22.8 C
Madrid
mayo, jueves 30, 2024

AESA, Análisis de un suceso: su fuga de talentos

El mismo Ministerio que fija salarios de hasta 160.000 Euros a sus funcionarios de confianza se niega a pagar sueldos en condiciones de mercado a los profesionales de aviación.

Nuestros monográficos

- Publicidad -spot_img

Eduardo Gavilán, Aviación Digital, Sp.- La seguridad en la aviación es un asunto crítico que requiere no solo de medidas preventivas adecuadas, sino también de una supervisión constante por parte de la autoridad aeronáutica. Sin embargo, ¿qué sucede cuando la misma entidad encargada de velar por la seguridad aérea enfrenta una fuga de talentos que pone en entredicho su capacidad de supervisión y el retraso en la resolución de expedientes que afectan a la rentabilidad de las compañías aéreas?

Identificando la causa “Raíz”¿Por qué el personal altamente cualificado abandona la AESA?

En los últimos tiempos, hemos sido testigos de una preocupante tendencia: la salida del personal de AESA hacia otras administraciones. ¿Qué motiva a profesionales altamente cualificados a abandonar una profesión tan exigente y vocacional? ¿por qué una persona que realiza unos estudios tan complejos que trabaja en un sector tan vocacional y se prepara una oposición tan complicada, decide dejar su profesión y dedicarse a cosas totalmente diferentes?

 En definitiva, buscar la tan demandada “causa raíz” del suceso.

¿Cuál es la causa raíz?

Como suele ser habitual, cuando ocurre un accidente nunca hay una sola causa, más bien se produce una combinación de errores, fallos, omisiones y condiciones que conducen al desastre. El psicólogo James Reason en su modelo del queso suizo hablaba de las condiciones latentes, aquellas que se encontraban presentes en el sistema desde hacía mucho tiempo y contribuían a debilitarlo.

A diferencia de otras autoridades de aviación como la FAA o la CAA del Reino Unido, AESA no puede contratar directamente a profesionales experimentados de la industria ya que casi todo su personal técnico es funcionario. La selección de funcionarios se realiza mediante concursos-oposición que exigen la preparación de un temario extenso y la realización de una serie de pruebas selectivas, algo que disuade a los profesionales que llevan años trabajando en áreas especializadas de la aviación y carecen de tiempo para preparar las oposiciones. 

Por otra parte, los salarios de entrada de los funcionarios de la AESA solo son atractivos para personal con poca experiencia (no más de 3 ó 4 años), por lo que en casi todos los funcionarios que acceden son personas en los primeros años de su vida laboral. 

En AESA, como en toda la Administración, no existe carrera profesional. El sueldo se mantiene congelado, salvo las actualizaciones por subida del coste de la vida que aprueba el Gobierno. Las únicas oportunidades de promoción del funcionario vienen dadas por los huecos que dejan otros funcionarios de categorías superiores a los que se puede optar mediante concurso…y no siempre es así.

Aplicando este principio, aquellos funcionarios que llevan años esperando una promoción sin éxito, encuentran una salida en las numerosas plazas que están surgiendo en otros Ministerios y administraciones, como la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento. Dichas plazas están mucho mejor retribuidas que las de la AESA y por ese motivo personal altamente especializado como el personal de la Agencia, y entre los que se encuentran los inspectores de aviación, investigadores de accidentes y expertos técnicos, que acaban dedicándose a gestionar tareas burocráticas en otras administraciones a cambio de un incremento salarial de unos centenares de Euros, con menos responsabilidad y una mayor calidad de vida.

Sede de la AESA

Y entonces surge la pregunta ¿Por qué no se mejoran los salarios de entrada y se establece un modelo de carrera profesional como, por ejemplo, el que existe en las fuerzas armadas? La respuesta es sencilla, porque el Gobierno, y más concretamente el Ministerio de Hacienda se niega.  El mismo Ministerio que fija salarios de hasta 160.000 Euros a sus funcionarios de confianza se niega a pagar sueldos en condiciones de mercado de los profesionales de aviación. No hay más preguntas señoría. 

Por tanto, en este círculo vicioso, los funcionarios experimentados se marchan a otros sitios y son sustituidos por personas cada vez más jóvenes y con menos experiencia, produciéndose un claro deterioro de las capacidades de supervisión de la seguridad de la AESA. Esto es algo inconcebible en un país como España, que vive del turismo y al que más del 80% de los turistas llegan por vía aérea. 

La OACI en sus inspecciones a los Estados supervisa que se establezcan condiciones salariales adecuadas para su personal inspector, de tal modo que pueda garantizarse la incorporación de los mejores profesionales a las autoridades aeronáuticas. Por tanto, España no está cumpliendo sus obligaciones internacionales, según se establecen en el Convenio de Aviación Civil Internacional ratificado por España hace casi sesenta años. 

Si bien el factor económico suele ser uno de los principales motivos, no es el único. La teoría de Maslow nos recuerda que la satisfacción en el trabajo va más allá del salario. Aspectos como la motivación, valoración, reconocimiento y oportunidades de progresión son igualmente relevantes. ¿Está AESA proporcionando un entorno laboral que satisfaga estas necesidades? ¿Se valora adecuadamente el esfuerzo y la responsabilidad de cada puesto? Exploraremos este asunto en futuros capítulos.

La migración del talento: ¿Un éxodo inevitable?

Podríamos equiparar la situación en AESA con la migración de los Ñus en busca de mejores pastos. El primer individuo que cruza el río encuentra el reconocimiento y las oportunidades que anhela, lo que desencadena un efecto llamada para otros. Sin embargo, a diferencia de la travesía de los Ñus en el Serengueti, la distancia entre la sede de AESA y las instituciones de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de Madrid, que son el destino principal de estos profesionales, es mínima, lo que facilita aún más esta migración de talento.

Retener el talento y fortalecer la seguridad aérea

Es imperativo que AESA, dependiente del Ministerio de Transporte, tome medidas concretas para retener a su personal altamente cualificado y, al mismo tiempo, fortalecer la seguridad aérea en España. Esto implica no solo revisar las políticas salariales, a la que nos referiremos en otro artículo, junto con el exceso de encomiendas a empresas externas en vez de realizarlo con recursos propios, sino también crear un entorno laboral que promueva la motivación, el reconocimiento y el crecimiento profesional.

Si no se aborda, esta discrepancia detectada en esta particular auditoría ciudadana, la escasez de personal para el desempeño correcto de sus atribuciones, la clasificaremos provisionalmente como una discrepancia de nivel 2. La causa raíz (CR1) podría ser la mencionada anteriormente, pero es probable que existan otras (CR2, CR3, CR4…). Ahora, solo falta identificar las acciones correctoras y correctivas, y ya veremos si es suficiente.

- Publicidad -spot_img

Más artículos

2 COMENTARIOS

  1. Muy buen artículo, pero no menciona una de las causas fundamentales. A los directivos de AESA y Ministeriales les interesa más fomentar el contratar asistencias técnicas, principalmente de empresas estatales, sobre todo de SENASA, lo que no le plantea problemas con las decisiones técnicas del personal funcionario, en lugar de dotar de formación y medios adecuados con la necesaria diligencia a su personal, por no hablar de la capacidad de dirección de sus mandos intermedios a la hora de motivar al personal, entre otras cosas por no poder promover los estímulos necesarios. Además de que al contratar empresas estatales, se les desvía una cantidad de dinero, que les viene bien para pagar más a los miembros de sus consejos de administración y tener más asesores y un personal sumiso por poder despedirlo en cualquier momento.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Todos los canales

Últimos artículos