Los cables, enemigo número uno del piloto

COPAC/Desde la Cabina de Vuelo Blog

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(DLCDV Blog/COPAC) Madrid, SP.-Uno de los mayores riesgos en operaciones con helicóptero lo entraña algo tan simple, y a su vez tan peligroso, como los cables de alta tensión. Son uno de los obstáculos que se deben tener en cuenta a la hora de planificar un vuelo. Lamentablemente también han sido un factor que ha contribuido a accidentes e incidentes aéreos.

El principal problema es que pueden pasar inadvertidos fácilmente. En algunos lugares, los postes que conducen esos cables se pintan de verde (especialmente en el Norte de nuestro país) para mimetizarlos con el entorno natural, lo que aumenta más si cabe el riesgo para la operación aérea. Las condiciones de luz, la meteorología adversa, el relieve o la vegetación pueden crear ilusiones ópticas, haciendo que el piloto tenga una percepción errónea del entorno en el que vuela.

Por estas razones, los profesionales tienen que tener en cuenta ciertas medidas preventivas para luchar contra este “enemigo”:

Ser conscientes del riesgo y anticiparse. Cuanto más bajo se vuela, mayor es el riesgo. Por eso, una buena planificación y análisis de los lugares en los que se desarrolla la operación mitiga ese riesgo. No sólo los postes o cables son peligrosos, los molinos aerogeneradores entrañan también riesgo, especialmente con condiciones meteorológicas adversas. La planificación es la mejor herramienta de prevención, conocer dónde se encuentra el riesgo ayuda a evitarlo ya que en vuelo no siempre se dispone del tiempo y la capacidad para esquivar un obstáculo.

Aprender a “mirar”. Parece una obviedad, pero no lo es. Una actitud de concentración máxima ayuda a evitar cables y otros obstáculos. Cuando más próxima al terreno se encuentra la aeronave, el piloto debe incrementar el “escaneo”; buscando indicios de la presencia de cables como zonas pobladas, refugios en zonas de montaña, saltos de agua o presas, zonas industriales o puertos y astilleros.

Formación. El aprendizaje es básico para reducir el riesgo. Las maniobras evasivas y esquivas para reaccionar de forma adecuada requieren horas de entrenamiento. A mayor formación, mayor seguridad.

La importancia del trabajo en equipo. En el caso de extinción de incendios forestales, la dirección de la extinción debe recabar datos de obstáculos peligrosos, líneas y cables y considerarlo en la planificación de medios. Además, el personal de tierra (bomberos, brigadistas forestales, etc…) informa también por radio de las líneas, cables y obstáculos en su zona de trabajo. Las cargas y descargas de agua, en las que hay que acercarse más al terreno, son fases especialmente sensibles.

Estas medidas preventivas se aplican principalmente en operaciones con helicóptero, pero son útiles también para pilotos de ala fija que vuelan en estos entornos. Los cables y obstáculos afectan principalmente a los trabajos aéreos como la extinción de incendios, la fumigación, carga externa, rescate en montaña, fotografía,… todas aquellas que se llevan a cabo a baja altura. Los cables y obstáculos obligan al piloto a volar con la máxima concentración, siempre alerta.

 

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