¿Pilotos aburridos, insomnes, obsesionados por la seguridad…?, y lo peor “sepleros”

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Madrid, SP, 16 de noviembre de 2013.- J.J.Hidalgo, presidente de Globalia y máximo responsable de Air Europa, declaraba el pasado viernes en TVE, como si fuera un defecto de sus tripulaciones técnicas, pilotos, la denuncia ante la DGAC y la autoridad aeronáutica, por "insomnio e inseguridad…". Hace poco les acusaba de "aburrirse" durante horas en cabina, y en la última huelga les calificaba de "sepleros", como si el simple hecho de pertenecer a una organización sindical fuera reprochable. Hidalgo no mide nada sus palabras. Y el problema de las palabras es que en la era digital permanecen, y esperemos que no tenga que arrepentirse de haberlas pronunciado jamás. Esperemos que la fatiga no figure jamás como causa concurrente en un informe de un incidente de uno de sus aviones.

Pero Hidalgo debería pensar, que exactamente igual que como decía el viernes "a Barajas le daría igual que dejara de volar Iberia…", tambien, por esa regla de tres, si el pasajero, como sabiamente decía hace años pudiera elegir volar en una compañía u otra "por lo que los aviones llevan en las tripas", y a los mandos añadimos, en cualquier momento, el pasajero-cliente podría decidir volar en otra compañía que no fuera la suya, con pilotos que no se aburrieran, concentrados al 100% en su actividad, bien descansados, y tan obsesionados por la seguridad que sean capaces de denunciar la mínima violación de ésta libremente y sin presiones a la autoridad. Aunque pertenezcan a un sindicato profesional cualquiera. Tambien el cliente, que como debió aprender en Suiza, es el que manda, le gusta que la amenaza de la fatiga no se respire cuando viaja a bordo de un avión. La fatiga y la tensión, o estrés, que Hidalgo genera a sus tripulaciones con sus declaraciones a veces, le deberían hacer reflexionar algo. Pero, ¿dice toda la verdad cuando habla de las 80 horas de actividad mensuales?.

Todo es bastante relativo, y existe un intencionado sesgo de la verdad, en general, cuando habla de 80 horas de actividad. No dice toda la verdad. Una cosa son 80 horas de vuelo y otra las 160 como mínimo (por aproximar un dato) de actividad aeronáutica.

Recordamos perfectamente como esta asimilación interesada, de otra forma, la establecía el presidente de AENA, Sr.Lema, respecto a sus controladores, cuando quería neutralizar los datos sobre actividad/descanso de éstos, que nadie ha terminado de desmentir que fueran incluso por encima de lo que reglamentariamente se podía hacer en algunos casos puntuales. Por interés de la propia AENA. Existe una, vamos a decirlo suavemente, una concepción dentro de una incultura generalizada de la seguridad en España, que quiere asimilar la actividad estrictamente aeronáutica de las tripulaciones a sus horas de vuelo en operación. Cualquier piloto sabe que el briefing y todo el trabajo previo al vuelo son determinantes para garantizar la seguridad de éste. Desde la formación, refresco, a la información meteorológica prevista, las incidencias en los aeropuertos, las de la propia aeronave, circunstancias especiales del vuelo sobre pasajeros, carga de combustible o equipaje, etc, etc… Todo ello en su conjunto previamente, comienza a garantizar dentro de los más altos estándares posibles que el pasajero, cuando se suba a un avión, su tripulación estará al máximo para garantizar esa seguridad, tanto desde el punto de vista de los reglamentarios descansos, como de toda la información y acción previa a levantar de la pista el tren de la aeronave. No sé si me explico. En aviación no se improvisa nada. Y no improvisar requiere tiempo, y estar en perfectas condiciones físicas y psíquicas, como para optimizar ese tiempo. Por lo tanto lo de asimilar la actividad aeronáutica a las horas de vuelo, puro y duro, es una pequeña trampa, que muchas veces la opinión pública no valora suficientemente. Y la tan conocida cantinela de los "privilegios", que en este caso se quiere achacar a sus tripulaciones, se dirigen más a un público desconocedor de lo que es una operación aérea segura, muy distante de cualquier actividad laboral en otro medio o sector.

Existe en aviación todo un trabajo previo que es absolutamente necesario para garantizar al máximo la seguridad de la operación. La popular creencia, de que el piloto sólo trabaja cuando está en el cockpit aferrado a los mandos de la aeronave, es un mito. Además, ese mito está limitado por la normativa en vigor. Existe una limitación de 900 horas de vuelo en un año natural (11 meses descontando el de vacaciones), y de unas 1.800 horas de actividad aeronáutica. En el caso de Air Europa, en general, sus tripulaciones están actualmente muy próximas a ese límite. Entorno a las 880 horas de vuelo. Es decir 20 menos que el máximo permitido. Y además eso lo decía inconscientemente Hidalgo en esta entrevista. 80 horas de vuelo x 11 meses, son 880. El "problema" que ve el empresario charro, es el de la actividad aeronáutica total. Esta duplica las horas de vuelo, pero claro, eso entra en lo que es absolutamente necesario para la realización de ese vuelo con garantías. Además están los descansos en función de las horas de vuelo seguidas o las necesarias sesiones de simulador que cada seis meses están obligados a realizar sus pilotos para mantener sus licencias y/o su pericia ante una situación complicada. O el briefing anterior al vuelo, al que en largo radio deberán presentarse con una hora y cuarto de anticipación, CIMA, etc… Si Hidalgo no quiere pagar ese diferencial, evidentemente lo que debe hacer es negociarlo abiertamente, como él sabe, y no andar continuamente achacando los males de la aviación comercial a los sindicalistas, despreciativamente adjetivándoles como "sepleros". El ambiente que crea finalmente se transmite al cliente-pasajero, que confía en Air Europa cada vez que suelta unos euros.

Una solución es que negocie cómo quiere pagar y cúantas horas quiere pagar de vuelo, y que los profesionales establezcan su precio por estrictamente volar. Si se ajusta al precio de mercado para este trabajo, quizás consiga tener pilotos de la profesionalidad de los que tiene su compañía. Si lo que pretende es tener pilotos baratos, tambien tendrá garantizada que la calidad y su relación con la seguridad que ofrece a sus pasajeros cuando viajan con Air Europa, estará acorde con lo que paga al último eslabón de la cadena de seguridad en un avión, que es el piloto. Esa es su decisión empresarial.

Vanalizar, haciendo de nuevo aparecer la sensación en la opinión pública, de lo poco que trabajan los pilotos es un argumento propio de un empresario más inexperto de lo que lo es J.J.Hidalgo. Una imaginaria, esto es estar a disposición de la empresa para lo que requiera, por ejemplo,limita la calidad del descanso de los pilotos, puesto que se encuentran en una cierta situación de tensión, que no tendrían si se tratara de un descanso al 100%. Y además, eso hay que pagarlo.

Ya sabíamos que acabaría diciéndolo, y lo dijo en este programa el viernes. El paga a sus trabajadores puntualmente, a los bancos, etc… "No miento…", añadió. Y aquí vuelve a errar, olvidándose que eso que dice que aprendió en Suiza, donde se educó a la vida empresarial, donde hizo su "máster" empresarial, se hace en esos países entre otras cosas por una cuestión más moral o ética, de responsabilidad empresarial, que de otro tipo. Pero, sobre todo, no es nada que se salga de la norma, no es nada elogiable. Es su obligación como empresario. Lo que se sale de la norma es no pagar a los empleados, a los bancos, a los proveedores, al fisco, es decir no cumplir con sus obligaciones normales como empleador. Exactamente igual, que sus pilotos, TCPs, personal de mantenimiento, oficinas, etc… cumplen a diario y hacen posible que Air Europa sea hoy lo que es. Una gran compañía. Esto es porque éstos cumplen con sus obligaciones.


Dentro del anecdotario de la equivocada cruzada que ha emprendido Hidalgo sobre la fatiga, a la que tilda de aburrimiento, insomnio, etc… de los sepleros, hay una anécdota que podría resultar eso simplemente, una anécdota, si no indicara un síntoma o manera de entender el descanso o la mitigación de esa fatiga. De realmente no ser consciente de la seriedad de ésta como amenaza. De seguir pensando que la normativa de las FTL (Limitaciones de Tiempo de Vuelo), por ejemplo, es una excusa de mal trabajador, y no que esconde algo bastante más serio de lo que se quiere transmitir que es.

No teníamos intención de echar más leña al fuego, cuando hace días recibíamos la información de algunos miembros de ese demonizado colectivo de pilotos, que nos comentaban cómo tenían que descansar concretamente en un hotel que pertenecía al grupo Globalia en el pasado. Pero las palabras del viernes en "Los Desayunos de TVE1", no han conseguido que podamos dejarlo pasar. Nos parece informativamente relevante para que el lector tenga tambien este dato. Concretamente se trata del "Grand Oasis Viva" de Cancún. Hotel elegido para el descanso de sus tripulaciones tras "aburrirse" durante más de 10-11 horas cruzando el Atlántico. Una ruta que les sitúa en el límite de actividad de vuelo contínua.

Podría no tener importancia este hecho en sí, dentro de la lógica política de una compañía aérea de reducir los costes de pernoctación de sus tripulaciones contratando con un hotel "amigo", por así decirlo. La única cuestión, ya no tan anecdótica, es que dicho hotel está especializado en el intercambio de parejas. Un ambiente que muy probablemente no propicie demasiado el descanso necesario de esas tripulaciones. No debe ser muy edificante imagen ver por allí a tripulaciones de una compañía tan seria como es Air Europa, con unas pulseras de colores, que señalan con el verde, amarillo o rojo, la disponibilidad o no del cliente, en un ambiente creado no para el descanso precisamente de las tripulaciones, y teniendo que soportar éstas todo el jaleo que conlleva el ritual amatorio del ser humano. Además el Bar Coyote, ofrece la posibilidad de cenar mientras los pechos de las artistas se mezclan con los tacos y enchiladas. En fin, que así por encima, no parece que sea el ambiente relajado que requieren las tripulaciones para su descanso entre vuelo y vuelo. Pero el hecho es que refleja a grosso modo, un síntoma de cómo se conceptualiza el descanso, la actividad y la fatiga por quien lo haya decidido así. Es bastante gráfico.

!Ay!, si Calvino levantara la cabeza, Sr. Hidalgo.

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