Aviones del futuro: Taxis autónomos y aviones panorámicos

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Madrid, SP.- Con los nuevos taxis aéreos autónomos y los aviones panorámicos, la aeronáutica está experimentando un cambio decisivo, lo que también conlleva un cambio en los requisitos de los materiales utilizados en ese sector. Los cristales de las ventanillas de pasajeros y de la cabina de mando podrían cumplir funciones adicionales en el futuro.

Mientras que, hace 100 años, surcar los cielos en un avión propio era considerado una proeza, hoy en día esto es un privilegio reservado a los más adinerados. Sin embargo, los taxis aéreos autónomos podrían descongestionar las autopistas de las capitales en el futuro y trasladar el transporte individual en coche al plano aéreo. Esto es solo un ejemplo de cómo podría cambiar la aeronáutica en los próximos años.

Ventanillas más grandes en la cabina de pasajeros

Aunque aún puede pasar algún tiempo hasta que los taxis aéreos comiencen a prestar servicios a gran escala, las ventanillas que ofrecen a los pasajeros una mejor visibilidad desde la cabina ya son una realidad. Por ejemplo, el fabricante de aviones Boeing ha ampliado en dos tercios el tamaño de las ventanillas del actual Dreamliner. “La tendencia apunta claramente hacia ventanillas más grandes en los aviones de pasajeros”, afirma Roland Mickal, director del segmento de mercado Transportation en el área comercial Acrylic Products de Evonik. En su visión para el año 2050, el fabricante de aeronaves Airbus prevé incluso aviones con la mitad superior acristalada casi por completo.

Con estos cambios en el diseño de los aviones, también cambian los requisitos de los materiales utilizados en aeronáutica. Es por ello que PLEXIGLAS®, como uno de los líderes a escala mundial en la fabricación de materiales para el sector de la aviación, ha comenzado este año a fabricar planchas estiradas de polimetacrilato de metilo (PMMA) con una longitud de hasta 5,40 metros y una anchura de hasta 3,70 metros. Este cristal acrílico comercializado bajo la marca PLEXIGLAS® ofrece una mejor resiliencia y una mayor estabilidad química que el PMMA fundido. Por ello, este material resulta muy adecuado para satisfacer los elevadísimos requisitos de la industria aeronáutica. “Los formatos de plancha más grandes ofrecen nuevas posibilidades de diseño en cuanto al tamaño y la forma de los cristales de la cabina de mando y de las ventanillas de pasajeros”, explica Mickal.

Ahorro de recursos durante el vuelo

Si en el futuro las ventanillas de pasajeros de los aviones se hacen cada vez más grandes, el peso de los materiales utilizados será un factor aún más decisivo. “Los materiales ligeros siempre han sido importantes en la aeronáutica, puesto que cada gramo ahorrado ayuda a reducir el consumo de queroseno”, comenta Mickal. Antiguamente, la luna delantera de la cabina de mando estaba formada casi siempre por un grueso cristal. En la actualidad, muchos fabricantes utilizan cristales compuestos por varios cristales acrílicos estirados, que a continuación son laminados formando un bloque. La ventaja es que el cristal acrílico pesa justo la mitad que un cristal mineral convencional. Pero el peso no solo cumple un papel importante en los aviones, sino también en los enormes cristales de la cabina de mando de los helicópteros, que actualmente ofrecen una visión panorámica casi total.

Lunas más seguras

El cristal tradicional no es apto para la fabricación de cabinas esféricas de helicópteros, tanto a causa de su peso como por motivos de seguridad. Por ejemplo, en caso de producirse una incidencia tal como el impacto de un ave, el cristal se rompería en una multitud de pequeños pedazos y pondría en peligro al piloto. En cambio, PLEXIGLAS® se rompería en trozos más grandes, reduciendo así el riesgo de lesión. “Los helicópteros y los aviones deportivos pequeños son cada vez más rápidos. Esto también aumenta la fuerza que actúa sobre el cristal, como por ejemplo en la colisión con un ave”, apunta Mickal. “Es por esto que actualmente estamos desarrollando –junto a nuestro PLEXIGLAS® estirado, dotado de una mayor resistencia– un nuevo tipo de material compuesto capaz de absorber mejor los impactos”.

La innovadora luna consta de dos planchas de PLEXIGLAS® y una “capa de goma” transparente en el medio, la cual es moldeable y está patentada. En caso de colisión, esta capa absorbe una parte de la fuerza y evita que los daños se transmitan a la plancha interior. “En la actualidad ya hay empresas que procesan estos materiales compuestos, pero estas realizan la laminación de dos planchas que han sido moldeadas individualmente”, añade Mickal. “Ese es un proceso muy laborioso y costoso. Nuestra solución podría fabricarse en un solo paso de trabajo y a continuación moldearse directamente”.

Mayor protección contra el cáncer de piel

Los helicópteros no solo vuelan cada vez más rápido, sino cada vez más alto. Con ello también aumenta la exposición a la radiación solar en las cabinas de mando. “Esto hace que la temperatura en las cabinas de mando se eleve considerablemente y que aumente el riesgo de desarrollar un cáncer de piel para los pilotos”, advierte Mickal. Por consiguiente, los fabricantes de acristalamientos para aviones añaden sustancias que hacen que el material filtre las radiaciones nocivas, tal como lo hace PLEXIGLAS® IR que, de forma análoga al PMMA, está dotado de una protección propia contra los rayos UV y además reduce considerablemente la radiación infrarroja. “Esto ofrece la ventaja de que el helicóptero consumirá menos energía para el aire acondicionado”, destaca Mickal. “Además, la alta calidad visual de nuestro material se mantiene constante: PLEXIGLAS® ofrece una visión libre de distorsiones y con ello una perfecta visibilidad para los pilotos”.

Integración de funciones

En el futuro, también los pasajeros de taxis aéreos podrán disfrutar de una perfecta visibilidad desde grandes ventanillas panorámicas o podrán aprovechar el tiempo que hubiesen gastado en su coche viendo una película en una pantalla integrada en los cristales. “La integración de esta función será una realidad algún día”, afirma Mickal. Los fabricantes ya están experimentando actualmente con plásticos especiales que son laminados en las ventanillas de los pasajeros. Ello permitiría, por ejemplo, mostrar a los pasajeros información sobre lo que están viendo en ese instante por la ventanilla –como el nombre de la ciudad que se está sobrevolando– mediante una visualización superpuesta. “En la actualidad ya existen ventanillas de pasajeros que pueden ser oscurecidas con solo pulsar un botón”, señala Mickal. “Estas aplicaciones demuestran que la combinación de lunas para aviones de alta calidad con funciones adicionales va a cobrar cada vez más importancia en el futuro”.

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