AF447: Indigna el “no a lugar” a la acusación a Airbus y Air France

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París, FR.- Danièle Lamy espera que se lleve a cabo un juicio desde hace más de diez años. Su hijo es uno de los 228 pasajeros y tripulantes desaparecidos en el accidente del vuelo de Air France que unía Río a París el 1 de junio de 2009. La reciente decisión de los jueces del Tribunal del Distrito de París que beneficia a Airbus y Air France indignó a esta mujer, que se convirtió en presidente de la asociación de familiares de víctimas, Entraide et solidarité AF447. “¿De qué justicia estamos hablando? ” comentaba conmovida por esta decisión.
En una orden fechada el 29 de agosto de 2019, los dos magistrados instructores, Nicolas Aubertin y Fabienne Bernard, presentaron en sus conclusiones “fallas en el pilotaje” e indicaron no haber encontrado suficientes cargos contra las dos compañías, acusadas ​​en 2011 por ” homicidios involuntarios “. No siguieron las solicitudes del Fiscal, que había desestimado, el 12 de julio, la responsabilidad del fabricante del A330 y solicitó la remisión correccional de Air France.

“Fallos de pilotaje”
El Fiscal consideró que Air France, que especifica, a través de su abogado, no hacer comentarios sobre este caso, “había provocado involuntariamente la muerte de todos los pasajeros y la tripulación” del vuelo AF 447

En particular, consideró que Air France no había proporcionado suficiente información a sus tripulaciones sobre los procedimientos durante su formación ante la aparición de hielo en las sondas Pitot, diseñadas para medir la velocidad y ayudar a mantener la estabilidad de la aeronave en vuelo. Esta anomalía de las sondas es el punto de partida de la catástrofe, el 1 de junio de 2009.
Sin embargo según los jueces investigadores, por otro lado, los pilotos, desorientados por la situación, estaban “perfectamente entrenados para realizar sus tareas“. Explican la pérdida de control de la trayectoria del avión por las “acciones durante el vuelo manual inadecuadas” del piloto y por una “supervisión insuficiente del control de la trayectoria” por su copiloto. “La dificultad de la situación se basó en la incapacidad de la tripulación de tratar o discernir, cuando la trayectoria no estaba controlada, la información que no era útil para el control de dicha trayectoria”, indica.
No hay nada para “considerar una violación de Airbus o Air France”, concluye la orden que desestima la demanda.

El documento de 189 páginas exime de responsabilidad a ambas compañías. Sin embargo, la investigación técnica había identificado varios elementos problemáticos, en relación con el accidente.

Los hallazgos de la Oficina de Investigación y Análisis para la Seguridad de la Aviación Civil (BEA) señalan en 2012, que el fenómeno de “obturar las sondas de Pitot por cristales de hielo” era en ese momento “conocido pero mal controlado por la comunidad aeronáutica “, y enumera varios factores que fallaron.
Entre ellos: la asociación de la “ejecución ergonómica de la alarma” y las condiciones de entrenamiento del piloto, que no generaron “comportamientos esperados con una fiabilidad aceptable”. El informe, al referirse a las “acciones inapropiadas” de la tripulación, menciona en particular los problemas relacionados con los “mecanismos de retroalimentación de todos los actores” sobre los incidentes debido a sondas defectuosas. En cuanto al informe final, apunta a fines de 2018 a errores humanos que serían “insuficiencias integradas” de la aerolínea tricolor, por ejemplo, en términos de capacitación de la tripulación. Vuelve a aparecer por tanto el factor recurrente en los accidentes aéreos de la falta de formación.

Sin embargo, para los jueces de instrucción, los “factores contribuyentes” identificados por los expertos no pueden considerarse como “un delito penal”. Según ellos, el accidente “se explica claramente por una conjunción de elementos que nunca se habían producido y, por lo tanto, resalta los peligros que no se podían percibir antes de este accidente”.

Una orden “insultando la memoria de las víctimas”
Hallazgos que indignan a los abogados de familiares de víctimas que han estado esperando un juicio durante más de diez años. “El fabricante conocía el mal funcionamiento”, insiste Yassine Bouzrou, uno de sus consejeros legales. Para este abogado, es “muy difícil escuchar y comprender” la orden de desestimación de los magistrados instructores, dados los “defectos” observados por diferentes expertos desde el comienzo de la investigación.

Precisamente durante este verano, las familias también entregaron a los jueces investigadores un informe de 2004 sobre el grupo Thalès, fabricante de las sondas. Su objetivo era demostrar que Airbus conocía las debilidades de los sensores de velocidad.

¿Qué pesan 228 familias desafortunadas frente al buque insignia de la economía nacional que constituye Airbus?

“Esta orden desestimatoria no es sólo una afrenta para las familias de las víctimas, sino para la justicia misma”, apoya en un comunicado la asociación Entraide et solidarité AF447. “¿Qué pesan 228 familias desafortunadas frente al buque insignia de la economía nacional que constituye Airbus? “Se está moviendo la organización. Ella dijo que apeló “esta orden insultando la memoria de las víctimas”, como el Sindicato Nacional de Pilotos de Líneas Aéreas, que denuncia “la acumulación de fallas encontradas y destacadas que se han puesto en evidencia durante la investigación”.

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