Morir subcontratado cargando aviones en Barajas

La vida de Enrique se vio truncada a las 32 años por un accidente cuando trabajaba ‘subsubcontratado’ en el aeropuerto madrileño.

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Madrid, SP.- (Fermín Grodira/apuntesdeclase.lamarea.com) El 30 de marzo de 2018 Enrique acudió a trabajar como cualquier otro día al Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. Su empleo consistía en cargar y descargar mercancías de los aviones y transportarlas entre la aeronave y la terminal de carga. No era el trabajo de sus sueños. Era solo algo temporal, un empleo de tres horas al día mientras se preparaba las oposiciones para ser bombero de la Comunidad de Madrid. Una vez cargase el vuelo IB6801 de Iberia que une Madrid con Tokio acabaría su jornada laboral. No llegaría a hacerlo. El camión de Multiservicios Aeroportuarios, S.A. que conducía Enrique, subcontratado por la empresa de trabajo temporal Randstad, volcó en torno al mediodía. Murió en el acto.

El trabajador llevaba tres palés desde la terminal de carga de Iberia hasta la T4 satélite. El accidente ocurrió en la salida de una curva, junto al arroyo de Rejas. La carretera tiene dos carriles por sentido separados por una mediana. En el lugar del accidente no hay quitamiedos que, en opinión de un compañero, podría haber evitado el vuelco y reducido la gravedad del accidente. Desde el momento del siniestro hasta la llegada de la ambulancia transcurrió aproximadamente media hora, cuenta una de las primeras personas que asistieron a Enrique. Hasta seis agentes de la Guardia Civil y una dotación de bomberos llegaron antes que los servicios médicos.

Una de las hipótesis sobre la causa del accidente publicada por varios medios de comunicación es el exceso de velocidad. El diario ABC ha informado que el vuelque se produjo a “casi 100 por hora” pero la limitación de velocidad del camión a 90 kilómetros por hora lo hace casi imposible. Tampoco el “camión iba cargado de vinos” ni la víctima tenía 28 años como indica el periódico de Vocento. Solo una de las tres cargas eran botellas de vino y el fallecido tenía 32 años en el momento de su muerte. 32 era también el número del camión de cuatro ejes en el que perdió la vida Kike, como era conocido por sus amigos. Las primeras diligencias de la Guardia Civil ya han finalizado y han sido trasladadas a los juzgados de Plaza de Castilla de Madrid pero la Benemérita no ha aportado más datos “al tratarse de un asunto judicializado”, han asegurado a preguntas de La Marea. Un juez instructor continúa la investigación de las causas del accidente. Inspección de Trabajo también ha sido notificada pero no ha pasado por la sede de Multiservicios Aeroportuarios (Masa) al cierre de este artículo, según los trabajadores consultados por La Marea.

La Guardia Civil no podrá analizar el tacógrafo para conocer la velocidad en el momento del accidente porque al ser un recinto restringido al tráfico los camiones no están obligados a utilizarlos. Los compañeros del trabajador confirman que no están en uso. No obstante, con las huellas de frenada los investigadores pueden ser capaces determinar la velocidad. El fallecido no llevaba puesto el cinturón de seguridad y salió despedido pero sus compañeros de trabajo no creen que le hubiese salvado su vida porque la cabina fue aplastada.

Varios trabajadores consultados de Multiservicios Aeroportuarios (Masa) desconocen las causas del accidente pero denuncian un mal estado generalizado de los camiones, especialmente de los neumáticos. Un vídeo del vehículo tras la tragedia muestra una rueda delantera sin apenas dibujo. Un día después del accidente mortal la empresa comenzó a sustituir los que se encontraban en peor estado, según un trabajador que pide anonimato. Durante los primeros días tras el accidente, varios vuelos se fueron sin carga porque no había suficientes vehículos disponibles. “Estaban cambiándole los neumáticos a todos los camiones”, apunta un conductor.

Desde el comité de empresa Luis Olivares de Comisiones Obreras ha preferido no “hacer ningún tipo declaración” a La Marea por “las circunstancias y al estar el accidente bajo investigación”. Pese a ello, Olivares comentó el 2 de abril en Facebook que “según las autoridades, no parece que el estado del vehículo tuviera nada que ver con el accidente”. Un comité que está siento cuestionado por los propios trabajadores. O en palabras de Luis Olivares, está siendo “sometido a linchamiento público”.

Algunos empleados de la empresa hna comenzando una recogida de firmas para revocar a los representantes sindicales. Olivares ha bloqueado al autor de este reportaje en WhatsApp tras pedirle que confirmase o desmintiese el intento de revocar el comité y que se encuentra de baja médica tras la muerte de Kike. La inacción “durante años” ante la carencia de seguridad por parte del actual cuerpo de representantes de los empleados de Masa, con la muerte de Kike como detonante, ha llevado a esta revuelta interna contra los representantes sindicales.

Ni Randstad ni Multiservicios Aeroportuarios ni Aena, gestora de los principales aeropuertos españoles, se ha puesto en contacto con los trabajadores entrevistados para este reportaje tras el accidente para informarles del fallecimiento de su colega, conocer cómo se encontraban ni transmitirles el pésame por la pérdida de un compañero de trabajo. Tampoco han recibido apoyo psicológico los compañeros que intentaron reanimar a Kike. “No había ni un cartel informando de la fecha y lugar del entierro” y ningún alto cargo de la empresa acudió al sepelio, que tuvo lugar el 1 de abril, dos días después de su fallecimiento. Solo había una corona de flores de Multiservicios Aeroportuarios y otra de Randstad. La muerte de Enrique supone el duodécimo accidente laboral mortal en lo que va de año solo en la Comunidad de Madrid.

Masa, acrónimo por el que es conocida la empresa, está participada por Clece e Iberia en un 51% y 49% respectivamente. Clece pertenece al Grupo ACS de Florentino Péreze Iberia al holding IAG. Multiservicios Aeroportuarios es subcontratada por Aena para realizar numerosos servicios en 34 aeropuertos españoles y cuenta con una plantilla entorno a los 2000 trabajadores, según consta en su página web.

Tanto Randstad, la ETT que contrató a Kike, como Multiservicios Aeroportuarios han preferido no hacer ningún comentario. Masa se ha amparado en que el caso está en investigación judicial y defienden que no pueden dar ningún dato “hasta que se resuelva”. Desde Iberia señalan que “hay abiertas investigaciones, en las que no estamos involucrados al no tener Iberia participación en la gestión, y mientras haya una investigación abierta desde la compañía no hacemos ningún pronunciamiento público”. La Marea también se ha puesto en contacto con Clece y Aena, tanto por correo electrónico como por teléfono, con la idea de tener su versión de los hechos. A la hora del cierre de este artículo no había ninguna respuesta oficial.

* Los trabajadores de Multiservicios Aeroportuarios, S.A. han accedido a hablar con la condición de mantenerse en el anonimato.

2 Comentarios

  1. Mi sincero pésame también para la familia. Yo trabajo en el aeropuerto y puedo afirmar que las condiciones de todos los equipos en general, son lamentables. Aena debería hacer a las diferentes empresas una especie de auditorías o ITVs para la Seguridad de todos.

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