¿Por qué se gestiona tan mal todo lo relacionado con drones?

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(UGEC Blog/Javier Bujalance) Córdoba, SP, 2 de agosto de 2015.- No sé si os lo habréis preguntado alguna vez pero yo sí y lo he hecho miles de veces. La ciencia y la tecnología, como siempre, avanzan dando pasos de gigante mientras que los legisladores y los políticos (las decisiones de los primeros, en muchas ocasiones, están condicionadas por los segundos) lo hacen a la velocidad del caracol. El tema de los drones no es menos. Creo que no es necesario definir qué es un dron porque estamos extremadamente bombardeados por noticias estúpidas sobre ellos para rellenar los boletines diarios de noticias en televisión, así que, vamos a centrarnos en su problemática, que es mucho más interesante.

Características de los drones que Amazon planea utilizar en sus entregas a cortas distancias

Que estéis, justo en este momento, leyendo este post ha sido causado en parte por la noticia que leíamos estos días y que podemos consultar en el siguiente enlace: Amazon pide un pasillo aéreo para entregar paquetes con drones

Como imagináis, los grandes hallazgos en el campo de los UAVs (vehículos aéreos no tripulados) no están siendo investigados por países sino por empresas como Amazon. En estas escaramuzas, las grandes compañías invierten miles de millones de dólares y logran grandes avances reales aplicables tanto a su propio trabajo como a la vida en general, sin ir más lejos. Amazon ha sido capaz de crear la presión suficiente como para que la todopoderosa FAA (la Administración Federal en materia de Aviación en USA) ceda ante sus reclamaciones, lo que es prueba clara de que en el ámbito privado es donde se están realizando los grandes descubrimientos y los mayores inventos, obviamente civiles.

Si esta viñeta es de 2013, hoy, 2 de agosto de 2015, o sea, lo que en 2013 era considerado “futuro”, hemos conocido la noticia de un señor de USA que ha tiroteado un dron por considerar que podría estar vulnerando la intimidad de su hija.

Todo ésto en el mundo de la empresa está muy bien y es público y notorio que el dinero privado logra lo que no es capaz el público, pero, ¿qué países se encuentran a la vanguardia en drones? Evidentemente USA, pero también, China, Israel, Corea del Sur e India. Estos países se han dado prisa en publicar normativas provisionales que regulan la operación de los UAVs y, además, han apoyado firmemente las investigaciones con ingentes cantidades de dinero público.

La compañía española Endesa, pionera en el uso de drones para vigilar el tendido eléctrico y la prevención de incendos forestales

¿Os habéis dado cuenta? ¿no? ¿dónde está Europa en esa lista? Pues no está. El crecimiento de la tecnología de los drones es exponencial. Justo cuando ese crecimiento sobrepasó el “codo” de la exponencial, aproximadamente en 2012, Europa se cayó del carro. Francia quiso sumarse con una normativa precaria en ese mismo año, pero su industria, como la del resto de Europa, no prosperó lo suficiente. España, recientemente, en julio de 2014 emitió un Real Decreto para regularlos de manera provisional; para el pasado abril se esperaba una normativa estable, pero nos hemos quedado con las ganas. En una UE ocupada en sus crisis internas parece que no ha quedado sitio para esta nueva tecnología que revolucionará los cielos. Recémosle a Santa EASA (European Aviation Safety Agency) para que legisle (o recomiende) seriamente.

Resumen del actual marco regulatorio de drones en España. Como véis, a partir de 25kg el dron es prácticamente una aeronave propiamente dicha y debe estar inscrita en el Registro de Aeronaves de AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea)
Resumen del actual marco regulatorio de drones en España. Como véis, a partir de 25kg el dron es prácticamente una aeronave propiamente dicha y debe estar inscrita en el Registro de Aeronaves de AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea).

Y, si queréis, consultar la legislación aplicable, los amigos de AEDRON, Asociación Española de Drones y Afines, la tienen colgada en su página web: www.aedron.com/legislacion/

La legislación es un aspecto fundamental en la operación de los drones, pero hay aún una pregunta en el aire que debe ser respondida y que incide en el centro del problema que aquí tratamos: ¿los drones son juguetes? ¿son herramientas de trabajo? Bien sabemos que los drones tienen infinidad de aplicaciones (y las que quedan por descubrir) en agricultura, mensajería, vigilancia, cine, en el ámbito militar, de control de incendios… Pero también se pueden utilizar como juguetes, y ahí es donde está “la trampa”.

En los siguientes vídeos veremos cómo la tecnología dron se utiliza con divertimento (primero) y como recurso militar (segundo):

Algunos fabricantes “cuelan” sus productos con la denominación de juguetes aún cuando no son utilizados como tales. ¿Qué consiguen? Fácil, se ahorran controles, licencias, certificados y muchísimos trámites, reduciendo así el coste total del dispositivo, lo que redunda, evidentemente, en mayores beneficios. Desde los albores de la Humanidad, “poderoso caballero es don Dinero”.

A continuación, podemos observar las imágenes de la promoción del último modelo de la serie phantom de la controvertida compañía china DJI:

Ahora que ya estamos puestos en antecedentes e informados, está clara la respuesta a la pregunta que proponía en el título: ¿Por qué se gestiona tan mal todo lo relacionado con drones?

Salvo honrosas excepciones, que cada vez son más, los gobiernos no sienten ni la responsabilidad ni el compromiso necesarios para apoyar y dotar de recursos los proyectos de investigación.
Los avances tecnológicos del siglo XXI, y como no, los drones, han tenido la mala suerte de coincidir con una época en la que a los mandamases solo les traen de cabeza las crisis económicas. Moviendo el foco que debiera estar sobre la ciencia, a la economía.
La falta de visión hace que la llegada de normativas y de marco regulatorio se retrasen, así, la legislación avanza a través de accidentes (por ejemplo, el accidente de Enrique Iglesias con un dron en pleno concierto puso a la comunidad internacional sobre la pregunta de a qué distancia deben acercase personas y drones).
La picaresca de las empresas que, para ahorrarse dinero, tiempo y trámites, hacen los imposible para hacer pasar un dron por un simple juguete (entiéndase de cierta entidad).
Menos mal, que siempre existen empresas, emprendedores y valientes, muchos de ellos desde la Universidad, que pese al negro escenario del apoyo estatal, se lanzan a la maravillosa aventura de esta incipiente Revolución Científica.

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