
Son vehículos que se desplazan a velocidades parecidas a los aviones y transportan cargas similares a los barcos pero con un alto rendimiento. Al aumentar la sustentación por el efecto suelo y tener menor resistencia inducida, necesitan alas menores que un avión equivalente, menor potencia (motores más pequeños), por consiguiente menor peso y menos consumo de combustible, logrando una gran eficiencia. En los años 20 del siglo pasado, el fenómeno del efecto suelo ya era bien conocido.


http://www.youtube.com/watch?v=wvyXdcLRfFs

Otro monstruo actualmente en desarrollo por los EE.UU. es el Boeing «Pelican ULTRA (Ultra Large TRansport Aircraft) » propulsado por cuatro motores turbohélice, tiene 152 metros de envergadura, 122 de longitud y un peso máximo al despegue de 1.400 toneladas, es capaz de mantener una velocidad de crucero (a unos tres metros de la superficie del mar) de 440 Km/h. y un alcance aproximado de 18.000 Km. Tiene la ventaja adicional de poder volar también a 6.000 metros de altitud sobre tierra como un avión, opción ésta que merma su rango de acción pero le añade versatilidad. Como dato curioso, su tren de aterrizaje tiene 76 ruedas para distribuir adecuadamente su enorme peso.
http://www.boeing.com/news/frontiers/archive/2002/september/i_pw.html
Sus destinatarios potenciales serian las Fuerzas Aéreas de EE.UU. la OTAN y compañías civiles de trasporte. En versiones más modestas hay un buen número de este tipo de naves basadas en el efecto suelo, como ejemplo el «Air Fish-8» construido por AFD ( AirFoil Development ), con capacidad para seis pasajeros y dos tripulantes ó 750 Kg. y dos tripulantes a 160 Km/h..
http://www.youtube.com/watch?v=TYFEFekPzDM&feature=related http://www.youtube.com/watch?v=LSeZ1eQzDvI

Actualmente se esta investigando el efecto suelo en otra área muy interesante. En la actualidad existen unos magníficos trenes de alta velocidad que se desplazan sobre vías y otros que dan un paso más levitando mediante campos magnéticos, denominados Maglev (MAGnetic LEVitation) por consiguiente se evita el rozamiento con la superficie de las vías permitiendo un aumento de velocidad y disminución del ruido. Los trenes Maglev necesitan energía para desplazarse horizontalmente y energía para levitar. ¿Por qué no eliminar la energía empleada en la levitación y aprovechar el efecto suelo para hacer que se deslicen sobre aire? Pues bien, actualmente se está investigando en este tipo de trenes ya que aparentemente podrían tener mucho menor coste de fabricación y de explotación que los del tipo Maglev.
J.M.M.C.








