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mayo, domingo 29, 2022

48 horas sin comunicación alguna oficial de la CIAIAC en el accidente de FAASA en Guadalajara

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Guadalajara, SP, 8 de julio de 2013.– Según fuentes consultadas por AD de la Junta de Castilla-La Mancha en Guadalajara, el aterrizaje de emergencia del helicóptero del operador cordobés FAASA pudo ser debido a un "arco" tecnicamente denominado arco eléctrico o arco voltaíco, de una línea eléctrica atravesada por una columna de humo con vapor del agua de la descarga. Curioso es que la fuente local nos ha indicado que "la enorme pericia o habilidad del piloto habría evitado que la aeronave se estrellara, dejando el accidente en aterrizaje de emergencia", y dicho arco habría fundido como se aprecia en la foto de detalle de una de las palas, un buen porcentaje de material sustentador, pese a lo cual "se evitó que se estrellara contra el suelo". Esta fuente, política que no técnica, no repara sin embargo, en que la perfecta autorrotación de la aeronave fue posible, además de por la pericia, a buen seguro por un concienzudo entrenamiento, contínuo, al que se ven sometidos los pilotos ante estas situaciones de emergencia en el caso de empresas "serias"… "La simple pericia, sin entrenamiento no es garantía de éxito en una situación crítica como esta" nos ha indicado un piloto de amplia experiencia en el sector de extinción de incendios.

Por otra parte, la ausencia de cualquier tipo de información oficial de la CIAIAC, ha desatado todo lo que se evita, comunicando oficialmente, la información factual del accidente por parte de este organismo oficial. O en su defecto, la AESA. En ambos casos, lo más inaudito es que en pleno siglo XXI, estos dos organismos no dispongan ni tan siquiera de un departamento de comunicación, y remitan constantemente al propio Ministerio de Fomento, cualquier tipo de contraste informativo.

Aunque no se hayan hecho visibles, esperemos que al menos, a pesar de producirse en la aciaga tarde del sábado este accidente-hubo daños, luego así se debería denominar-, el "equipo" de la CIAIAC se haya desplazado en un tiempo razonable al lugar del suceso, y se hayan tomado todas las medidas para preservar los restos del helicóptero con la finalidad de poder analizar el accidente con el máximo de rigor posible, evitando su contaminación.
Ante la ausencia de cualquier información oficial, una fuente muy conocedora del sector refiriéndose a la "motivación" de los investigadores de la CIAIAC, nos dice, reproduciéndo una frase estándar aplicada al sueldo de los profesionales del sector "si pagas cacahuetes, tendrás macacos…". Un poco crudo, pero hace referencia a la escasa motivación económica que además tienen nuestros "investigadores".
Esta misma fuente nos señalan lo extraño del suceso, al impactar la electricidad en la pala de la aeronave, "un suceso del que no recuerdo ningún antecedente", y que podría haber inutilizado la parte de la electrónica instrumental del helicóptero tras el impacto léctrico, provocando la parada del motor, y obligando a la realización de un aterrizaje de emergencia en autorrotación.
Pero además aparte la falta de comunicación de los hechos factuales por la CIAIAC, está induciendo a una serie de errores a los medios y por lo tanto a la opinión pública. Estos medios publican que la aeronave "se estrelló", llama "hélice" a la pala, e indican que se "estrelló con los cables de alta tensión". Esta desinformación es evitable con una mínima política de comunicación rápida por este organismos, como hace la NTSB ante cualquier suceso.
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