EC-XLL: Primer avión con matrícula española en aterrizar en la Antártida

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Mario Zucchelli Statione, ANT.- Pese a lo complicado de las comunicaciones con la Estación Polar italiana Mario Zucchelli, y a la diferencia horaria (12 horas), esta mañana sobre las 7:30 conseguíamos contactar con Michel Gordillo. “Si no te importa hablamos dentro de una hora, me van a cerrar el turno de cenas…”. Mientras pasaba esa hora, la imaginación del que suscribe evidentemente imaginaba en aquel inhóspito continente, a Michel, en una cola en plan autoservicio, compartiendo mesa, más que mantel, las personas que habitan en estos días la Statione, 70 (3 de ellas mujeres), y que se reparten todas las ocupaciones necesarias para que todo funcione perfectamente en ese lugar. Imagine a Gordillo en su paso por el Ejército del Aire, y entendí que este hombre tan austero como práctico, se habrá adaptado perfectamente a ese necesario orden en un lugar tan especial como es una Estación en zona Polar. 

Efectivamente pasados unos 45 minutos pudimos volver a contactar con Michel. Como comentábamos ayer su máxima preocupación en estos días es la METEO, y el estado del RV8, EC-XLL, en medio del mar helado, ahora ya protegido por un tractor de oruga, de los vientos catabáticos. A estas horas probablemente esté comprobando si estos gélidos vientos han afectado a los timones, flaps, etc… del pequeño RV8. En estos días ha pasado un resfriado, que el médico de la Estación ha recomendado que pase a la manera más natural, es decir, “que deje que su organismo lo cure…” El doctor de la Estación considera que quizás no sea conveniente el uso de medicamentos, que pueden tener efectos a nivel estomacal, lo que sería un inconveniente serio para la dura etapa que le espera a nuestro Aviador.

Los esquís, con los que equipaba en Hobart (Tasmania) a su avión, se quedarán en la base italiana. Gordillo nos comentó que no quiere arriesgar la máxima autonomía posible, aerodinámica, etc… con el lastre que le suponen al RV8, en una etapa como esta. Lo ha valorado, y ha tomado la decisión de dejarlos allí nos señalaba. En su aproximación a MZS y en todo el cruce del Océano Antártico, en esas tremendas 16:30 horas de vuelo, ha podido comprobar perfectamente el comportamiento de estos esquís sobre el pequeño RV8, y cómo además de restarle autonomía le resta importantes prestaciones, como el régimen de ascenso necesario por ejemplo para poder combatir la amenaza del engelamiento en un momento dado, de forma rápida. Si tenemos en cuenta que la etapa en condiciones normales debería poder realizarla en unas 19 horas, con los esquís quizás se iría a 23 o 24, lo que haría que de encontrarse con condiciones complicadas, que seguro que encontrará en uno u otro momento, le deje poco margen de combustible, y por lo tanto podría peligrar toda la Misión.

Entre plato de pasta y plato de pasta, ha pasado estos días Michel. “El cocinero es bastante bueno, no señala…” cuando bromeamos con él que lo único que le faltará serán “helados”, nos señala que no, que lo que suelen tomar con el café son precisamente helados… Quizás la fruta fresca es algo que si esté echando de menos.

Hace unos días acompañó en un helicóptero de la Base a un grupo de científicos en la recogida de muestras de líquenes. Hicieron unos 7 kms. por la helada superficie hasta su regreso a la Base. “Toda una experiencia”.

Conseguimos que nos enviara una fotografía, dentro de los recursos de los que dispone, puesto que el correo electrónico no dispone de él, con una calidad que se justifica por el documento, en la que se ve el Monte Melbourne de 2722 mts. de altura, un volcán activo, al otro lado de la bahía helada en la que “descansa” el EC-XLL. Efectivamente, es la primera matrícula española que aterriza en la Antártida en la historia. Un nuevo hito de nuestra historia de la Aviación. Además no creemos que haya habido muchos aviones de esa MTOW en la historia que lo hayan hecho. El paisaje es tan desolador, como estremecedoramente bello. En medio de la planicie, diminuto se atisba este avión matrícula española. También se puede observar incluso el tractor de orugas que protege al pequeño compañero de la aventura de Gordillo. A lo lejos otros dos aviones bimotores, que parecen enormes en comparación con el RV8.

Hablamos de la herramienta con la que estamos siguiendo la meteorología de la zona, Windytv, que aunque lo cierto es que es muy gráfica, no se aproxima en absoluto a la precisión de las que emplean los meteorólogos de la Base. Gracias a dichos instrumentos, mucho más precisos, se está ayudando a predecir la METEO del día más idóneo para intentar el ataque al Polo, en la etapa reina de la Misión Sky Polaris. Esto realmente tranquiliza escucharlo.

Los meteorólogos de la Base son profesionales con una gran experiencia en un lugar como éste, donde las condiciones cambian con enorme rapidez, sin avisar, lo que crea una gran incertidumbre sobre la toma de decisión en el momento preciso. En 20 horas pueden sucederse cambios muy importantes, por lo que todo el conocimiento científico al respecto es poco para intentar predecir con la mayor precisión posible los distintos escenarios con los que se encontrará Michel. Este además tiene una gran experiencia al respecto, no olvidemos que ésta es su tercera vuelta al mundo, aunque nunca había estado en la Antártida, con sus particularidades meteorológicas, con su endiablada orografía, y con su imprevisible por momentos comportamiento, derivado de su específico clima. Predecir todo, y a todos los niveles de vuelo es una misión harto complicada. Michel tiene en estos momentos y para esa toma de decisiones tan trascendentes para su seguridad, un apoyo muy importante de los profesionales italianos de la Base.

El trato que le están dispensando a nuestro compatriota es “fenomenal” nos señala Miguel Angel.

El próximo miércoles podría producirse la primera tentativa de “hacer Polo…”

Les seguiremos informando.

 

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