Grabaciones y filtraciones de los coj…

Controladores Aéreos y Otras Hierbas Blog

0

– Hola, ¿has escuchado la conversación del último accidente aéreo? Qué horror.

– Sí claro, pero no me he enterado de nada.

– ¿Cómo que no? Pero si está clarísimo, te lo explico. Para empezar yo creo que el piloto y el controlador están demasiado tranquilos para la situación que es.

– Hombre, tengo entendido que los entrenan para eso, imagínate que en una situación de estrés se echan los dos a llorar.

– Ya, ya, pero aún así opino que deberían estar más alterados porque yo lo estaría. Además, no dan bien los vectores.

– ¿Qué coño es un vector? ¿Para que sirve?

– Espera que lo miro en la Wikipedia. Hoy en día es tan fácil saber absolutamente de todo sin saber de nada, qué tiempos tan magníficos. Mira:

En física, un vector (también llamado vector euclidiano o vector geométrico) es una magnitud física definida en un sistema de referencia que se caracteriza por tener módulo (o longitud) y una dirección (u orientación)

– Sigo sin enterarme. ¿Para qué sirven?

– ¿Qué más te da? Se mencionan en la cinta, algo debe estar mal. Espera, dice el señor del carajillo que son direcciones que les dan a los aviones para colocarlos. Pues a éste lo colocaron mal fijo.

– ¿Colocaron? ¿Pero dónde estaba el aeropuerto?

– Y yo que sé, pues por ahí. Además le falló algo, pero no debió ser gordo porque estaba muy tranquilo.

– Yo no me he enterado de esa parte.

– Bueno, es que se escucha fatal, pero se intuye. Y encima el controlador hablaba con más aviones, esto no está bien, tiene que prestar toda su atención al problema. Seguro que estaba distraído haciendo otras cosas.

– Tengo entendido que un controlador solo puede llevar treinta o cuarenta aviones.

– Anda ya, eso es imposible, si además los aviones vuelan solos hoy en día. Estaría pelando la pava con su compañera, que ya se sabe que estos tíos no pegan un palo al agua. Yo es que no sé quién tuvo la idea de meter mujeres en control, con lo que distraen. Y viendo cómo conducen vas y les das aviones. Si es que esto no puede acabar bien.

– No sé, yo prefiero no escuchar estas cosas, es que además ni siquiera las entiendo. He leído por ahí que son confidenciales.

– ¿Cómo que confidenciales? Tenemos derecho a saber.

– ¿A saber qué? Si no nos hemos enterado de nada.

– Tú no, yo sí. Escuchar estas grabaciones nos permite fiscalizar a las compañías para desbaratar cualquier plan oculto que tengan. A mí no me engañan porque estoy informado.

– ¿Informado de qué? ¿Qué plan?

– El que tengan. Información es poder.

– No sé, yo creo que prefiero no sacar conclusiones precipitadas y esperar al resultado de la investigación para saber qué pasó realmente.

– ¿Investigación? ¿Para qué? Si ya lo tenemos todo claro, está todo en la conversación. Yo ya he puesto a caldo a todos los implicados en Twitter y en Facebook, a ver si espabilan, que dentro de dos días me voy de vacaciones y quiero un avión seguro, que para eso pago treinta euros de billete y tengo derechos.

Y así en todos los bares de España y Colombia.

No puedo por menos que agradecer a quien ha filtrado la grabación y a todos los que se autodenominan periodistas sin serlo estas interesantes conversaciones de bar.

¿En serio esto es información? Porque para mí es morbo y cotilleo y hace daño.

En algún lugar de Colombia hay una controladora a la que están abrasando viva por culpa de esta mierda.

Los que publicáis estas cosas y los que opináis sin saber no os imagináis ni remotamente lo que supone para uno de nosotros que se caiga un avión que estamos controlando. Es nuestra peor pesadilla.

A mí se me cae un avión y me paso un año de baja del ataque de nervios y la depresión que me entran.

Esta mujer debe estar llorando por las esquinas, estresadísima, repasando una y otra y vez en su cabeza lo que pasó, dándole vueltas a si podría haber hecho algo diferente…porque ella tampoco sabe ahora mismo si se rompió un motor, si faltó combustible, si se partió una pieza o qué coño falló.

Las investigaciones de accidentes aéreos son concienzudas, largas y complicadas y hay que esperar a que se analice absolutamente todo y se ponga en contexto para saber exactamente que pasó y aprender de ello para prevenir accidentes futuros. Las conversaciones se graban para mejorar la seguridad, no para que especuléis en un bar.

Y la putada es que hoy en día existe Internet, con lo que vuestras especulaciones se multiplican por millones y son realmente dañinas.

Queridos pseudoperiodistas, no tenéis derecho a tirar la piedra y esconder la mano escudándoos en el derecho a la información, porque además información de verdad es publicar el informe final del accidente y no estas mierdas.

Por cierto, ¿el derecho a la información no incluye mi derecho a, por ejemplo, conocer vuestras fuentes para que yo pueda decidir si lo que publicáis es verdad o no? Sería infinitamente más interesante para el público que una conversación incomprensible.

Imaginad que en la escuela de vuestros hijos hay un bully y un inspirado roba los expedientes de todos los alumnos, incluyendo los de vuestros hijos y los publica porque oye, todos tenemos derecho a saber.

O que hay un contagio en un hospital y antes de localizar el origen alguien filtra a la prensa la lista de ingresados y sus dolencias… incluyendo a vuestros parientes.

Aquí pondríais el grito en el cielo, sin embargo es muy fácil llenarse la boca de excusas cuando no os toca directamente a vosotros y, sobre todo, cuando os importan tres cojones las consecuencias que vuestras acciones puedan tener para las personas implicadas.

Os dejo aquí la muy triste carta que ha publicado la controladora que tuvo la desgracia de estar en la frecuencia ese día, pero esto me podría haber pasado a mí o a cualquiera de los que nos dejamos la salud velando por vuestra seguridad cada día.

De momento el tal derecho a publicar mierda no ha aportado nada a la investigación pero sí ha servido para esto…

Id pensando, joder.

captura-de-pantalla-2016-12-04-a-las-2-17-00
Carta firmada por YANKY MIKE

Fuente: CAYOH Blog. “Grabaciones y filtraciones de los cojones”

Deja un comentario