Aviación Digital, Sp.- La disputa por las tarifas aeroportuarias españolas entra en una fase decisiva: la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia cuestiona las hipótesis económicas de Aena justo antes de que el Gobierno cierre el marco regulatorio 2027-2031.
Competencia propone bajar tarifas, no subirlas
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha situado el próximo Documento de Regulación Aeroportuaria, DORA III, el marco que fijará la regulación económica aeroportuaria para 2027-2031 en un escenario muy distinto al defendido por Aena. En su informe sobre el expediente STP/DTSP/001/26, el regulador recomienda una reducción tarifaria anual del 0,59%, frente al incremento del 3,82% planteado por el gestor aeroportuario.
La CNMC sostiene que esa senda permitiría reforzar la eficiencia del sistema aeroportuario y preservar su sostenibilidad económica. El informe no fija todavía la tarifa final: el DORA definitivo debe ser aprobado por el Consejo de Ministros antes del 30 de septiembre de 2026.
Tres correcciones clave: tráfico, OPEX y WACC
El punto de mayor calado no está solo en la cifra final, sino en los parámetros que la explican. La CNMC revisa al alza la previsión de tráfico de Aena: frente al crecimiento anual del 1,3% estimado por la compañía, Competencia plantea un 2,2%. Con esa hipótesis, la red alcanzaría 366,7 millones de pasajeros en 2031, frente a los 346,7 millones previstos por Aena.
El segundo ajuste afecta a los gastos de explotación, OPEX, por sus siglas en inglés. La CNMC propone reducirlos en 741,5 millones de euros respecto a la propuesta de Aena, al considerar que el crecimiento de costes planteado por la compañía sería superior al del tráfico y podría incorporar ineficiencias operativas no justificadas.
El tercer eje es el WACC, coste medio ponderado de capital, que determina la rentabilidad reconocida al capital invertido. Aena proponía un 9%, mientras que Competencia lo sitúa en el 7,4%, con criterios que el regulador vincula a la práctica europea y a otros sectores económicos regulados por la CNMC.
Aena defiende un ciclo inversor de casi 13.000 millones
Aena había presentado en febrero una propuesta de DORA 2027-2031 con 12.888 millones de euros de inversión total, de los que 9.991 millones correspondían a inversión regulada. La compañía defendía una subida media anual de 0,43 euros por pasajero, argumentando que el plan permitiría atender la demanda futura, mantener seguridad y calidad, reforzar el mantenimiento y sostener la competitividad tarifaria.
En su propia documentación corporativa, Aena vinculaba el nuevo ciclo inversor a la necesidad de gestionar instalaciones congestionadas y obras, mantener capacidad, seguridad y calidad, y asumir mayores costes regulados asociados a mantenimiento y seguridad.
Un informe no vinculante, pero políticamente relevante
Aena ha reaccionado con cautela. En una comunicación remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía señaló que el informe de la CNMC forma parte del trámite ordinario de aprobación del tercer DORA y que el proceso continúa hasta su finalización por resolución del Consejo de Ministros.
El político y presidente de Aena, Maurici Lucena, sabe además que el informe de la CNMC es solo un trámite preceptivo pero no vinculante y que la última palabra sobre el DORA III la tendrá el Consejo de Ministros, donde su partido cuenta con cómoda mayoría. Por eso, más allá de las objeciones del regulador y de que la CNMC haya reabierto la batalla sobre las tasas proponiendo incluso una rebaja anual, en Moncloa serán finalmente sus compañeros de filas quienes decidan si avalan o no la hoja de ruta diseñada por Lucena para las tarifas aeroportuarias de Aena.
Las aerolíneas, en cambio, han recibido la recomendación como un respaldo a sus tesis. La Asociación de Líneas Aéreas (ALA) ha defendido que hay margen para una bajada incluso mayor y ha pedido al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible que tenga en cuenta el criterio del regulador independiente.
El precedente inmediato añade presión al debate: para 2026, la CNMC ya aprobó una subida media del 6,44% en las tarifas de Aena y fijó el Ingreso Máximo por Pasajero Ajustado, IMAAJ en 11,02 euros por pasajero.
Impacto para el sector aéreo español
La decisión final condicionará la estructura de costes de las aerolíneas que operan en la red española y el marco económico de Aena durante un quinquenio de alta inversión. Para el gestor aeroportuario, el reto será financiar capacidad, mantenimiento y seguridad en una red con grandes necesidades de obra. Para las compañías aéreas, el foco está en evitar que las tasas aeroportuarias erosionen conectividad, márgenes y competitividad frente a otros mercados europeos.
La lectura regulatoria es clara: la CNMC no cuestiona la necesidad de invertir, pero sí la forma en que Aena ha estimado tráfico, costes y rentabilidad. Esa triple corrección convierte el DORA III en una negociación de alto impacto para aeropuertos, aerolíneas, turismo y política de infraestructuras.






