Las cosas por su nombre y Aerolíneas Argentinas en su laberinto (Parte I)

El Rincón de Rizzi

0

Buenos Aires, ARG.- (Portal de América/Luís Alejandro Rizzi) “El intelectual crítico -escribe Todorov- no se contenta con pertenecer a la sociedad, actúa sobre ella, intentando acercarla al ideal del que se vale. Actuar de esta manera es más que un derecho: es un deber que le ha sido impuesto por el mismo lugar que ocupa en el seno de la sociedad democrática. En el cumplimiento de esa misión, sin embargo, el intelectual de Todorov se coloca en un lugar incómodo porque no acepta la simple verdad por adecuación a los hechos de la ciencia ni la verdad revelada del militante político. Aspira, por el contrario, a una verdad de descubrimiento y de consenso a la que se llega por la reflexión y el diálogo.Eduardo Fidanza, La Nación, 11 de febrero de 2017.

Los que me conocen saben que no soy un intelectual, pero creo que también saben que soy una persona que no acepto que lo que se acomoda a los hechos sea una verdad, que la verdad tenga que ver con una suerte de “obediencia debida” o que el diálogo y la reflexión deban ser un medio para imponer, sino más bien medios para descubrir nuevos caminos.

A eso le llamaría cambiar.

Trabajé cuatro meses en una dependencia del Ministerio de Transporte en el área del transporte aéreo y me encontré con que el administrador de la ANAC (Administración Nacional de Aviación Civil), Juan Pablo Irigoin, es un ingeniero especialista en equipos de diálisis. En la página web de la institución se puede leer sus antecedentes cuyo encabezamiento copié:

9 años de experiencia en Gerencia General y Dirección de Área en empresa internacional de servicios de salud, incluyendo reestructuración, desarrollo y estabilización del negocio. 20 años de experiencia en Supply Chain, multi-producto, multi-país (EEUU, Argentina, Bolivia, Chile, Uruguay, Paraguay y Brasil) en compañías globales de consumo masivo incluyendo 7 años en posiciones de Alta Dirección. Competencias específicas en Compras y Logística en negocios de alto crecimiento. Ingeniero Industrial UBA con MBA y PAD (Programa Alta Dirección) en IAE Business School, Argentina”.

En su curriculum ni siquiera consta que haya sido alguna vez pasajero de un avión, aunque no dudo que debe haberlo sido. Lamentablemente ocultó ese hecho que lo vinculaba al ambiente del transporte aéreo, y esa experiencia le serviría para tener opinión sobre los entretenimientos ofrecidos a bordo, servicios de catering, entrega de equipajes y otros menesteres que hacen a la actividad.

Me pregunto, ¿esa persona reúne las condiciones de idoneidad para ejercer la función para la que fue designado y aceptó? Mi respuesta es NO.

En una reunión con el ingeniero Irigoin le comenté con mi mejor “onda” que era necesario modificar la ley 19030 y el código aeronáutico, ya que con esa normativa vigente hasta sería cuestionable que LATAM haga cabotaje en la Argentina por no reunir las condiciones del art. 99, ya que el poder de decisión de la empresa no está en el país, como consta en su propia página web. Además, decía que la normativa vigente arts. 15 y 32 de la ley 19030 y art. 99 del Código Aeronáutico impedían el ingreso de nuevos competidores, y además obligaba a Aerolíneas Argentinas en la audiencia pública que se hizo el pasado 27 de diciembre, a defender sus derechos, cosa que no hizo por una supuesta directiva ministerial.

Según mi información habría sido el hecho decisivo que motivó la renuncia de la Señora Isela Costantini, y no tanto lo que se vendió como un despido o renuncia inducida.

Aerolíneas Argentinas tiene garantizado por la ley 19030 no sólo el 50% de la oferta del cabotaje (art. 32), y si se concedieran todas las autorizaciones actualmente en trámite ese cupo seria afectado, sino también el privilegio para la explotación de rutas internacionales (arts. 15 y siguientes).

Varias empresas pidieron explotar rutas internacionales y no se tuvo en cuenta que Aerolíneas Argentinas es el instrumento elegido para ejecutar la política aérea internacional y la autoridad debe previamente ponderar la capacidad operativa de Aerolíneas Argentinas, tanto en el tráfico de largo recorrido como en el regional.

Por eso el silencio de la empresa al respecto en la audiencia podría calificarse de ilegal, ya que las leyes se presumen conocidas. Veremos como resuelve este oximorón el ingeniero, experto en diálisis, Juan Pablo Irigoin.

Las malas lenguas anticipan que se concederán todas las autorizaciones solicitadas, condicionadas al cumplimiento de los requisitos técnicos.

Aclaro que Andes y American Jet no ofrecen duda alguna sobre su capacidad técnica, tampoco Avian, que usará la marca Avianca e integral el holding de ese grupo empresario conocido como Avianca.

El diario La Nacion en un editorial del 29 de diciembre pasado decía: “Si lo que se pretende es una apertura del mercado aerocomercial interno a empresas extranjeras, política que podría ser beneficiosa si se instrumentara correctamente, lo recomendable es que se modifiquen las normas que fuere menester, pero no basar esta apertura en decretos que nacieron mal concebidos, producto de conductas corruptas. Hacerlo de este modo no puede ser una solución. Sería brindar una estructura jurídica endeble a las ingentes inversiones que esta industria supone y sería más de lo mismo: basar la inversión en inseguridad jurídica. Los argentinos somos conscientes de los daños que tal camino implica. Puede que la modificación de las normas necesarias sea más larga y trabajosa, pero es indiscutible que las consecuencias de la corrupción no pueden ser base sólida de una administración que prometió la transparencia como eje central de su gobierno.

Pues bien, el señor Juan Pablo Irigoin, persona sin la más mínima idoneidad para ejercer la función que “okupa” me descalificó delante de testigos y me dijo: “LAN, ni siquiera LATAM, es argentina“.

Personalmente propuse por escrito la necesidad de derogar la ley 19030 y modificar el código aeronáutico, ya que creo que se trata de normas cavernarias, pero si el gobierno las mantiene vigentes hay que cumplirlas.

Tampoco tienen la idoneidad para el cargo las personas designadas en el ORSNA. El señor Patricio Di Stefano no tiene antecedentes profesionales en la actividad, y el primer vocal, un tal Orgambide, según se puede leer en la página del organismo, parecería que es experto en futbol profesional y continúa desempeñándose desde 1999 en el Club Boca Juniors.

Muchas veces los empleados del sistema de aeropuertos arman partidos de futbol, y de ese modo tiene garantizada su buena organización.

Asimismo, se pueden comprobar las falencias en los temas aeronáuticos, cuando el ministro Dietrich habla de “cielos abiertos”, no tiene idea de lo que está diciendo, me consta porque cuando hizo una referencia a esa expresión en la audiencia pública convocada por la ANAC para el pasado del día 27 de diciembre, sus definiciones provocaron benévolas sonrisas entre las personas que me circunscribían.

Intenté sin éxito hacerle llegar un “memo” explicativo sobre el tema y las libertades del aire.

Por último, destaco la idoneidad del titular de EANA, Agustin Rodriguez Grellet, a quien conocí en mi breve estadía en el Ministerio. Es una persona que sabe de qué habla y con el cual compartí un mismo idioma y similares inquietudes.

En la próxima entrega la dedicaremos a Aerolíneas Argentinas, sumergida en el laberinto de “Cambiemos”, cuyo actual CEO ya declaró al asumir la función que no sabía nada y pedía ayuda. De todos modos rescato que reconoció que lo que fracasa en Aerolíneas Argentinas es la gestión, que es lo que precisamente “Cambiemos”, no cambió ni cambia.

Portal de América

Deja un comentario