
Por medio del decreto 1840, la presidenta Cristina Fernández ordenó crear la Dirección General de Control de Tránsito Aéreo en el ámbito de la Fuerza Aérea, para concentrar allí las tareas de control aéreo que dependían hasta ahora de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC).
El secretario general de la Asociación de Personal Técnico Aeronáutico (APTA), Ricardo Cirielli, calificó esta mañana de "incapacidad para resolver los problemas" el traspaso de los controladores aéreos a la órbita de la Fuerza Aérea.
"Sería un retroceso darle a los militares el control de la aviación civil. Uno de los logros de Néstor Kirchner (cuando gobernó) es haber unificado toda la aviación en un solo organismo y que dependiera de civiles", remarcó Cirielli, en declaraciones por Radio Mitre.






