Crónicas desde la cabina del #AviadorGordillo de la Misión #SkyPolaris

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Isla de Gorea (de los esclavos) SenegalMedellín, COL, 16 de marzo de 2016. El pasado 19 de febrero Michel Gordillo partiendo de Madrid a Jerez de la Frontera, Cádiz, España a Dakar en Senegal, como primera etapa. Una etapa de prueba sobre todo del RV8 ER que literalmente ha construído con sus manos. El vuelo atravesando Marruecos, el desierto del Sáhara (tambien el Sáhara Libre) era continuamente seguido por los controladores marroquís de forma excesivamente concienzuda quizás. Incluso pesada a ratos, con contínuos requerimientos de reportes de posición. Hemos seguido como si se tratara de una novela de aventuras la enorme hazaña que ante nuestros ojos está realizando Michel Gordillo con una avión construído por él. Con toda su experiencia acomulada en otras hazañas anteriores, y en su intachable trayectoria como piloto profesional. El perfil de piloto-aviador de Miguel Angel Gordillo es de esos que ya estaría poniendo los dientes largos a algún productor norteamericano o francés, donde el valor, la aventura y la aviación en estado puro son considerados suficientemente importantes como para que la opinión pública necesite ser informada de la hazaña de su compatriota. En España los medios de forma muy significativa de cúales son sus verdaderos intereses, no los del público, no los de la información auténticamente pura, guardando un silencio que evidencia el nivel alcanzado. Amarillismo político lowcost es a lo más que se está llegando en estos días en España, mientras un español está escribiendo una importante página de la historia de la aviación. Mientras otros intentamos imaginar lo que los ojos de nuestro comandante al mando están disfrutando… En pleno siglo XXI son pocas las aventuras de esta magnitud, donde el apoyo tecnológico de las comunicaciones satelitales, o los materiales de los equipos de supervivencia en tierra o en agua, no son capaces de ocultar que el riesgo está continuamente presente en este tipo de aventuras. Afortunadamente Gordillo es Aviador, y todo esto lo tiene todo lo controlado que puede tenerlo.

Mientras recibimos la crónica de Michel, él está luchando con las autoridades colombianas para poder obtener autorización para tomar datos con su Aethalómetro sobre la ciudad de Medellín mañana cuando comience su nueva etapa, rumbo ya al Norte, a la ciudad de Guatemala, en pleno centro de América.

Despegando de Jérez, aterrizando en Dakar

La previsión meteorológica cruzando el Estrecho de Gibraltar el pasado 20 de febrero, tras despegar de Jerez, se confirmó con tormentas en áreas de los primeros cientos de kilómetros sobre Marruecos, situación atípica, con formación de hielo, quizás lo más peligroso para un avión como el RV8 ER, que no cuenta con dispositivos antihielo. Esta larga etapa duraría 11 horas. Por esto debió despegar de noche bajo IFR, y por esto al amanecer pudo bajar de los 13000 pies, y volar en VFR o Vuelo Visual, y así evitar las condiciones de formación de hielo por debajo de las nubes.

Los controladores marroquís muy concienzudos pidiendo contínuos reportes de dirección, posición, velocidades, etc… De allí a entrar en el desierto propiamente algo “grandioso, espectacular,…, dentro de lo que es la muerte de la tierra, sin vida” Ya sobre Mauritania los requerimientos documentales de permisos de vuelo o número de sobrevuelo se hacían excesivamente exigentes por momentos, y la típica negociación sobre si disponía o no del mismo permiso que sí se le había concedido previamente.

Mientras Gordillo examinaba el comportamiento y rendimiento de su avión, el peso, el efecto de la temperatura que fue bastante benévola. Espectáculo visual increíble.

En Dakar, Maodo, de 22 años sí estaba esperando a Gordillo. Maudo ayudó “muchísimo” con todas las gestiones a Gordillo, según él reconoce. Dakar es una ciudad muy curiosa, de movimiento y vida. Allí intentaron asaltar a Michel. Según él una anécdota con buen final, donde el asaltante fue descubierto con la mano en lo más profundo del bolsillo izquierdo de nuestro Aviador, y fue puesto en fuga sin conseguir su objetivo. La Isla de Gorea, de donde partían la mayor parte de los esclavos hacia tierras americanas. Por cierto algo donde la conquista española no participó en ningún momento. En condiciones horribles, como animales. “Una experiencia un poco particular…” nos comenta Gordillo.

Hacer el salto por el Atlántico, que según Gordillo “es algo conflictivo, puesto que despegas al borde del mar y aterrizas al borde… lo demás es agua”. En otras ocasiones pude ver algo en el mar, en cierta medida “místicamente, el viento y el agua, las proas de los barcos haciendo espuma…”, así lo describe el Aviador, ante esto las Autoridades senegalesas comenzaron a poner las primeras pegas…

Próximo capítulo 2: Sobre el Atlántico rumbo a Natal…, costó despegar, pero no por el avión…

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