
A juicio de CGT, se ha ocultado que el nuevo sistema de gestión de AENA, diseñado por el ministerio de Fomento "dejará en manos privadas las decisiones estratégicas de un sector que afecta a 440.000 empleos, y que tiene una trascendencia directa en el sector servicios y de turismo". Además, con esta marcha, CGT ha querido denunciar el problema de la altísima temporalidad en el aeropuerto de Barajas, donde, aseguran, que en los puestos operativos llega a alcanzar, en varios colectivos, cotas del 40%, así como los abusos en las modalidades de contratación temporal, "ya que se están realizando contratos por un día en una Entidad Pública".

Ellos son la vanguardia en la denuncia de algo que afecta a los miles de trabajadores de AENA. "Bomberos por un día, personal de mantenimiento por un día, controladores por unas horas en un sector que desconocen, etc…", denunciaban con sus eslóganes, por la Castellana, Paseo del Prado, en las calles, con las canciones de la resistencia !a las barricadas!, que ahora no se forman con sacos terreros, ahora se construyen desde los despachos del poder y de los abogados que los representan. Mientras tanto la rebelión de las masas duerme. Escoltados por el poder, representan lo que les aguarda si permanecen inmóviles esperando la desamortización aeronáutica de España. Afecta a todos los niveles del sector. Se lowcostiza el trabajo, se desprofesionaliza, y finalmente, el ojo que todo lo ve, lo vende al mejor postor, que suele ser el mejor amigo del amo. Delante suyo. Y luego, las lamentaciones, y los ay madre mía de rigor.
Mientras sospechan que en esos despachos y restaurantes que pagamos todos, alguien, quizás el compañero de la derecha o el de la izquierda, no lo saben, les ha vendido. Escenas violentas en asambleas, donde el pescado ya se vendió. Una pantomima sindical, pues en el momento que la masa laboral aparece, ellos hacen lo contrario, olvidando el sencillo principio de que representan a todos, incluso a los que no les votaron, incluso a los que no les votarán. Promesas en los pasillos, promesas por el silencioso voto del judas sindical. Trabajo de despacho, frente al trabajo de calle. Movilización o nada. Esa es la cuestión.






