uno, ocupación a ocupación, como sus derechos iban superándose con la legislación ad-hoc en la mano, pocos han sido los que se han significado en la defensa frente a ese ataque a gran escala a las distintas ocupaciones en el sector aéreo. Se ha realizado una reconversión en toda regla, con la premisa de que los altos costes laborales, estaban mermando la eficiencia,…, económica del sistema aerocomercial en España, y en Europa. La embestida del poder se fraguó y materializó el 3 de diciembre de 2010 contra el colectivo del control aéreo. Después han ido cayendo uno a uno todos los gremios de las distintas ocupaciones en el sector. Públicas o privadas. El último capítulo lo tenemos con los pilotos, y dentro de éstos los de las aerolíneas comerciales, los de los TTAA, o todos aquellos que se pongan por delante. Pero hemos asistido tambien a los embites a técnicos, personal de handling, TCPs, etc… en todas las direcciones a discrección.

En todos y cada uno de estos gremios, ha habido personas que se han distinguido por no mantener esa posición tibia. Estos han pagado su precio. El precio muchas veces de tener que irse lejos para poder mantener su coherencia profesional, o quedarse para siempre como "marcados", por su actitud valiente o decidida frente al flagrante abuso y uso del poder. Sus nombres están escritos en nuestro hemeroteca, salvo en aquellos casos en los que su decisión ha sido seguir en el anonimato.

Los actores necesarios en ese uso y abuso del poder, tambien han ido apareciendo en estas páginas digitales desde hace años ya. Algunos siguen ahí, y practicamente ninguno se ha distinguido por la necesaria valentía como para la denuncia desde dentro de esta enorme campaña del desprestigio de todo lo que huela a profesional.

Esta es la situación a día de hoy. Este es el momento en el que la determinación de algunos debería superar a la tibieza de la mayoría. Comprensible tibieza, humana tibieza.

Algunos han sido bajas en esta encarnizada lucha por la profesionalidad, frente a la rentabilidad económica en el sector aéreo. Algunos de ellos si son los representantes de la "just culture" en estado puro. Algunos de verdad creen en ella, y siguen luchando a día de hoy por ella. Ellos y nosotros sabemos quienes son, y lo que han sufrido por defender esos principios hasta el final…

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