Aviación Digital, Sp.- La operativa de un vuelo no termina cuando el avión aterriza: facturación, embarque, equipajes, coordinación y asistencia en rampa forman una cadena crítica. La huelga indefinida convocada en Groundforce Barcelona pone esa cadena bajo presión desde las 00:00 horas del 4 de agosto de 2026, en plena temporada alta.
Una huelga indefinida que afecta a 1.179 trabajadores
La Confederación General del Trabajo (CGT) ha convocado una huelga en Groundforce BCN 2023 UTE para todas las personas que prestan servicios de asistencia en tierra en el Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. El paro comenzará el martes 4 de agosto de 2026 a las 00:00 horas y tendrá carácter indefinido, por lo que no existe una fecha final anunciada. Según la información facilitada por la empresa al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, la convocatoria afecta a 1.179 trabajadores del centro de Barcelona.
La protesta alcanza al personal relacionado con la asistencia en tierra o handling, término que engloba actividades imprescindibles para preparar y despachar una aeronave entre su llegada y la siguiente salida. Entre las áreas afectadas se encuentran la facturación, el embarque de pasajeros, la gestión de equipajes, la coordinación de vuelos, las operaciones en pista, la carga y determinadas funciones de apoyo a la aeronave.
La convocatoria no supone el cierre de Barcelona-El Prat ni afecta por igual a todas las compañías. Groundforce es uno de los operadores de asistencia en tierra presentes en el aeropuerto, de manera que el riesgo se concentra principalmente en los servicios y aerolíneas incluidos en sus contratos. Aena identifica a Groundforce/Globalia Handling entre los agentes que operan en Barcelona-El Prat.
Servicios mínimos de entre el 35 % y el 80 % durante agosto
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha establecido servicios mínimos calculados por compañía, ruta y día sobre las operaciones atendidas por Groundforce y comunicadas oficialmente el 28 de julio. Los porcentajes se aplican a vuelos protegidos, no directamente al número total de trabajadores que deberá acudir a cada turno.
Durante agosto, la resolución protege:
- El 100 % de los vuelos de emergencia, ambulancia, transporte de órganos, extinción de incendios, protección civil y rescate.
- El 80 % de las rutas domésticas hacia o desde territorios no peninsulares y de las conexiones sujetas a una obligación de servicio público.
- El 58 % de los vuelos internacionales y de las rutas peninsulares cuya alternativa en transporte público requiera cinco horas o más.
- El 35 % de las rutas peninsulares con una alternativa de transporte público inferior a cinco horas.
Para septiembre, los niveles fijados son del 77 %, 57 % y 36 %, respectivamente, para esas tres categorías de tráfico. La resolución también protege operaciones de posicionamiento necesarias para ejecutar vuelos esenciales, servicios de transporte de correo o productos perecederos en aeronaves cargueras y vuelos desviados por razones de seguridad.
Transportes no ha determinado una cifra cerrada de empleados adscritos a los servicios mínimos. Corresponderá a Groundforce organizar la plantilla necesaria para atender las operaciones protegidas, respetando la resolución y manteniendo la seguridad operacional.
Hasta 11.600 movimientos programados entre agosto y septiembre
La escala del posible impacto es relevante. El Ministerio calcula que las compañías atendidas por Groundforce han programado alrededor de 11.600 movimientos desde el comienzo de la huelga y durante el periodo analizado hasta septiembre, con cerca de 2,4 millones de asientos ofertados. Aplicando los factores de ocupación previstos, alrededor de dos millones de pasajeros podrían estar expuestos al conflicto.
Esta estimación no significa que dos millones de viajeros vayan a sufrir cancelaciones o retrasos. Representa el volumen de pasajeros asociado a las operaciones potencialmente alcanzadas por la convocatoria si esta se prolonga. El impacto real dependerá del seguimiento de la huelga, de los vuelos concretos designados como protegidos, de la disponibilidad de personal y de los planes de contingencia de Groundforce y de sus aerolíneas clientes.
Los datos oficiales reflejan además el peso de esta operativa en El Prat. Durante 2025, las compañías atendidas por Groundforce transportaron 9,1 millones de pasajeros, realizaron más de 54.150 operaciones y movieron más de 85.800 toneladas de carga aérea. En la primera mitad de 2026 acumularon más de 4,3 millones de pasajeros y unas 26.500 operaciones.
Equipajes, rotaciones y puntualidad, los principales puntos de presión
El directorio de equipajes de Aena vincula a Groundforce con numerosas aerolíneas en Barcelona, entre ellas Air Europa, Air France, KLM, Lufthansa, Qatar Airways, Etihad Airways, Turkish Airlines, United Airlines, Finnair, ITA Airways, Swiss y Brussels Airlines, además de otros operadores regulares y chárter. La asignación puede variar según el tipo de servicio contratado, por lo que los pasajeros deben consultar siempre a la compañía que opera el vuelo.
CGT denuncia cargas de trabajo, fatiga y falta de formación
CGT atribuye la convocatoria al deterioro de las condiciones de salud laboral y de la prevención de riesgos. El sindicato sostiene que la base funciona con recursos insuficientes, elevada rotación, acumulación de tareas, uso excesivo de horas extraordinarias, descansos inadecuados y periodos de formación insuficientes para algunas incorporaciones.
Qué deben comprobar los pasajeros
Los viajeros con vuelos desde o hacia Barcelona-El Prat a partir del 4 de agosto deberían consultar el estado de la operación directamente con la aerolínea, especialmente cuando esta utilice servicios de Groundforce.
La Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) recuerda que, ante cancelaciones o grandes retrasos, las aerolíneas mantienen obligaciones de información, atención y, cuando corresponda, reembolso o transporte alternativo. La posible compensación económica depende de las circunstancias concretas y de si la compañía puede acreditar que la incidencia deriva de una circunstancia extraordinaria que no podía evitar adoptando medidas razonables.






