Aviación Digital, Sp.- La guerra civil sudanesa acaba de ofrecer una escena que hasta hace poco pertenecía más a los bancos de prueba que al campo de batalla: un dron de combate pesado persiguiendo y destruyendo a otro dron del mismo modelo. Si se confirma plenamente, el episodio marcaría un precedente operativo para los sistemas aéreos no tripulados armados en misiones aire-aire.
Un Akıncı contra otro Akıncı
Las Fuerzas Armadas de Sudán —FAS; Sudanese Armed Forces, SAF, en inglés, difundieron esta semana imágenes que, según varios analistas de defensa, mostrarían a un vehículo aéreo de combate no tripulado Bayraktar Akıncı destruyendo a otro Akıncı en el espacio aéreo sudanés. La formulación más prudente es clave: no puede afirmarse de forma categórica que sea el primer “dron contra dron” de toda la historia, porque la guerra de Ucrania ya ha registrado múltiples enfrentamientos entre drones pequeños. Lo relevante aquí es que se trataría de un derribo aire-aire reportado entre dos plataformas UCAV, unmanned combat aerial vehicle, vehículo aéreo de combate no tripulado, pesadas y del mismo tipo.
El incidente habría ocurrido el 17 de marzo cerca de El Obeid, en Kordofán del Norte, aunque las imágenes y la narrativa oficial circularon entre el 5 y el 6 de mayo. Según Defence Security Asia y Defense Express, el Akıncı operado por las fuerzas gubernamentales habría empleado una munición merodeadora de alta velocidad EREN, desarrollada por Roketsan, contra otro Akıncı atribuido por Jartum a una operación vinculada a Emiratos Árabes Unidos y Etiopía.
🔥🇸🇩 A first in modern warfare history has just unfolded… the peak of military technology, and we are at the center of it.
— WAR (@warsurv) May 7, 2026
A Sudanese Akıncı UCAV reportedly shot down another Akıncı operated by UAE backed RSF forces using an air to air missile.
A drone hunting another drone in… pic.twitter.com/eBxwV2iw25
La dimensión técnica: de plataforma de ataque a interceptor
El Bayraktar Akıncı, fabricado por Baykar, no es un dron táctico ligero. Según los datos del fabricante, tiene un techo de servicio de 40.000 ft —unos 12.192 m—, altitud operacional de 30.000 ft —unos 9.144 m—, alcance operacional de 6.000 km, más de 24 horas de autonomía, velocidad de crucero/máxima de 150 a 240 KTAS —aproximadamente 278 a 444 km/h—, masa máxima al despegue de 6.000 kg y capacidad de carga útil de 1.500 kg.
La pieza técnica más significativa es la munición EREN. Roketsan la describe como una munición merodeadora multipropósito, de alta velocidad, lanzable desde UAV —unmanned aerial vehicle, aeronave no tripulada—, helicópteros, vehículos terrestres, plataformas navales y sistemas terrestres. La compañía afirma que puede atacar blancos aéreos lentos, objetivos terrestres blindados y no blindados, y personal, con un alcance superior a 100 km.
El 21 de febrero de 2026 una prueba en la que un Akıncı derribó un blanco aéreo con EREN. El sistema combina motor turbojet, buscador infrarrojo de imagen y capacidad de identificación autónoma de objetivos.

Impacto operacional: un nuevo escalón en defensa antidron
Hasta ahora, buena parte de la defensa antidron se ha basado en guerra electrónica, artillería antiaérea, misiles tierra-aire, interferencia GNSS (Global Navigation Satellite System) o interceptores de corto alcance. El caso sudanés, de confirmarse, introduce otra categoría: plataformas no tripuladas de gran autonomía patrullando o respondiendo con municiones aire-aire contra otros UAV de alto valor.
Para operadores militares, fabricantes y autoridades de certificación militar, el precedente plantea preguntas sobre identificación amigo-enemigo, enlace de datos BLOS, Beyond Line of Sight, más allá de línea de visión, reglas de enfrentamiento, control humano en la cadena de decisión y protección de bases avanzadas. También anticipa un entorno en el que drones MALE/HALE, Medium/High Altitude Long Endurance, no solo realizarán inteligencia, vigilancia y reconocimiento ISR, sino que podrán actuar como interceptores persistentes. Tela….






