Dos nuevos “blancos” de José Blanco

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Sombra"Aena quiere tambien controlar los registros de grabaciones automáticas de voz" en los centros de control. Este aspecto efectivamente es muy sensible, aunque la pregunta que se harán es ¿para qué?. Si la finalidad es meramente técnica, tendrá un pase; el que la DGAC las tenga a su disposición para cumplir con sus funciones reguladoras, en principio tambien. Según el convenio colectivo en vigor, esas cintas sólo se pueden retirar o escuchar cuando exista reclamación oficial de jueces u organismos aeronáuticos, cuando se haya abierto un expediente disciplinario a un controlador, cuando éste lo solicite por un posible incidente o ante procesos de mejora de calidad. Pero lo que el colectivo que durante toda su jornada laboral se somete a la grabación de sus conversaciones teme, es que haya otra oculta finalidad en esta medida, la fiscalizadora y/o disciplinaria.

José Blanco quiere que haya un antes y un después del nuevo convenio que negocia con los controladores aéreos. Hasta tal punto que en la propuesta de Fomento, a la que ha tenido acceso El Confidencial, se plantea privar del derecho a la prejubilación -la denominada Licencia Especial Retribuida (LER)- a los controladores que ingresen en Aena después de la entrada en vigor del acuerdo, aunque la posibilidad de un retiro prematuro se respetaría para los trabajadores que ya están en la nómina de la empresa.

"Como en otros puntos de la negociación, se busca que vendamos a los que vengan detrás, pero no lo vamos a hacer", aseguran fuentes internas de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), que negocia con Aena. La LER, según el convenio en vigor, es una situación, "previa a la jubilación", a la que pueden acogerse los controladores que hayan cumplido los 55 años de edad y hayan prestado, al menos, diez de servicio en puestos adscritos al régimen de turnos. Se puede solicitar a los 52, con 30 años de antigüedad y 17 en régimen de turnos.

Los controladores acogidos a esta suerte de prejubilación "no prestan servicio ni ocupan ningún puesto de trabajo" y pueden permanecer en ese estatus hasta su jubilación a los 65 años. No obstante, su situación es de servicio activo, "manteniendo los derechos que la misma conlleva". Cobran un porcentaje entre el 75% y el 100% de su salario ordinario fijo, establecido en funcion de sus años trabajados. Un modelo de cálculo que Aena también aboga por racionalizar en la propuesta remitada a USCA.

En línea con la intención del Ministerio de ampliar el tiempo de trabajo de los controladores aéreos, Aena plantea una jornada ampliada de 224 horas anuales, "obligatoria con carácter indefinido" para la mayor parte del colectivo. Este añadido situaría las horas anuales, en función de los datos facilitados por Blanco, entre las 1.400 y 1.500 horas. El problema estriba -y puede hacer encallar la negociación- en que Aena pretende que la retribución de esas horas esté fuera del salario ordinario fijo, mientras que los controladores consideran que deberían formar parte del mismo en tanto "jornada obligatoria".

El planteamiento de Aena incluye una "jornada ampliada plus", de hasta un máximo de 160 horas anuales, "con carácter voluntario y en las dependencias que Aena determine". En el primer modelo de jornada se pagaría cada hora a un valor del 175% de la hora ordinaria y en el segundo a un 200%. Durante los años de vigencia del convenio, Fomento establece que la revisión salarial de cada año debe ser inferior en dos puntos a la recogida en la Ley de Presupuestos.

Más sanciones y menos poder

Como avanzó este diario, Blanco no sólo quiere rebajar los sueldos de los controladores, sino restarles capacidad de maniobra en la operativa. "La organización, planificación, dirección, gestión, supervisión y control de la prestación del servicio de Navegación Aérea corresponde exclusivamente a Aena, sin que ningún puesto de trabajo pueda tener atribuidas funciones que limiten en modo alguno esta facultad", rezaría el artículo 4 del convenio en la propuesta de la entidad pública empresarial, cuando el texto actual recoge varios supuestos en que Aena debe negociar con USCA.

Esta pretensión también se traduce en un planteamiento de reducción de los descansos diurnos a un 25% de las horas de servicio, desde el 33% actual, así como en un retraso de la planificación. Se busca elaborar los calendarios no con tres meses de plazo, como hasta ahora, sino con 30 días. USCA ha planteado trabajar con una antelación de entre 45 o 60 días. También quiere Fomento mayores sanciones. Por ejemplo, lo que hasta ahora era un "descuento proporcional de las retribuciones correspondientes al tiempo real dejado de trabajar por inasistencia o impuntualidad", ahora se convierte en una "sanción de uno a tres días de suspensión de empleo y sueldo".

Especialmente doloroso para los controladores es la pretensión de Aena de asumir la competencia para decidir si readmite o indemniza a un trabajador si los tribunales declararan que un despido es improcedente. Hasta ahora, esa era una prerrogativa del controlador. "Si la jurisdicción social declarase la improcedencia de la medida extintiva, la opción entre la readmisión en el mismo puesto de trabajo y la indemnización alternativa corresponderá siempre al controlador" contempla el actual convenio.

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