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abril, miércoles 17, 2024

La AEMET lanza su primer comunicado sobre la teoría chemtrail: «No hay evidencias»

La AEMET concluye en un comunicado sobre la teoría de los chemtrails reiterando que "no existe ningún tipo de evidencia"

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Alba Sanz/Aviación Digital, Sp.- Desde hace semanas la teoría conspiranoica de los «chemtrails» ha ido en aumento por sus defensores. Redes sociales, como Twitter o Instagram, hacen eco de un grupo de usuarios que afirman, supuestamente, el hecho de que «nos están fumigando desde el cielo» a través de estelas químicas expulsadas desde los aviones.

Todo comenzó cuando la AEMET publicó el pasado 10 de abril una entrada en la que se trataba «Algunas consideraciones sobre la modificación artificial del tiempo». En ella la agencia indica una serie de técnicas que actualmente se están investigando para modificar el tiempo con el fin de, tal y como afirma la propia AEMET, «reducir el granizo y su impacto en las cosechas, dispersar la niebla localmente e incrementar modestamente la precipitación 10%-20%)».

Esta premisa fue el caldo de cultivo para que los defensores de la teoría chemtrail tomaran la publicación de la Agencia como una confirmación de que se está «fumigando» a la población. Sin embargo, la entrada publicada no indica nada sobre que se esté sembrando el cielo con las supuestas “estelas químicas” de los aviones, ni muchos menos haciendo enfermar a la población, algo que los chemtrails sostienen de forma reiterada.

¿Qué son las estelas de condensación o contrails?

En ocasiones, al mirar el cielo, podemos ver una suerte de «rastro» de color blanquecino, es decir, las estelas de condensación que indican que por ese tramo ha pasado un avión. Tal y como afirman desde la propia Agencia, las estelas de condensación son nubes de hielo en forma de largas líneas que surgen en ocasiones al paso de un avión, por condensación del vapor de agua contenido en las emisiones de los motores.

A veces también se forman otro tipo de estelas en la punta de las alas, por condensación del vapor atmosférico a causa de la bajada de presión y temperatura que se produce al paso del avión, pero estas últimas suelen ocurrir en el despegue y el aterrizaje, no durante el vuelo en niveles altos, y duran mucho menos.

Los motores de los aviones emiten vapor de agua, dióxido de carbono (CO2), pequeñas cantidades de óxidos de nitrógeno (NOx), hidrocarburos, monóxido de carbono, gases de azufre y partículas de hollín y metal. De todos estos gases y partículas, el vapor de agua es lo único relevante para la formación de estelas. Para que se formen las grandes estelas tras los aviones en ruta son necesarias unas condiciones de temperatura y humedad determinadas, que permitan que se produzca la condensación del vapor de agua emitido por los motores.

Cuando los gases que emite el avión se mezclan con el aire circundante, se enfrían rápidamente y, si la humedad en la atmósfera es suficiente para que la mezcla alcance la saturación, se producirá la condensación del vapor de agua, formando las estelas que vemos desde la tierra. El nivel de humedad de la mezcla, es decir, el que se llegue a la saturación o no, dependerá de la temperatura y humedad del aire, así como de la cantidad de vapor de agua y la temperatura de las emisiones del avión.

¿Qué defienden los chemtrails?

A pesar de que no existe ninguna evidencia a favor, existe un grupo de personas que creen que las estelas de condensación son, en realidad, gases emitidos desde los aviones capaces de hacer cambiar el clima o hacer enfermar a la población, incluso llegando a controlar a la natalidad.

En inglés, la palabra correcta referida a las estelas de condensación es contrails. El término chemtrails (abreviatura de chemical trails, estelas químicas) es el empleado por los seguidores de la teoría que afirma que desde los aviones se están lanzando productos químicos con el objetivo de modificar artificialmente el tiempo, algo que ha sido descartado por la mayor parte de la comunidad científica.

Diferentes tipos de estelas

Una vez que se forma una estela, su evolución depende de las condiciones atmosféricas. De esta forma, podemos ver, según la AEMET, hasta tres tipos de estelas:

  • Estelas de vida corta: son pequeñas líneas blancas que vemos detrás del avión, y que desaparecen casi tan rápido como pasa la aeronave. Ocurren cuando la cantidad de vapor de agua en la atmósfera es pequeña, y entonces las partículas de hielo que forman la estela vuelven al estado gaseoso rápidamente.
  • Estelas persistentes que no se extienden: son largas líneas blancas, que permanecen después de que ha pasado el avión, pero no crecen ni se expanden. Ocurren cuando la humedad en la atmósfera es grande, por lo que la estela no se evapora (más precisamente, no se sublima), y puede durar horas.
  • Estelas persistentes que se extienden: son líneas que van engordando y haciéndose más anchas y de forma irregular a medida que la nube crece. Esto ocurre cuando la humedad en la atmósfera es muy próxima al nivel de condensación, y es fácil que el vapor de agua atmosférico se condense sobre las partículas de hielo de la estela. Si además hay algo de inestabilidad y turbulencia, las estelas van tomando una forma irregular. Estas estelas, además, pueden ser desplazadas por el viento.

Con toda esta información, la AEMET quiere concluir un tema sobre el que reiteran «no existe ningún tipo de evidencia» y animan a la población a informarse de forma correcta con el fin de evitar bulos y teorías que «no tiene ningún fundamento científico».

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