“Cenizas volcánicas, una lluvia de tierra”

0

"En la Grecia antigua, Vulcano fue el diós del Fuego y también arquitecto, herrero, armero, constructor de carrozas y artista de todos los trabajos en el Olimpo…" Así comienza el artículo de la Revista Empuje, nº39, del año 1992 en el que se explican las consecuencias que para la aviación pueden tener las cenizas desprendidas por una erupción volcánica.

Perseguido por la ceniza

El avión B737-200 Combi de Mart Avi se dirigía de Kotzebue a Anchorage (Alaska) en la noche del 14 al 15 de diciembre de 1989. El Monte Redoubt, un volcán a unas 10 millas náuticas al suroeste del aeropuerto de Anchorage, había entrado recientemente en erupción. proyectando un penacho de cenizas en los cielos de Alaska hasta los 35000 pies.

Al comandante del 8737 le habían informado que no tenían noticias de haberse producido actividades sísmicas y que los vuelos de todo el día se efectuaron sin problemas. Precisamente también ellos acababan de realizar el vuelo Anchorage-Kolzbue sin ninguna complicación.

Eran las 3 de la mañana cuando el 8737-200, en descenso al aeropuerto de Anchorage atravesó una capa de nubes que estaba a nivel de vuelo 300.

Los mandos de gases se fueron a ralentí.

La tripulación puso ant ihie Ios de motor y sangrado; la velocidad era de 280 nudos y bajaba lentamente a 250.

A 12000 pies de altura sintieron un fuerte olor a azufre. Encendieron las luces de aterrizaje y vieron cómo penetraban en una masa marrón oscura…

Para ver artículo completo DESCARGATE EL DOCUMENTO ADJUNTO

Deja un comentario