Aviación Digital, Sp.- En un entorno donde la detectabilidad importa tanto como el rendimiento, el Ejército del Aire y del Espacio ha iniciado esta semana en la Base Aérea de Torrejón ensayos nocturnos con un Eurofighter para comprobar si el uso de combustible sostenible de aviación (SAF) reduce la emisión infrarroja respecto al combustible convencional.
Qué se está probando y por qué se hace de noche
La nota oficial explica que las pruebas buscan verificar si, con el empleo de biocombustible SAF, se emite menos infrarrojo que con el combustible convencional. Para ello, los tests deben realizarse por la noche “evitando así la radiación solar” y al aire libre.
Ese planteamiento operativo, medición nocturna y en exterior, también implica que, junto a determinadas condiciones meteorológicas, el ruido generado pueda ser perceptible desde núcleos de población limítrofes, como así ha sido el caso de Torrejón, Ajalvir y Paracuellos de Jarama.
Metodología: tres fases y colaboración industrial-académica
Según el Ejército del Aire y del Espacio, se ha dispuesto de un Eurofighter en tierra y las pruebas se desarrollan en colaboración con ITP y la Universidad Politécnica de Madrid.
El trabajo se estructura en tres fases:
- Puesta a punto del proceso.
- Caracterización del combustible convencional JP-8 (JP8).
- Caracterización del SAF.
Contexto: BACSI, de las mezclas “biojet” a vuelos supersónicos con SAF
La iniciativa se enmarca en el proyecto BACSI (Base Aérea Conectada Sostenible e Inteligente), activo desde 2020, con foco en tecnologías avanzadas y sostenibles y digitalización de operaciones para objetivos medioambientales.
En ese marco, uno de los objetivos es la evaluación del SAF (Sustainable Aviation Fuel) en sistemas de propulsión aérea. La nota recoge esta evolución:
- Primeras pruebas en 2022 con mezclas de “biojet”.
- Mayo de 2023: presentación de primeros resultados de pruebas de SAF en aeronaves militares durante FEINDEF.
- Septiembre de 2024: realización de los primeros vuelos supersónicos con SAF, con Eurofighter y F-18.
- En esos vuelos, se utilizó SAF producido en España por Repsol, mezclado al 30% con combustible convencional, y se indicó que se podrían mantener capacidades operativas reduciendo la dependencia de combustibles fósiles.
La nota añade que, desde finales del pasado año, una modificación normativa sobre el uso de combustibles sostenibles permitiría su utilización en esas proporciones, aportando ventajas en misiones de interoperatividad con fuerzas aliadas y amigas.
Impacto e implicaciones: sostenibilidad, interoperabilidad y firma IR
Estas pruebas apuntan a un vector doble:
- Técnico-operacional: si el SAF cambia la firma infrarroja (IR), puede tener implicaciones en detectabilidad (sin que la nota anticipe resultados).
- Energético-estratégico: consolidar mezclas autorizadas y compatibles con entornos aliados refuerza la interoperabilidad logística.
- Regulatorio/UE: el Ejército del Aire y del Espacio vincula el esfuerzo a un compromiso con la UE para el uso de combustibles sostenibles en vuelos de sus aeronaves.






