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mayo, lunes 20, 2024

Tragedia «Vilaboa Uno»: Minutos que podrían haber salvado vidas

Desde SLTA aseguran que las guardias localizadas en sus domicilios hacen retrasar el tiempo de respuesta en 45 minutos

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Alba Sanz/Aviación Digital, Sp.- Hace tan solo una semana desde que el puerto pesquero de Santander vivió una tragedia sin precedentes. Dos marineros perdían la vida y otro continúa en paradero desconocido después de que, en la madrugada del pasado 3 de abril, el barco Vilaboa Uno naufragara a seis millas de la ciudad y a 10 millas del aeropuerto Seve Ballesteros donde se encuentra uno de los helicópteros de salvamento marítimo. Los otros siete marineros que iban a bordo del Vilaboa consiguieron ser rescatados por el barco «Siempre Nécora» media hora después de ocurrir el naufragio.

A pesar de que se efectuó el rescate por vía marítima, desde el Sindicato Libre de Trabajadores Aéreos (SLTA) ha denunciado que la tripulación de salvamento marítimo, dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, en Santander, no realiza guardias presenciales sino localizadas, lo que retrasa su tiempo de respuesta.

Afirman que, al no realizar este tipo de guardias aumentan «sus tiempos de respuesta de 15 a 45 minutos», tratándose así «de una diferencia que puede ser vital». De hecho, declaran que, si la guardia hubiera sido presencial «en menos de 20 minutos hubiera podido estar el helicóptero en la vertical del hundimiento y quién sabe si hubiera podido salvarse las vidas de los dos marineros».

«En este tipo de hundimiento el tiempo de respuesta es vital. Un cuerpo humano a temperatura de unos 10 grados duraría de media entre una hora, cuarenta minutos o dos horas. Depende de su morfología, constitución y edad», declara para Aviación Digital el responsable de prevención de riesgos laborales en SLTA y rescatador, Juan Pedro Martínez Rivera.

Tiempo de respuesta de 45 minutos

Concretamente, las bases de Santander y Santiago de Compostela no son bases con tripulaciones presenciales. Las tripulaciones hacen guardias localizadas en sus domicilios con un tiempo de respuesta de 45 minutos. Ante una emergencia como la del Vilaboa Uno, donde el tiempo de reacción ha sido vital, «el helicóptero pierde el sentido de la emergencia y como en varios casos en el Cantábrico, se convierte desgraciadamente en localizador y recuperador de cadáveres».

Al ser el tiempo de respuesta el elemento más importante a la hora de efectuar un rescate, «en guardias localizadas esto es mucho más difícil. La tripulación esta en su alojamiento, lo que a mayores crea más problemas. Hacen guardias localizadas hasta 22 días al mes» por lo que «pierdes la noción de lo que haces. Con guardia presencial se tarda máximo 15 minutos, tiempo desde que recibes la llamada y arrancas turbinas. Existe incluso un código rojo para vidas humanas por lo que puedes salir antes pero desde las guardias localizadas esto aumenta mucho más. Tienes que llevar hasta tu propio vehículo personal hasta la base, con el riesgo de encontrarte una carreta cortada, un atasco, lo que aumentará el tiempo hasta que estas en el aire».

El hecho de que en provincias como en Santiago o en Santander no existan guardias presenciales podría tener relación , de acuerdo con SLTA, con «un tema económico» ya que en las localizadas «se ahorra mucho en personal y computan menos horas. En una guardia localizada tienen de media ocho tripulantes y en presencial disponen de 16«.

A nivel personal, indica que desde el sindicato esperan que esta tragedia pueda cambiar la situación de las guardias en la provincia ya que «es frustrante para las tripulaciones llegar a una misión y saber que podrías haber llegado antes. Es duro y te lo llevas a tu vida personal».

Uno de los marineros continua desaparecido

Las labores de búsqueda y rescate de uno de los marineros desaparecidos persisten, aunque no se sabe por cuánto tiempo. Durante el lunes el robot de salvamento marítimo que llegó a Santander el pasado domingo ha concluido su trabajo tras efectuar labores de recopilación de información para que se puedan investigar las causas del hundimiento, que aun se desconocen.

Tras haber encontrado a lo largo de la tarde del domingo el barco, que se encontraba sumergido a 120 metros de profundidad y a seis millas de las costas santanderinas, el robot ha finalizado su labor de búsqueda de información que pueda ayudar a la investigación judicial.

El relevo del martes lo ha tomado un dron que ya se ha unido a la búsqueda que siguen realizando los helicópteros Helimer 202 de Salvamento Marítimo y Cuco de la Guardia Civil.

Por mar se encuentran las patrulleras Río Aller y Río Guadalhorce, pertenecientes a la Guardia Civil y la Salvamar Deneb que forma parte de Salvamento.

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