Blanco suspende de empleo y sueldo 3 meses a Javier Aguado

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Díaz Ferrán y José BlancoIsabel Maestre, nombrada por el ministro de Fomento, como directora de la AESA, ha vuelto a las andadas de sus predecesores, y ha puesto su firma en el Expediente abierto a Javier Aguado, sancionándolo. Tambien han puesto su grano de arena-con sus declaraciones- los Sres.Tradacete, Luís Rodríguez y Pablo Hernández Coronado. Casualmente, dos de ellos aparecían en la querella criminal original de D.Javier Aguado del Moral, admitida a trámite hace escasos días, y circunscrita ahora a la Sra.Maestre unicamente-aunque de momento-. Esta, deberá declarar en febrero, entre otras cosas por la imputación de prevaricar, en dicha querella.

El Ministro es el responsable último de todas las actuaciones de sus subordinados, y por lo tanto, en última instancia, él es el que se ha quitado de enmedio, durante tres meses, al 50% de la Inspección de Vuelo, Operaciones Aéreas y Tripulaciones del Estado. Actualmente, en nuestro país, nadie-con atribuciones para ello- procede in situ a inspeccionar, en las cabinas de los aviones que operan en España. Eso sí, hay unos "expertos" de SENASA, que rellenan cuestionarios, y hacen trámites burocráticos de inspección, pero nada más(¿qué resultados hay al día de hoy de todas esas inspecciones?). Las compañías aéreas se frotan las manos con semejante panorama inspector, y todo ello es responsabilidad última de D.José Blanco, y por lo tanto de lo que suceda al respecto.
Han retirado de la circulación a Javier Aguado. Pero han hecho mucho más. Se han quitado, al menos durante tres meses, un testigo que aunque atado de pies y manos, no puede por menos que observar el deprimente panorama de la inspección aérea en España. Todo el mundo sabe, quien está detrás, qué poder se oculta tras estas decisiones. De hecho, AD, tuvo acceso a un documento absolutamente irrefutable sobre la presión de la antes compañía aérea bandera en España, Iberia, en el sentido de rechazar como Inspector al Sr. Aguado. En el documento, de hace ya unos cuantos años, cuando aún el Sr. Aguado podía ejercer de Inspector, dirigido al Director General de Aviación Civil, se le conminaba para que el Sr. Aguado, no volviera a inspeccionar en esa compañía. Si es debido a esa carta u otras, no lo sabemos, pero el resultado efectivo es que el Sr.Aguado, tiene prohibida su labor inspectora.
De hecho, en varias de las vistas judiciales, laborales, en las que ha intervenido el Sr.Aguado, este año, hemos podido ver cómo en sus declaraciones siempre y en todo momento, reclamaba el que se le encomendaran labores en este sentido. Desde hace al menos 6 años, nadie le da trabajo alguno relacionado con su cargo y atribuciones.
Este último capítulo del acoso a Aguado, a buen seguro no tiene todas sus páginas escritas, y mucho menos el final. Pero de momento, el Sr.Blanco, la Sra. Maestre, y su cohorte siguen en la línea de todos estos años. Nótese, que si finalmente empiezan a circular los cadáveres de los mencionados repetidamente en la historia de Aguado, y son definitivamente, por la Justicia, apartados de sus puestos actuales, el Sr.Ministro, es responsable de todas y cada una de las acciones de éstos, dado que conoce a buen seguro, el caso del Sr.Aguado. Aunque en el Juzgado de lo Social, la propia Directora de AESA, declarara que no conocía con exactitud la ubicación de uno de los dos Inspectores de Vuelo, Operaciones Aéreas y Tripulaciones del Estado español. Alucinante. Simplemente alucinante.
Sobre el Expediente Sancionador, finalmente resuelto con una suspensión de empleo y sueldo en vigor desde el 1 de enero de este recién estrenado año, añadiremos, que para la tramitación, el Sr.Aguado, requirió la presencia de dos testigos a sus declaraciones, dado que no podía hacerlo con todas las garantías sólo, en un principio por una cuestión simple y llana de indefensión. Nombró dos personas que acudieron como testigos y garantía para él en el procedimiento. Pero esta "anécdota", tratándose de una simple declaración en un Expediente oficial, a tramitarse en un edificio público, como es el Ministerio de Fomento, nos da una clara idea del ambiente que rodea al Sr.Aguado, todos los días que acude a trabajar. A su puesto de trabajo. Ahora, esta sanción, es debida precisamente, a que según consta en ese expediente tan parcial y malintencionado-lo conocemos en profundidad-, el Sr.Aguado, no cumplió con sus obligaciones. Se puede tener la cara dura, o dura la cara, pero la crueldad que subyace tras todo esto, podemos asegurar que en algún momento tendrá su justa "recompensa" moral y ética. Mi desprecio absoluto lo tienen ya desde cualquier punto de vista, pues lo hemos podido seguir y vivir, junto al Sr.Aguado, como era nuestra obligación. De eso no nos cabe duda alguna. Las injusticias, la crueldad y la inhumanidad con las personas, se acaban pagando, simplemente con un insomnio contínuo que acompaña a los injustos, crueles e inhumanos… Y hay algo que nos viene rondando la cabeza desde el pasado mes de diciembre. ¿Cómo es posible que entre los 376 trabajadores con los que cuenta AESA, no haya habido uno sólo que de un paso adelante, junto con Javier Aguado, y le apoye en su diáspora diaria por los pasillos de Fomento?. Sin lugar a dudas nos estamos convirtiendo en un país de cobardes, conniventes y cómodos ciudadanos, que a buen seguro tenemos como recompensa, el cómo están las cosas en nuestro país. Nos lo merecemos todo esto y más, por esta cobardía, inmensa, inhumana e insolidaria que nos rodea a diario en nuestras ocupaciones. Deberíamos empezar a plantearnos cúales son las obligaciones como ciudadanos. Esto es lo que D.Javier, viene haciendo desde hace ya más de 20 años. Cumplir con la obligación que él sigue pensando que es sagrada para con los ciudadanos. Y ni tan siquiera recibe el cálido afecto, de todos nosotros, deudores suyos.

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