Lufthansa compra 20 A350 y 787 para renovar su largo radio

El grupo alemán recibirá diez Airbus A350-900 y diez Boeing 787-9 entre 2032 y 2034 para sustituir aviones menos eficientes y simplificar su operación de largo radio.

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Aviación Digital, Sp.- La modernización de flota ya no se mide solo por cuántos aviones nuevos entran en servicio, sino por cómo reducen costes, complejidad operativa y emisiones en redes intercontinentales cada vez más exigentes.

Un pedido de 7.700 millones de dólares para la próxima década

El Grupo Lufthansa ha reforzado su plan de renovación de largo radio con un pedido de 20 aviones de nueva generación: diez Airbus A350-900 y diez Boeing 787-9. La operación fue aprobada por el Consejo de Supervisión de Deutsche Lufthansa AG el 11 de mayo de 2026, después de una decisión previa del Consejo Ejecutivo, según comunicó la compañía. Las entregas están previstas entre 2032 y 2034.

El pedido está valorado a precio de catálogo en 7.700 millones de dólares, equivalentes a unos 6.540 millones de euros según Europa Press. La aerolínea no ha detallado todavía a qué compañías del grupo ni a qué hubs se asignarán estos aviones, una decisión que se tomará más adelante.

Por qué Lufthansa combina A350-900 y 787-9

La elección de dos bimotores de largo radio apunta a una estrategia de sustitución progresiva de modelos antiguos, no necesariamente a una expansión inmediata de capacidad. Lufthansa indicó que los A350-900 y 787-9 reemplazarán aeronaves menos eficientes a partir de 2032, con el objetivo de reducir consumo, ruido y emisiones de dióxido de carbono (CO₂).

El Airbus A350-900 ofrece, según Airbus, una reducción del 25% en consumo de combustible y emisiones de CO₂ frente a aeronaves de generación anterior, además de un alcance publicado de hasta 15.750 km —8.500 millas náuticas— en la ficha del fabricante.

Por su parte, Boeing afirma que la familia 787 Dreamliner permite reducir consumo y emisiones entre un 20% y un 25% respecto a aviones anteriores, y sitúa el alcance del 787-9 en 14.140 km —7.635 millas náuticas—.

Impacto operativo: menos complejidad, más flexibilidad

Más allá de la eficiencia energética, el punto clave para una red de largo radio como la de Lufthansa está en la estandarización. La compañía sostiene que una flota más homogénea reducirá la complejidad, aumentará la flexibilidad operativa y mejorará la estabilidad de la operación.

Ese efecto puede trasladarse a áreas como mantenimiento, reparación y overhaul —MRO, por sus siglas en inglés—, gestión de repuestos, licencias de tripulaciones de cabina y pilotos, y planificación de rotaciones. Lufthansa indicó que espera reducir costes de mantenimiento y operación, además de generar sinergias en gestión de piezas y cualificaciones de tripulación.

Carsten Spohr, presidente del Consejo Ejecutivo y consejero delegado de Deutsche Lufthansa AG, calificó el pedido como una “inversión sostenible en el futuro” del grupo y lo vinculó a una flota moderna, calidad premium y reducción de emisiones.

La mayor modernización de flota del grupo

Con este pedido, Lufthansa afirma que su cartera alcanza 232 aeronaves de última generación, incluidas 107 de largo radio. La cifra confirma la escala del programa de renovación, que la compañía describe como el mayor de su historia.

Para el pasajero, el cambio debería traducirse en cabinas más silenciosas, mayor confort en vuelos intercontinentales y productos premium más consistentes. Para la aerolínea, el valor estará en retirar aviones con mayor consumo, reducir costes unitarios y sostener la competitividad de sus hubs europeos en rutas de largo alcance.

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