La piloto que miró la deficiencia del entrenamiento a los ojos

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Madrid, SP.- Que hay una crisis en el entrenamiento de los pilotos es algo que reconocen éstos cada vez es más laxo en voz más alta, es una certeza. Que la mass media asume la tragedia anual de 1/2.520.000 vuelos, también parece que hace que la opinión pública parece que se conforme con la cruda estadística. Pero que ambos factores, laxitud en el entrenamiento y tragedias están muy ligados, está bastante demostrado a la luz de los Informes Técnicos tras los accidentes. La conclusión es que una de las bases para que sea más seguro volar es el riguroso entrenamiento al que debe someterse a los que aspiran a ser pilotos. Especialmente en lo que se refiere a la denominada Habilitación Tipo. Los expertos, sin embargo, señalan que los requerimientos se están fllexibilizando y que los fabricantes están en la senda de reducir tiempo, y por lo tanto dinero, necesario para ese entrenamiento.

A raíz de los dos accidentes del Boeing 737MAX, se puso en evidencia el escaso entrenamiento para saltar del NG al MAX, consistente en un tutorial online para poder transportar pasajeros en la “nueva” versión. No modificando los controles en el MAX, Boeing se aseguraba que los pilotos no necesitarían demasiado entrenamiento extra. “Las aerolíneas no quieren gastar dinero en entrenamiento si pueden evitarlo. Lo vimos en el 737 MAX. Es un avión con cuerpo y motores diferentes, pero tenía la misma categoría que las viejas versiones…” señala Dai Whittingham, Director Ejecutivo del Comité de Seguridad Aérea del Reino Unido a la BBC la semana pasada.

Lo esencial, desde un punto de vista estrictamente económico, es que si un “nuevo” avión consigue la misma calificación que los anteriores modelos de una serie (en este caso el Boeing 737) se necesita menos entrenamiento adicional para poder operarlo por un piloto habilitado en él.

Wittingham señala que “las exigencias de entrenamiento están siendo establecidas en el mínimo absoluto. Si las aerolíneas quieren gastar más en entrenar a sus pilotos, tendrán que pelearle ese gasto a sus equipos financieros”

Karlene Petite

La experimentada piloto estadounidense, Karlene Petitt, se hacía un par de preguntas trascendentes y a la vez valientes públicamente en la BBC: ¿Aprender de una unidad flash es lo mismo que un aprendizaje estructurado, en clase y con un instructor? o ¿es un examen electrónico una evaluación precisa de conocimiento?. Es de las pocas que se ha atrevido a plantear y a dar respuestas a estas cuestiones. La mayoría de los pilotos prefieren en su mayoría no tocar el tema, afirma BBC.

Creo que tenemos un problema con la capacitación de los pilotos comerciales en todo el mundo y los datos respaldan esta percepción”

Karlene Petitt

“La importancia de este número identifica que los pilotos de todo el mundo se preocupan por la seguridad de la industria”, dijo ella.

“Los comentarios recibidos de estos pilotos han identificado aún más la preocupación por la trayectoria … de a dónde va esta industria”, concluyó.

Creo que tenemos un problema con la capacitación de los pilotos comerciales en todo el mundo y los datos respaldan esta percepción”

Pero además señala otro problema que le preocupa como es la automatización del vuelo. Karlenne teme que a medida que los pilotos se vuelven más dependientes de los sistemas computerizados, están perdiendo las habilidades para volar ellos mismos y responder cuando las cosas van mal… Y añado, ¡que se lo pregunten a Sully!

Dai Whittingham opina de forma similar cuando señala que “vuelo físico, práctico: los pilotos ahora lo hacen menos, porque la computadora es más eficiente. Los pilotos cometen errores y eso cuesta dinero”

En 1997 Warren Vandeburgh en una conferencia ante la Academia de Vuelo de American Airlines, ya advertía que los pilotos se estaban convirtiendo en “hijos del magenta” en alusión a que confiaban demasiado en las líneas de este color en las pantallas de la cabina. Identificó la cultura entre los pilotos en volverse demasiado dependientes de los sistemas automatizados, lo que socavaba su capacidad de reaccionar ante situaciones de emergencia.

Finalmente es ¡ahora! cuando Boeing reconoce que los pilotos que tengan la intención de volar el 737 MAX cuando se rectifique tendrán que emprender un nuevo programa de entrenamiento… Evidentemente, esta reflexión del fabricante, llega ya demasiado tarde para los pasajeros y tripulaciones de los vuelos accidentados de Lion Air y Ethiopian. Mientras los investigadores continúan analizando/constatando si las tripulaciones entendieron los sistemas que estaban usando. La respuesta muy probablemente será que NO.

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