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abril, lunes 22, 2024

El mayor arsenal nuclear: en manos de Rusia y EEUU

Hace tan solo un mes, Estados Unidos reveló las primeras imágenes de su último bombardero nuclear: el B21 Raider, capaz de pasar desapercibido por los radares enemigos

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Alba Sanz/Aviación Digital, Sp.- Hace tan solo tres meses, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, suspendía su participación en el tratado de desarme nuclear New Start a través de un discurso caracterizado por su hostilidad hacia Occidente.

Desde que Rusia inició su invasión sobre Ucrania, la amenaza nuclear está sobre la mesa como una opción, aunque no por ello probable, ya que como confirmaba el propio Putin el «no sería el primero en utilizar armamento nuclear». Sin embargo, la realidad es que las armas nucleares en sí siguen suponiendo un peligro para la población a nivel global y cada vez los esfuerzos por conseguir el desarme total de este tipo de armamento se siguen enquistado.

De acuerdo con un estudio publicado por Statitas, en la actualidad hay casi 13.000 ojivas o cabezas nucleares que están en manos de nueve países, concretamente en Estados Unidos, Rusia, Francia, Reino Unido, Corea del Norte, La India, China, Pakistán e Israel.

Este tipo de armamento es capaz de generar una destrucción sin precedentes con consecuencias a largo plazo. La primera bomba nuclear de la historia, lanzada sobre la ciudad de Hiroshima, causó 80.000 muertos civiles de forma inmediata. En los días posteriores, incluso en los años siguientes, entre 50.000 y 100.000 personas murieron como consecuencia de las heridas y la radiación. Bautizada como «Little Boy», esta bomba consiguió reducir a escombros una ciudad que albergaba entre 350.000 y 400.000 habitantes hasta antes de su lanzamiento.

Sin embargo, a Japón todavía le quedaba una sacudida final. Tres días después sería el turno de la bomba «Fat Boy», otro artefacto nuclear que arrebató la vida a 100.00 personas (entre 45.000 y 70.000 de forma inmediata).

Las dos bombas que sepultaron la II Guerra Mundial fueron el inicio del desarrollo científico de más. A pesar de que existen herramientas como el Tratado de No Proliferación Nuclear que tiene como objetivo restringir la posesión de armas nucleares, el armamento nuclear, lejos de desaparecer, continúa desarrollándose. Es más la Federación de Científicos Estadounidenses (FAS) declara que el ritmo de reducción de la producción de este tipo de armamento «es más lento en comparación con los últimos 30 años».

Rusia y EEUU, una guerra fría nuclear

En este sentido, Estados Unidos es el segundo país, por detrás de Rusia, con más arsenal nuclear del mundo. Y es que, Estados Unidos y Rusia disponen del 90% del arsenal nuclear a nivel mundial.

Con un total de 5.248 cabezas nucleares, el país estadounidense ha reducido su arsenal en comparación con el año 2019, en el que disponía un total de 6.185 ojivas. Sin embargo, en la actualidad, Estados Unidos dispone del mejor bombardero del mundo con capacidad de lanzar bombas nucleares: el B-21 Raider.

Este bombardero es el primero de sexta generación del mundo. Desarrollado con la última tecnología furtiva, tal y como declaran desde Northrop Grumman, «el B-21 está optimizado para el entorno de amenazas de alto nivel».

Este tipo de tecnología le permite pasar desapercibido en los radares enemigos, siendo uno de los secretos mejor guardados de la tecnología de defensa estadounidense. Asimismo, tiene la capacidad de desplegar cargas útiles, es decir, bombas tanto convencionales como nucleares y promete ser «uno de los aviones más efectivos en el cielo».

Además, esta aeronave ha sido diseñado como parte de un conjunto de sistemas que aportaran inteligencia, capacidades de vigilancia, reconocimiento, ataque electrónico y redes multidominio. «En un entorno dinámico de seguridad global, el B-21 proporcionará la flexibilidad y la disuasión fundamentales para la seguridad de Estados Unidos y nuestros aliados», señalan.

Armamento nuclear en Rusia

Rusia no se queda atrás ya que este país, con un total de 5.977 cabezas nucleares – de las cuales 1.588 son ojivas estratégicas desplegadas – es el líder en este ámbito. Hace tan solo cuatro años, en el año 2019, Moscú disponía de un total de 6.500 cabezas nucleares.

Entre sus bombarderos destaca el Tupolev Tu-95MS. A pesar de que esta aeronave vio la luz en los años 50, no fue hasta 1981 cuando comenzó su producción en serie.

Su tripulación está compuesta por 8 personas entre piloto, copiloto, ingenieros de vuelo y encargado de la ametralladora de cola. Estos serán los encargados de volar los 46,2 metros de largo por 50 de envergadura y 12 de alto que constituyen el TU-95MS.

Capaz de alcanzar una velocidad máxima teórica de 925 kilómetros por hora y con un crucero de 710 a una altitud máxima de casi 14.000 metros, puede volar hasta 15.000 kilómetros dependiendo de la configuración de armamento a bordo.

Además, cuenta con dos ametralladoras de 23 milímetros que están dispuestas en una torreta de cola y una bahía central de carga. En ella se puede acomodar hasta 15.000 kilogramos de bombas. Debajo de sus alas, tiene integrados 8 anclajes en los que se puede acoplar misiles.

Junto con el TU-95MS, Rusia dispone de «la bomba del zar», conocida como Tsar bomb. Tras su detonación como demostración el 30 de octubre de 1961, esta bomba demostró ser aproximadamente 3125 veces superior a la bomba «Little Boy» y 2381 veces la bomba «Fat Man», por lo que su explosión tendría resultados todavía más desastrosos para el mundo.

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