USCA denuncia ante la OIT la modificación de sus condiciones laborales

0

OITUn peligroso precedente al derecho laboral propio del siglo XIX-XX, se materializa en la España del XXI. La Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA) ha decidido elevar el conflicto que mantiene con AENA y el Ministerio de Fomento presentando una denuncia ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT, la Organización Internacional del Trabajo, que se ocupa de garantizar el derecho a la negociación colectiva y la obligación de cumplir lo que en la misma se pacta.

La denuncia presentada ayer ante la OIT persigue una vuelta a las reglas de juego que

excluyen las arbitrariedades de las autoridades públicas con las que llegar a conculcar derechos laborales de cualquier trabajador.

El pasado día 2 de febrero AENA rompió unilateralmente las negociaciones del nuevo

convenio colectivo con los controladores y, a los tres días de dicha ruptura, el Gobierno aprobó el proyecto de Decreto. Esta reestructuración del servicio público de navegación y tránsito aéreo es una necesidad que los controladores no ponen en duda, estando dispuestos a colaborar en la misma e incluso, si fuera necesario, revisando y adaptando sus condiciones laborales futuras.

Los controladores se sienten injustamente tratados y culpan al Ministerio de Fomento y a AENA de incumplir las obligaciones impuestas por la OIT (de la que España forma parte junto con otros 182 países). Tanto el Decreto ley del Gobierno, como la Ley posterior que lo convalidó, han hecho caso omiso de los compromisos contraídos por España a nivel internacional habiendo ratificado los dos Convenios Internacionales sobre libertad sindical y negociación colectiva, que se firmaron en el año 1977, siendo una etapa muy dura en la que el "caso español" formaba parte de todos los órdenes del día del Comité de Libertad Sindical de la OIT en Ginebra.

"Los controladores españoles somos los primeros en lamentar tener que recurrir a una

instancia mundial en un asunto que debió resolverse a nivel interno. Sin embargo, nos

encontrados obligados a hacerlo ante la forma de actuar de Fomento la cual la juzgamos contraproducente para la eficacia, rentabilidad y sostenibilidad de un servicio esencial, además de entrar en clara colisión con el Estado social y democrático de derecho en lo que se refiere a nuestras condiciones laborales. La democracia no se trocea, ni los trabajadores tampoco deberían ser divididos por los poderes públicos en buenos y malos, tal y como se puede desprender de la posición del Ministerio de Fomento. Sobre todo cuando de la imagen tergiversada del colectivo de controladores es en gran parte responsable el propio Ministro" explica Jesús Corral, secretario de organización de USCA.

Deja un comentario