El responsable político que esté libre de pecado, que tire la primera piedra al ATC

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LapidaciónEn un artículo memorable el periodista del Diario de León, Antonio Papell, desvela que ha sido la clase política la única responsable de la situación actual, inducida estos días por el propio ministro de Fomento con sus declaraciones, provocando una tensión dentro del colectivo ATC, literalmente linchado por una orquestada campaña mediática. Pero el Sr. Blanco debería saber la responsabilidad última que va desde la época de Alvarez Cascos (1999-2004), hasta su compañera de partido Magdalena Alvarez (2004-2008). Blanco debería leer el reciente informe de la Intervención General del Estado, en el que este organismo, dependiente del Ministerio de Economía dice textualmente "AENA sigue incumpliendo de manera sistemática la normativa en materia de retribuciones del personal", refiriéndose al colectivo de los controladores, desde 1999. Como el otro día me comentaba un ATC "…Aena tiene un niño malcriado al que quiere educar cuando ya tiene barba, es mayor de edad, y le ha consentido todo hasta hoy…". Y !qué razón! tenía mi interlocutor…

Según continúa el periodista Papell, tras hacerse la pregunta clave ¿Cómo ha sido posible llegar a esta situación sin que nadie alertar de ella?. respondiéndola de la siguiente manera "Los sucesivos responsables del Ministerio de Fomento, desde 1999, han preferido satisfacer en silencio las exigencias exorbitantes de los controladores, en lugar de enfrentarse a ellos".

En 1999, con Arias Salgado al frente, la Comisión Interministerial de Retribuciones (CECIR) había dado luz verde por última vez a la masa salarial de los controladores aéreos. Pero alucinantemente, en el informe de la Intervención General del Estado se dice: "La retribución media por controlador ascendió en 2007 a 304.874 EUR, lo que excede en 210.316 EUR, a la que resultaría de actualizar con los correspondientes IPC´s anuales, la retribución de 1999, que fué la última aprobada por CECIR". Me siento, me enciendo un cigarro, y termino de alucinar. Lo releo, porque no me lo creo, pero estimado lector !es así!.

En mi pueblo esta dejadez podría incurrir en responsabilidades penales, y como indica el periodista del Diario de León, "puede que no estemos sólo ante un problema administrativo con ribetes políticos, podría además existir una clara infracción penal".

Ahora entiendo casi todo. El silencio cómplice de la oposición de este país, y el salto adelante del Ministro, cuyas políticas intenciones de cara a la galería son más que evidentes para algunos ciudadanos. Blanco, como buen gallego, o como popularmente se dice, no se sabe si viene o va al desastre. En este caso si va a por el colectivo ATC debería medir las últimas consecuencias, salvo que se crea por encima de un informe oficial de la Intervención General del Estado, nada menos.

Si el colectivo ATC, en estos diez años, ha "obligado" a esa dejación de funciones de velar por el interés público que antes acompañaba a la clase política, su fuerza es mayor que la del propio Estado, y esto preocupa y genera la duda-pregunta evidente ¿porqué? o ¿a cambio de qué?. El periodista Papell lo indica "Los argumentos oficiosos que han dado fuentes de AENA para explicar tanto la oscuridad salarial cuanto la escalada inconcebible de las retribuciones no se tienen en pie". E indica claramente y concluye "podría interpretarse que ha existido una presión cercana al chantaje, a la que no han resitido debidamente quienes tenían la obligación de hacerlo". Finalmente sugiere a Cascos y a Magdalena Alvarez que rindan amplias explicaciones.

Blanco, si es listo, que lo es, debería intentar llevar la cuestión al diálogo. Debería planificar el futuro del control aéreo, desde el punto de vista de las retribuciones tambien, es su obligación, si es que intuyera que no fuera sostenible en el futuro. Blanco, debería pensar por ejemplo, si tomamos la referencia de Madrid-Barajas, si puede asumirse economicamente que la seguridad y eficiencia con la que viajan los 200.000 pasajeros "controladamente" a diario a y desde dicha infraestructura, tiene un coste X, o debería tener un coste Y, aún a costa de disminuir o no los parámetros por los que se rige el diario trabajo de estos profesionales. Esto debería planteárselo seriamente, antes de lanzar a la jauría mediática a un colectivo del que nadie discute su preparación para la responsabilidad que aparece diariamente en sus consolas, torres, o fanales…, que a mí particularmente es lo que más me interesa cuando cojo un avión. O cuando me pongo en manos de un cirujano, le pregunto cuanto cobra. A mí no me importa, y ¿a Vd.?. Yo lo que quiero es estar en buenas manos, en las mejores manos posibles. Y eso, eso tiene un precio,…, siempre que pueda pagarlo.

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